Nommo
Poeta veterano en el portal
Ayer noche,
ayudé a sanar a algunas damas,
rescatándolas al vuelo,
socorriendo a las caídas,
como buen prójimo o amigo.
que salda sus numerosas deudas.
Puse en marcha mi cama voladora,
y fui de flor en flor,
como abeja libadora,
que les besa en las mejillas,
libándoles la flor ruborizada.
Algunas respondieron con dulzura,
y otras, más saladas,
sonreían como el Sol, en la mañana;
aunque alguna, muy amarga,
como jugo de limones exprimidos,
ofrecía, con el suspense
propio de Alfred Hitchcock,
mejunjes que curan las encías,
en caso de agresión involuntaria,
por parte de algún trozo de espina
de pescado, o de alcachofa,
que tiene tanta fibra.
Reaccionaba, como por arte de Magia,
o por ¿ Instinto ? La mente reactiva
se aloja en la amígala cerebral,
por dentro del hipotálamo;
y ahí, se subdivide en dos:
Automática.
Impulsiva.
Mientras que la mente analítica,
se asienta en el córtex cerebral,
con muchas más circunvoluciones,
que las que muestra el seso
del delfín.
Pero yo me encargaría,
con la oportuna varita mágica,
de hacerles esbozar,
en un dibujo, la imagen mental
que cada una de ellas, guarda
o atesora, al respecto de sí misma.
Y fue la visión de un sapo,
que croa, saliendo a lo ancho
de la calle, a través del balcón,
abierto de par en par, que es
su párvula boca, en cada rostro,
que además,
derrama mieles y jugos asociados
a esas lágrimas, por penas,
lástimas, enojos y risas.
¿ A qué vienen tantas prisas ?
Si el Ego se aferra al poder,
es porque vive en el Temor.
Y sin embargo, atenuando
nuestros Miedos irracionales,
y Temores infantiles, acotaremos
pronto, las discusiones sin fin.
Así es el lema del delfín.
ayudé a sanar a algunas damas,
rescatándolas al vuelo,
socorriendo a las caídas,
como buen prójimo o amigo.
que salda sus numerosas deudas.
Puse en marcha mi cama voladora,
y fui de flor en flor,
como abeja libadora,
que les besa en las mejillas,
libándoles la flor ruborizada.
Algunas respondieron con dulzura,
y otras, más saladas,
sonreían como el Sol, en la mañana;
aunque alguna, muy amarga,
como jugo de limones exprimidos,
ofrecía, con el suspense
propio de Alfred Hitchcock,
mejunjes que curan las encías,
en caso de agresión involuntaria,
por parte de algún trozo de espina
de pescado, o de alcachofa,
que tiene tanta fibra.
Reaccionaba, como por arte de Magia,
o por ¿ Instinto ? La mente reactiva
se aloja en la amígala cerebral,
por dentro del hipotálamo;
y ahí, se subdivide en dos:
Automática.
Impulsiva.
Mientras que la mente analítica,
se asienta en el córtex cerebral,
con muchas más circunvoluciones,
que las que muestra el seso
del delfín.
Pero yo me encargaría,
con la oportuna varita mágica,
de hacerles esbozar,
en un dibujo, la imagen mental
que cada una de ellas, guarda
o atesora, al respecto de sí misma.
Y fue la visión de un sapo,
que croa, saliendo a lo ancho
de la calle, a través del balcón,
abierto de par en par, que es
su párvula boca, en cada rostro,
que además,
derrama mieles y jugos asociados
a esas lágrimas, por penas,
lástimas, enojos y risas.
¿ A qué vienen tantas prisas ?
Si el Ego se aferra al poder,
es porque vive en el Temor.
Y sin embargo, atenuando
nuestros Miedos irracionales,
y Temores infantiles, acotaremos
pronto, las discusiones sin fin.
Así es el lema del delfín.
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