musador
esperando...
Jalonada por actas de bautismo
la senda que recorre mi linaje
en su hispánica rama, tan salvaje,
las semillas me da del catecismo.
Ausente en esos tiempos el civismo,
criaturas que eran fruto del ultraje
llegaban sin embargo al homenaje
que a su nombre apartaba del abismo.
Curas ignotos logran con su pluma
en tan humilde gesto sobrehumano
al milagro salvar de eterna bruma.
Lo escrito: tibia luz en que lo arcano
desde el piélago brota como espuma
acercando su clave a nuestra mano.
Este soneto es fruto de la reflexión acerca de una búsqueda. El abuelo de mi abuela, aparentemente nacido en 1830, fue quizás bautizado en 1831 con el nombre de José María Monzón. Su madre, soltera, se llamaba María Monzón. Según el testimonio de mi abuela en su lecho de muerte, el padre habría sido el general Pascual Echagüe, uno de los tantos caudillos que en esa época devastaban mi patria; de esto último, nada dice el acta.
la senda que recorre mi linaje
en su hispánica rama, tan salvaje,
las semillas me da del catecismo.
Ausente en esos tiempos el civismo,
criaturas que eran fruto del ultraje
llegaban sin embargo al homenaje
que a su nombre apartaba del abismo.
Curas ignotos logran con su pluma
en tan humilde gesto sobrehumano
al milagro salvar de eterna bruma.
Lo escrito: tibia luz en que lo arcano
desde el piélago brota como espuma
acercando su clave a nuestra mano.
Este soneto es fruto de la reflexión acerca de una búsqueda. El abuelo de mi abuela, aparentemente nacido en 1830, fue quizás bautizado en 1831 con el nombre de José María Monzón. Su madre, soltera, se llamaba María Monzón. Según el testimonio de mi abuela en su lecho de muerte, el padre habría sido el general Pascual Echagüe, uno de los tantos caudillos que en esa época devastaban mi patria; de esto último, nada dice el acta.
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