dragon_ecu
Esporádico permanente
Mira, tu mensaje me resulta un poco abstracto. Pero trataré de interpretarlo para darte una idea de lo que pienso al respecto, y en relación con el tema de mi poema. No sé a qué llamas tú pasado remoto, pero yo a las cosas que yo mismo he vivido no las pongo en ese lugar. Reivindico, eso sí, el derecho al odio, pero no baso mis odios exclusivamente en el pasado. Es cierto, por ejemplo, que las clases dominantes de mi país dieron muestras, durante el proceso militar de 1976 a 1982, de que no tenían ningún tipo de escrúpulo a la hora de defender su «porción de la torta». Es un antecedente válido, y además tengo razones personales, de sangre, para no olvidar estos crímenes. Sin embargo, no baso mi juicio político en eso. Tanto es así que no he mencionado hasta ahora una de las razones por las que Milagro está presa: tuvo la malhadada idea de enfrentarse con los Blacquier, dueños del Ingenio Ledesma y en consecuencia un poder relevante en su provincia, Jujuy; uno de los miembros más conspicuos de esta familia está en juicio, hoy, imputado de colaboración directa en un operativo de desaparición de personas. ¿Es esto remoto pasado? Felizmente, y gracias en buena medida al gobierno de Néstor Kirchner, muchos de esos hechos han sido o están siendo juzgados, hoy, aunque queda mucho por esclarecer acerca de la colaboración directa de los empresarios en la represión. En la lucha política es muy importante conocer a tu contrincante, y saber por ejemplo que los mismos que se rasgan hoy las vestiduras con la corrupción no vacilaron en el pasado reciente en cometer, apoyar o tolerar los crímenes más horrendos. Es el caso del grupo Clarín, monopolio mediático que propició a Macri, y que en su tiempo aplaudió sin reservas al gobierno militar, participando además en el gigantesco negociado conocido en mi país con el nombre de «Papel Prensa». Este pasado me permite a mí, ciudadano, saber quiénes son los que hoy se erigen en jueces de «la corrupción»; y saber quiénes son me permite saber que sus objetivos no tienen nada de «morales», aunque así lo declaren.
Esta continuidad, definida mayormente por la política económica antipopular y la política exterior subordinada a los intereses norteamericanos, por otra parte, no es invento mío: el propio gobierno la asume con cinismo. Si para muestra basta un botón, te menciono la participación de un personaje siniestro como Aldo Rico en el reciente desfile con motivo del bicentenario de nuestra independencia. Cuidan las apariencias, no digo que no, como lo muestra la reciente renuncia del ministro de cultura de la Ciudad de Buenos Aires, varios meses después de sostener que el número denunciado de desaparecidos durante el proceso militar estaba sobredimensionado (https://www.google.com.ar/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=5&cad=rja&uact=8&ved=0ahUKEwiJ6NP9-ffNAhXCEJAKHV6sA64QFgg1MAQ&url=http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-303540-2016-07-06.html&usg=AFQjCNEV3nDD0oPZnmv0by9TKD081TGt_A&sig2=XqGmG0Tgd2qLxesrTwpKDg).
¿Invalida esto los juicios por corrupción? Por supuesto que no, pero sí nos permite entender mejor su utilización política. Es el caso de la prisión de Milagro, por cierto.
En fin, estimado, reivindico mi derecho al odio y a la memoria. No baso mi odio solo en la memoria, pero trato de honrar la memoria de mis muertos. Mis motivaciones políticas y mis motivaciones personales son felizmente coincidentes.
te saludo
Jorge Rodolfo Busch Wernicke
Un saludo cordial Musador.
Agradezco la confianza depositada al exponer detalles personales y formas de pensar.
Por ello pido disculpas si mi comentario (que no tiene relación directa al poema que presenta), dio lugar a otras interpretaciones.
En relación al pasado remoto, es considerando que no pertenece a la propia generación. Cada acción pasada puede estar ubicada dentro de propia generación (pasado mediato o inmediato), o fuera de la propia generación (pasado remoto).
Lógicamente es posible otras interpretaciones, pero la que empleo es básicamente esa (pasado remoto = anterior a la propia generación).
Mal puedo criticar cuando expone de forma clara y sin apasionamiento descontrolado su pensamiento y sentir.
Reafirmo su derecho al odio y a la memoria personal, y remitida a sus seres cercanos. Son asuntos privados que se deben respetar.
De la misma forma afirmo mi derecho de criticar cuando un odio privado se vuelve público sin la finalidad del desahogo.
Por el respeto a la memoria histórica y emotiva, me declaro contrario al uso de rencores pasados para sembrar odio (personal) en sujetos ajenos.
Los últimos días han sido tormentosos con acciones y reacciones, de odio, en muchos ámbitos. Por ello pedí inicialmente que se dejen de lado las diatribas. No era una imposición, sino un llamado al autocontrol tanto en la lectura como en la respuesta.
Lastimosamente, me expresé mal y fue malentendido mi mensaje (no me refiero exclusivamente a usted Musador).
Todo sentimiento es una forma de relacionarse con otros, un lenguaje universal que transciende fronteras, culturas e idiomas.
El amor, la compasión, la solidaridad, la benevolencia... hay tantos sentimientos y actitudes positivas que deben practicarse continuamente y de forma pública.
Empero el temor, el odio, la esperanza... deben ser más íntimos y manejados con mucho tino, por cuanto al trasmitirse pueden producir reacciones totalmente adversas.
No critico al odio per se, critico a su transmisión irresponsable. Nuevamente aclaro y no es una línea sobre su obra o pensamiento, sino sobre el entorno general de estas semanas.
Espero que estas letras (ya demasiado extensas), aclaren lo sucedido.
Disculpas por lo inoportuno que pude haber sido.
Un abrazo cordial Musador.
Dragon Ecu
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