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LETARGO

Elhi Delsue

Poeta asiduo al portal
En las tardes lluviosas como estas
por la humilde ventana de mi cuarto,
artrítica y senil como mis huesos,
huyen de mí luciérnagas y pájaros…
Cada brote de luz, cada palabra
que convertí en poema, tierra y bálsamo
hoy solo es un esbozo de papel
crepitando en la brasa de los años.

Resuella el alma, gime, desafina,
no encuentra su quietud, callan los astros.
En la frágil cornisa de mi sombra,
el óxido del tiempo deja un rastro
de surcos y lunares que marchitan
los inútiles lirios de mis manos.

Ya no hay silencios vivos que me hablen,
detrás de la neblina de este ocaso;
el sol, que me abrasaba con su fuego,
sigue sin despertar de su letargo...


ELHI DELSUE
17/02/26
 
En las tardes lluviosas como estas
por la humilde ventana de mi cuarto,
artrítica y senil como mis huesos,
huyen de mí luciérnagas y pájaros…
Cada brote de luz, cada palabra
que convertí en poema, tierra y bálsamo
hoy solo es un esbozo de papel
crepitando en la brasa de los años.

Resuella el alma, gime, desafina,
no encuentra su quietud, callan los astros.
En la frágil cornisa de mi sombra,
el óxido del tiempo deja un rastro
de surcos y lunares que marchitan
los inútiles lirios de mis manos.

Ya no hay silencios vivos que me hablen,
detrás de la neblina de este ocaso;
el sol, que me abrasaba con su fuego,
sigue sin despertar de su letargo...


ELHI DELSUE
17/02/26
Un espacio de entendimiento sobre cómo la percepción del tiempo afecta la identidad y el arte.

Saludos
 
En las tardes lluviosas como estas
por la humilde ventana de mi cuarto,
artrítica y senil como mis huesos,
huyen de mí luciérnagas y pájaros…
Cada brote de luz, cada palabra
que convertí en poema, tierra y bálsamo
hoy solo es un esbozo de papel
crepitando en la brasa de los años.

Resuella el alma, gime, desafina,
no encuentra su quietud, callan los astros.
En la frágil cornisa de mi sombra,
el óxido del tiempo deja un rastro
de surcos y lunares que marchitan
los inútiles lirios de mis manos.

Ya no hay silencios vivos que me hablen,
detrás de la neblina de este ocaso;
el sol, que me abrasaba con su fuego,
sigue sin despertar de su letargo...


ELHI DELSUE
17/02/26
Ayyy Elhi qué alegría más grande verte de nuevo por aquí, pues siempre se te echa de menos por ser buena persona, buen poeta y buen amigo. Este delicado, íntimo y delicioso poema que nos compartes en endecasílabos arromanzados profundiza de lleno en el paso del tiempo y en la huella que deja en nosotros y también en las cosas que nos acompañan, ya sean muebles, paisajes,astros, o nuestras propias manos con esos lunares o manchitas que salen en nuestra, cada vez, más envejecida piel surcada de recuerdos. Nos vamos aletargando, durmiendo, reaccionando cada vez menos a la vida y a su calor y acercándonos a la esperanza de algún día despertar y de nuevo vivificarnos.
Un placer, y un honor leerte mi querido amigo y admirado poeta.....muááááááácksssssssssss.....
 
En las tardes lluviosas como estas
por la humilde ventana de mi cuarto,
artrítica y senil como mis huesos,
huyen de mí luciérnagas y pájaros…
Cada brote de luz, cada palabra
que convertí en poema, tierra y bálsamo
hoy solo es un esbozo de papel
crepitando en la brasa de los años.

Resuella el alma, gime, desafina,
no encuentra su quietud, callan los astros.
En la frágil cornisa de mi sombra,
el óxido del tiempo deja un rastro
de surcos y lunares que marchitan
los inútiles lirios de mis manos.

Ya no hay silencios vivos que me hablen,
detrás de la neblina de este ocaso;
el sol, que me abrasaba con su fuego,
sigue sin despertar de su letargo...


ELHI DELSUE
17/02/26
Por esa ventana al mundo, decrépita como sea, esperamos que entre la luz, el aroma de las flores, el rumor de los humanos...; o que salgan los sapos y culebras de tu tormento...; pero no, salen luciérnagas y pájaros: huyen de ti, fluyen de ti, eres su fuente. Imagen tras imagen,
tejes. De pronto me viene a la memoria el viejo marinero de Rubén Darío, recordando los tifones de sus mares, y creo que el clima es bien análogo, con la diferencia de que los tifones que recuerdas son los que azotaron a tu juvenil espíritu. Imágenes poderosas que se resisten al análisis: por ejemplo me detengo el «la frágil cornisa de mi sombra»; sostiene la sombra tu corporeidad, caminas vacilante por sus límites, es lo que resta de tu presencia ante el abismo quizás...
El cuarteto final parece una invocación, siguiendo con el marinero diría al viento, ese veterano eufemismo del deseo...

abrazo, hermano
J.
 
Última edición:
En las tardes lluviosas como estas
por la humilde ventana de mi cuarto,
artrítica y senil como mis huesos,
huyen de mí luciérnagas y pájaros…
Cada brote de luz, cada palabra
que convertí en poema, tierra y bálsamo
hoy solo es un esbozo de papel
crepitando en la brasa de los años.

Resuella el alma, gime, desafina,
no encuentra su quietud, callan los astros.
En la frágil cornisa de mi sombra,
el óxido del tiempo deja un rastro
de surcos y lunares que marchitan
los inútiles lirios de mis manos.

Ya no hay silencios vivos que me hablen,
detrás de la neblina de este ocaso;
el sol, que me abrasaba con su fuego,
sigue sin despertar de su letargo...


ELHI DELSUE
17/02/26
Un extraordinario romance heroico, querido amigo. Desde esa ventana “artrítica y senil como mis huesos” muchas miradas habrán salido y mucha luz habrá entrado. Después aúnas en “el poema” la tierra y el bálsamo” como si fueran la manera de darle nueva vida a esa ventana que chirría en sus bisagras. Qué maravilla: “la cornisa de mi sombra”. ¡Qué expresiva esa neblina que aquí en Galicia abunda casi todos los días. Manuel Machado hablaba de la sordina que producía la niebla a las charangas de las fiestas populares. Él decía “la huata de la tépida neblina”. Y más y más figuras enriquecen este poema mayor que crecerá con el tiempo. Te deseo que esa ventana cumpla mucho tiempo con su misión. Mi enhorabuena por este ejemplar romance heroico que al final me ha recordado los tercetos finales de su “Mañana será Dios” del poeta olvidado de la generación del 27, Juan José Domenchina:

“Mañana será Dios, y su porfía
sacudirá violenta al mal dormido
con su irrupción de polvo o nuevo día.

Aquí no hay alta noche, y, tras la hora
más oscura de un cielo descendido
se enciende el sol, de pronto sin aurora.

Pues eso, que por esa ventana entre la luz del día y salga la tuya, falta nos hace.

un abrazo enorme te va.

Salvador.
 
Última edición:
En las tardes lluviosas como estas
por la humilde ventana de mi cuarto,
artrítica y senil como mis huesos,
huyen de mí luciérnagas y pájaros…
Cada brote de luz, cada palabra
que convertí en poema, tierra y bálsamo
hoy solo es un esbozo de papel
crepitando en la brasa de los años.

Resuella el alma, gime, desafina,
no encuentra su quietud, callan los astros.
En la frágil cornisa de mi sombra,
el óxido del tiempo deja un rastro
de surcos y lunares que marchitan
los inútiles lirios de mis manos.

Ya no hay silencios vivos que me hablen,
detrás de la neblina de este ocaso;
el sol, que me abrasaba con su fuego,
sigue sin despertar de su letargo...


ELHI DELSUE
17/02/26
Enorme alegría el verte aquí de nuevo, querido Elhi.
Enorme y elevado romance heroico has plasmado, pleno de analogías y bellas metáforas, inmenso, sublime, de ancestral y evocadora lírica.
Mis aplausos.
Un fuerte abrazo, amigo y maestro.
 
Querido Elhi, Jorge me hizo llegar uno de tus poemarios. Lo leo y lo releo con pasión porque en él encuentro consuelo y verdad. Eres muy grande.
Lluís
 
En las tardes lluviosas como estas
por la humilde ventana de mi cuarto,
artrítica y senil como mis huesos,
huyen de mí luciérnagas y pájaros…
Cada brote de luz, cada palabra
que convertí en poema, tierra y bálsamo
hoy solo es un esbozo de papel
crepitando en la brasa de los años.

Resuella el alma, gime, desafina,
no encuentra su quietud, callan los astros.
En la frágil cornisa de mi sombra,
el óxido del tiempo deja un rastro
de surcos y lunares que marchitan
los inútiles lirios de mis manos.

Ya no hay silencios vivos que me hablen,
detrás de la neblina de este ocaso;
el sol, que me abrasaba con su fuego,
sigue sin despertar de su letargo...


ELHI DELSUE
17/02/26

Decía Huidobro que el poeta es un pequeño dios. Tú, cual radiante Apolo del presente, acaparas en el Parnaso los favores de la mismísima Calíope. Doy fe.
Me alegro de tu regreso, poeta.
 
Última edición:
En las tardes lluviosas como estas
por la humilde ventana de mi cuarto,
artrítica y senil como mis huesos,
huyen de mí luciérnagas y pájaros…
Cada brote de luz, cada palabra
que convertí en poema, tierra y bálsamo
hoy solo es un esbozo de papel
crepitando en la brasa de los años.

Resuella el alma, gime, desafina,
no encuentra su quietud, callan los astros.
En la frágil cornisa de mi sombra,
el óxido del tiempo deja un rastro
de surcos y lunares que marchitan
los inútiles lirios de mis manos.

Ya no hay silencios vivos que me hablen,
detrás de la neblina de este ocaso;
el sol, que me abrasaba con su fuego,
sigue sin despertar de su letargo...


ELHI DELSUE
17/02/26

Mi querido Elhi: Llevo tiempo intentando entrar a Mundo Poesía sin conseguirlo y hoy, por fin, lo he logrado por esos extraños misterios de la vida que hacen mágicos los encuentros, y uno no sabe bien a quién dar las gracias. Creo que la poesía tiene ese don: el don de despertarnos, el de unir a los que nunca nos hemos distanciado del todo y que sabemos que el otro siempre está al otro lado y que un día romperá su silencio y nos devolverá su presencia.
Siempre he amado tu poesía, bien lo sabes; es una verdadera suerte volver a encontrarte. Porque si algo tienen tus versos es grandeza, esa verdad que transmites y que nos traspasa, que siembra luz.
Estoy con musador, en esto que dice con su sabia mirada: "Por esa ventana al mundo, decrépita como sea, esperamos que entre la luz, el aroma de las flores, el rumor de los humanos...; o que salgan los sapos y culebras de tu tormento...; pero no, salen luciérnagas y pájaros: huyen de ti, fluyen de ti, eres su fuente. Imagen tras imagen".
Para mí ha sido una sorpresa y un lujo volver a leer tus versos, querido amigo.
Un fuerte abrazo con mis felicitaciones, mis mejores deseos y todo mi cariño.
Isabel
 
Ayyy Elhi qué alegría más grande verte de nuevo por aquí, pues siempre se te echa de menos por ser buena persona, buen poeta y buen amigo. Este delicado, íntimo y delicioso poema que nos compartes en endecasílabos arromanzados profundiza de lleno en el paso del tiempo y en la huella que deja en nosotros y también en las cosas que nos acompañan, ya sean muebles, paisajes,astros, o nuestras propias manos con esos lunares o manchitas que salen en nuestra, cada vez, más envejecida piel surcada de recuerdos. Nos vamos aletargando, durmiendo, reaccionando cada vez menos a la vida y a su calor y acercándonos a la esperanza de algún día despertar y de nuevo vivificarnos.
Un placer, y un honor leerte mi querido amigo y admirado poeta.....muááááááácksssssssssss.....
Querida Isabel: ¡Qué alegría tan inmensa recibir tu saludo y sentir que el poema ha resonado con tal profundidad en tu lectura! Me reconforta encontrar un lector tan sensible que perciba la cadencia del verso y la esperanza entre las líneas. Gracias por acompañarme siempre con tu amistad y tu criterio; un abrazo enorme.

Elhi
 
Por esa ventana al mundo, decrépita como sea, esperamos que entre la luz, el aroma de las flores, el rumor de los humanos...; o que salgan los sapos y culebras de tu tormento...; pero no, salen luciérnagas y pájaros: huyen de ti, fluyen de ti, eres su fuente. Imagen tras imagen,
tejes. De pronto me viene a la memoria el viejo marinero de Rubén Darío, recordando los tifones de sus mares, y creo que el clima es bien análogo, con la diferencia de que los tifones que recuerdas son los que azotaron a tu juvenil espíritu. Imágenes poderosas que se resisten al análisis: por ejemplo me detengo el «la frágil cornisa de mi sombra»; sostiene la sombra tu corporeidad, caminas vacilante por sus límites, es lo que resta de tu presencia ante el abismo quizás...
El cuarteto final parece una invocación, siguiendo con el marinero diría al viento, ese veterano eufemismo del deseo...

abrazo, hermano
J.
Hermanito: tu lectura es un espejo que devuelve el poema enriquecido, y tu agudeza para captar los ecos literarios y la atmósfera me honra profundamente. Gracias por navegar estos versos con tanta sensibilidad y por el título de hermano, que atesoro más que cualquier elogio.
No te pierdas demasiado. Aquí te esperamos.
Un abrazo fuerte.
 
Un extraordinario romance heroico, querido amigo. Desde esa ventana “artrítica y senil como mis huesos” muchas miradas habrán salido y mucha luz habrá entrado. Después aúnas en “el poema” la tierra y el bálsamo” como si fueran la manera de darle nueva vida a esa ventana que chirría en sus bisagras. Qué maravilla: “la cornisa de mi sombra”. ¡Qué expresiva esa neblina que aquí en Galicia abunda casi todos los días. Manuel Machado hablaba de la sordina que producía la niebla a las charangas de las fiestas populares. Él decía “la huata de la tépida neblina”. Y más y más figuras enriquecen este poema mayor que crecerá con el tiempo. Te deseo que esa ventana cumpla mucho tiempo con su misión. Mi enhorabuena por este ejemplar romance heroico que al final me ha recordado los tercetos finales de su “Mañana será Dios” del poeta olvidado de la generación del 27, Juan José Domenchina:

“Mañana será Dios, y su porfía
sacudirá violenta al mal dormido
con su irrupción de polvo o nuevo día.

Aquí no hay alta noche, y, tras la hora
más oscura de un cielo descendido
se enciende el sol, de pronto sin aurora.

Pues eso, que por esa ventana entre la luz del día y salga la tuya, falta nos hace.

un abrazo enorme te va.

Salvador.
Salvador, mi estimado amigo, tu lectura erudita y afectiva es un verdadero regalo: agradezco profundamente que hayas tejido esos ecos de Machado y Domenchina con mis versos, y que la neblina gallega haya encontrado resonancia en la atmósfera del poema. Tu palabra, siempre generosa y culta, honra mi trabajo y mi amistad.
Te dejo un abrazo infinito. ¡Dios te cuide!
 
Qué maravilla de poema donde se funde la nostalgia del recuerdo entre la bruma de la memoria, mientras el "tempus fugit" como escribió Virgilio
saludos amables desde Madrid con la alegría de poder disfrutar de tus letras envueltas en este soberbio romance
Pepe
Pepe, qué alegría recibir tu saludo madrileño y saber que el romance ha resonado con esa sensibilidad clásica que evoca el tempus fugit. Tu lectura, culta y cercana, es el mejor acompañamiento para estos versos; gracias por disfrutarlos con tanta atención y por traer a colación a Virgilio con tal naturalidad. Un abrazo.
 
Enorme alegría el verte aquí de nuevo, querido Elhi.
Enorme y elevado romance heroico has plasmado, pleno de analogías y bellas metáforas, inmenso, sublime, de ancestral y evocadora lírica.
Mis aplausos.
Un fuerte abrazo, amigo y maestro.
José Galeote Matas, el popular "Virtus": tu saludo y tus palabras son en sí mismos un verso de amistad que agradezco profundamente. Saber que la lírica resuena en tu mirada y en tus comentarios generosos es mi mayor recompensa; te devuelvo el abrazo con el mismo cariño de siempre, mi querido amigo.
 
Querido Elhi, Jorge me hizo llegar uno de tus poemarios. Lo leo y lo releo con pasión porque en él encuentro consuelo y verdad. Eres muy grande.
Lluís
Lluís, saber que mis versos te brindan consuelo y verdad es un alto elogio que recibo con humildad. Gracias por leer con el corazón y por permitir que estas palabras habiten en ti; un abrazo fraterno.
 
Decía Huidobro que el poeta es un pequeño dios. Tú, cual radiante Apolo del presente, acaparas en el Parnaso los favores de la mismísima Calíope. Doy fe.
Me alegro de tu regreso, poeta.
Estimado Vicente: me da mucho gusto reencontrarme contigo en este espacio en el que tantas veces coincidimos. Tu elogio, tejido con la mitología que bien dominas, me honra más de lo que merezco y me recuerda que la poesía es también este diálogo entre cómplices. Gracias por celebrar mi regreso con tanta generosidad y por tu palabra, que es en sí misma un verso. Un abrazo.
 
Mi querido Elhi: Llevo tiempo intentando entrar a Mundo Poesía sin conseguirlo y hoy, por fin, lo he logrado por esos extraños misterios de la vida que hacen mágicos los encuentros, y uno no sabe bien a quién dar las gracias. Creo que la poesía tiene ese don: el don de despertarnos, el de unir a los que nunca nos hemos distanciado del todo y que sabemos que el otro siempre está al otro lado y que un día romperá su silencio y nos devolverá su presencia.
Siempre he amado tu poesía, bien lo sabes; es una verdadera suerte volver a encontrarte. Porque si algo tienen tus versos es grandeza, esa verdad que transmites y que nos traspasa, que siembra luz.
Estoy con musador, en esto que dice con su sabia mirada: "Por esa ventana al mundo, decrépita como sea, esperamos que entre la luz, el aroma de las flores, el rumor de los humanos...; o que salgan los sapos y culebras de tu tormento...; pero no, salen luciérnagas y pájaros: huyen de ti, fluyen de ti, eres su fuente. Imagen tras imagen".
Para mí ha sido una sorpresa y un lujo volver a leer tus versos, querido amigo.
Un fuerte abrazo con mis felicitaciones, mis mejores deseos y todo mi cariño.
Isabel
Isabel, querida amiga, tu palabra llega como un bálsamo y me recuerda que la poesía es, ante todo, ese hilo invisible que nos mantiene unidos más allá del silencio y la distancia. Gracias por leer con el alma y por celebrar este reencuentro con tanta generosidad; tu presencia en estas letras es mi mayor fortuna. Un abrazo enorme. Tú ya sabes dónde encontrarme...
 
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