• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

La muerte de mármol

FanÁngel

Poeta recién llegado
En la lucha de la vida
muere el que menos tïene,
con el corazón fruncido
y un dolor sobre la fiebre.
Van palabras de consuelo
por mejillas divergentes
en las tibiezas del alba
que las lágrimas detienen.
Su carrito de la compra
presenta agujeros verdes,
llenos de manchas de herrumbre,
que de noche resplandecen.
Es un mísero existir
en que lloran mudos peces,
peces de bocas hambrientas,
olvidados por la gente.
En la estridencia del aire
hay un rumor de papeles,
viejos periódicos duros
ablandados cuando llueve.
Una botella vacía
yace en un rincón solemne,
vacía de sus espíritus,
mas llena de agua de nieve.
A las cinco de la noche,
cinco puñales que hieren,
una oscuridad lumbrosa
se expande por las paredes.
Y en la mitad de la calle,
cuando todo el mundo duerme,
tirado sobre un cartón,
un cuerpo helado silente.
 
Última edición:
En la lucha de la vida
muere el que menos tïene,
con el corazón fruncido
y un dolor sobre la fiebre.
Van palabras de consuelo
por mejillas divergentes
en las tibiezas del alba
que las lágrimas detienen.
Su carrito de la compra
presenta agujeros verdes,
llenos de manchas de herrumbre,
que de noche resplandecen.
Es un mísero existir
en que lloran mudos peces,
peces de bocas hambrientas,
olvidados por la gente.
En la estridencia del aire
hay un rumor de papeles,
viejos periódicos duros
ablandados cuando llueve.
Una botella vacía
yace en un rincón solemne,
vacía de sus licores,
mas llena de agua de nieve.
A las cinco de la noche,
cinco puñales que hieren,
una oscuridad lumbrosa
se expande por las paredes.
Y en la mitad de la calle,
cuando todo el mundo duerme,
tirado sobre un cartón,
un cuerpo helado silente.
Muy bueno.

Saludos
 
En la lucha de la vida
muere el que menos tïene,
con el corazón fruncido
y un dolor sobre la fiebre.
Van palabras de consuelo
por mejillas divergentes
en las tibiezas del alba
que las lágrimas detienen.
Su carrito de la compra
presenta agujeros verdes,
llenos de manchas de herrumbre,
que de noche resplandecen.
Es un mísero existir
en que lloran mudos peces,
peces de bocas hambrientas,
olvidados por la gente.
En la estridencia del aire
hay un rumor de papeles,
viejos periódicos duros
ablandados cuando llueve.
Una botella vacía
yace en un rincón solemne,
vacía de sus espíritus,
mas llena de agua de nieve.
A las cinco de la noche,
cinco puñales que hieren,
una oscuridad lumbrosa
se expande por las paredes.
Y en la mitad de la calle,
cuando todo el mundo duerme,
tirado sobre un cartón,
un cuerpo helado silente.


Muy juen romance FanÁngel, felicitaciones.
Cordial saludo y suerte
 
Muchas gracias por atender a mis peticiones. El poema es apto. No quiero pasar a concurso el romance sin hacer alusión a la crema del segundo verso, sobre la palabra 'tiene'. En algunas partes de España el diptongo creciente se pronuncia como dos sílabas y eso podría servir de justificación para la licencia, a pesar de que en los versos de arte menor la tendencia a la licencia contraria es la más habitual, hasta el punto de que el hiato sobre la última vocal tónica llega a no ser obligatorio.
Pero luego observo que no sigues con la diéresis en palabras que cuentan con el mismo diptongo, en una posición similar dentro del verso: fiebre, detienen, nieve y hieren, por lo que infiero que pronunciarlas como dos sílabas no está en tu forma dialectal. Recurrir a la cremita para que nos den las sílabas, en octosílabos, me parece un comodín innecesario. Pero lo acepto. Un saludo. Luis
 
Atrás
Arriba