La vida

Antonio

Moderador ENSEÑANTE/asesor en Foro poética clásica
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Moderador enseñante
La vida nos sorprende con frecuencia
pasando como estrella por los cielos
pues, aunque nos ampare la existencia,
su vigor, de la muerte tiene celos.

Al fin y al cabo, esta consecuencia
mantiene nuestro orgullo por los suelos
y aunque nos ayudara la conciencia
las evidencias borran los anhelos.


El tiempo lo que siempre nos avala
es solo el resultado inevitable
de aquello que la vida nos señala.


Aun siendo pasajera e insalvable
esta razón de fuerza nos iguala
con su única verdad irrefutable.
 
Última edición:
La vida nos sorprende con frecuencia
pasando como estrella por los cielos
pues, aunque nos ampare la existencia,
su vigor, de la muerte tiene celos.

Al fin y al cabo, esta consecuencia
mantiene nuestro orgullo por los suelos
y aunque nos ayudara la conciencia
las evidencias borran los anhelos.


El tiempo lo que siempre nos avala
es solo el resultado inevitable
de aquello que la vida nos depara.


Aun siendo pasajera e insalvable
esta razón de fuerza nos iguala
con su única verdad irrefutable.
Antonio, es verdad que nos iguala, pero no nos atiende igual.En eso hay diferencias. Espero que todo esto lo podamos seguir contando. Saludos. Bernardo de Valbuena
 
El Tiempo es un científico derretido.
Embelesado en sus descubrimientos.




O el ingeniero de caminos, que encuentra a los castores, en el río.
Y ve sus diques, que frenan el curso de los acontecimientos.


Y eso es el Ahora.
 
Última edición:
Fantástico soneto en un mensaje claro y contundente en el terceto final
Aun siendo pasajera e insalvable
esta razón de fuerza nos iguala
con su única verdad irrefutable.


Desde mi encierro en San Agustín del Guadalix envío mi abrazo social
Pepe
Gracias estimado Pepe por tu visita y comentario.
Celebro que te gustaran estos versos.
Otro abrazo en la distancia desde el otro extremo del lado noroeste de Madrid.
 
La vida nos sorprende con frecuencia
pasando como estrella por los cielos
pues, aunque nos ampare la existencia,
su vigor, de la muerte tiene celos.

Al fin y al cabo, esta consecuencia
mantiene nuestro orgullo por los suelos
y aunque nos ayudara la conciencia
las evidencias borran los anhelos.


El tiempo lo que siempre nos avala
es solo el resultado inevitable
de aquello que la vida nos depara.


Aun siendo pasajera e insalvable
esta razón de fuerza nos iguala
con su única verdad irrefutable.
Un bello soneto acerca de la vida, gran contenido, gran mensaje, gran reflexión. Mis saludos cordiales poeta
 
La vida nos sorprende con frecuencia
pasando como estrella por los cielos
pues, aunque nos ampare la existencia,
su vigor, de la muerte tiene celos.

Al fin y al cabo, esta consecuencia
mantiene nuestro orgullo por los suelos
y aunque nos ayudara la conciencia
las evidencias borran los anhelos.


El tiempo lo que siempre nos avala
es solo el resultado inevitable
de aquello que la vida nos depara.


Aun siendo pasajera e insalvable
esta razón de fuerza nos iguala
con su única verdad irrefutable.
Nuestra única certeza la muerte... el tiempo prestado que tenemos, es provechoso instante, aunque a veces creemos que no. Un potente mensaje nos regala tu bello soneto. Un abrazo.
 
Un placer Antonio coincidir después de tanto tiempo, fue un grato compartir en Clásica-
Mirando tu soneto estructurado, me recuerda una conversación que tuve hace días con
un gran poeta Venezolano sobre el propio soneto Clásico, en relación a la rima de los
cuartetos: rimando el 1ro con el 3ro y el 2do con el 4to.
La vida es un reto constante por vivir, el tiempo nos invita a aprender y doblar la experiencia por vivir,
quedando claro que la muerte es natural y llega cuando tienes que partir.
Un gran saludo cordial-.
 
Antonio, es verdad que nos iguala, pero no nos atiende igual.En eso hay diferencias. Espero que todo esto lo podamos seguir contando. Saludos. Bernardo de Valbuena
Estimado Bernardo, quiero decir, en el acto final, el telón cae para todos.
Gracias por tus deseos, estimado Bernardo, aunque no tiene esto buena pinta, seguro que como en Egipto, la plaga terminará, lo malo es que nos pasará lo que a Ramsés II y no aprenderemos...
Saludos cordiales.
 
Nuestra única certeza la muerte... el tiempo prestado que tenemos, es provechoso instante, aunque a veces creemos que no. Un potente mensaje nos regala tu bello soneto. Un abrazo.
Disculpa Dvaldes por el retraso en contestar, se me quedó en el limbo este poema...
gracias por tu interesante comentario.
Otro abrazo.
 
Un placer Antonio coincidir después de tanto tiempo, fue un grato compartir en Clásica-
Mirando tu soneto estructurado, me recuerda una conversación que tuve hace días con
un gran poeta Venezolano sobre el propio soneto Clásico, en relación a la rima de los
cuartetos: rimando el 1ro con el 3ro y el 2do con el 4to.
La vida es un reto constante por vivir, el tiempo nos invita a aprender y doblar la experiencia por vivir,
quedando claro que la muerte es natural y llega cuando tienes que partir.
Un gran saludo cordial-.
Supongo que la conversación iría sobre la pureza del soneto clásico, en efecto, el uso de los serventesios en el soneto, es posterior a la creación del mismo, pero como sabes, todo en la vida evoluciona mejor dicho, cambia, (unas veces a peor y otras a mejor), y el soneto aunque tenga una estructura más rígida que otros tipos de estructuras, no es una excepción...
Gracias por tu medulosa reflexión sobre la vida y la muerte.
También es un placer después de tanto tiempo coincidir con tu presencia en mis versos. Debido al encierro he podido encontrar tiempo para volver por este Mundo... como dicen por mi tierra, "No hay mal que por bien no venga"
Saludos cordiales.
 
La vida nos sorprende con frecuencia
pasando como estrella por los cielos
pues, aunque nos ampare la existencia,
su vigor, de la muerte tiene celos.

Al fin y al cabo, esta consecuencia
mantiene nuestro orgullo por los suelos
y aunque nos ayudara la conciencia
las evidencias borran los anhelos.


El tiempo lo que siempre nos avala
es solo el resultado inevitable
de aquello que la vida nos depara.


Aun siendo pasajera e insalvable
esta razón de fuerza nos iguala
con su única verdad irrefutable.

Real como la vida misma, felicidades, muy bueno.
 
La vida nos sorprende con frecuencia
pasando como estrella por los cielos
pues, aunque nos ampare la existencia,
su vigor, de la muerte tiene celos.

Al fin y al cabo, esta consecuencia
mantiene nuestro orgullo por los suelos
y aunque nos ayudara la conciencia
las evidencias borran los anhelos.


El tiempo lo que siempre nos avala
es solo el resultado inevitable
de aquello que la vida nos depara.


Aun siendo pasajera e insalvable
esta razón de fuerza nos iguala
con su única verdad irrefutable.


Hola.

En el tercer verso del primer terceto hay una irregularidad en la rima que rompe con el patrón consonante. Te invito a revisarlo.

Un cordial saludo
 
Hola.

En el tercer verso del primer terceto hay una irregularidad en la rima que rompe con el patrón consonante. Te invito a revisarlo.

Un cordial saludo
Si, tienes razón, lo he cambiado tan rápido porque ya lo tenía modificado en el original, pero aquí se me pasó.
Gracias por la indicación.
 
El Tiempo es un científico derretido.
Embelesado en sus descubrimientos.




O el ingeniero de caminos, que encuentra a los castores, en el río.
Y ve sus diques, que frenan el curso de los acontecimientos.


Y eso es el Ahora.
Encontré un dique en el tiempo y me impidió agradecerte tu comentario, estimado Nommo, espero que me disculpes.
Saludos cordiales.
 

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