Hola Luis,
haces un uso muy inteligente de la elipsis en el primer cuarteto:
Todavía recuerdo aquella rosa
entre los finos dedos de tu mano,
(Todavía recuerdo) aquella grácil tarde de verano
con la brisa aromada y silenciosa.
En esta estrofa, destacaría la imagen poética 'brisa aromada y silenciosa'. Es una hipálage; la brisa adquiere las características organolépticas de la rosa y manifiesta el momento de 'tensión emocional' cargado de silencio.
En la segunda estrofa hay una mención a Venecia
Conservo tu sonrisa luminosa
asociada a las teclas de aquel piano
que lloraba en un muelle veneciano
una música suave y primorosa.
El venecianismo fue un tópico poético que se generalizó en la poesía de la década de los 70 en España. Destaco la originalidad de la comparación introducida por el adjetivo 'asociada', casi una metáfora. Metáfora verbal es 'lloraba. Muy bien traída la palabra 'muelle' a la descripción de Venecia, que debe ser el mayor club náutico del mundo y también un gran centro comercial.
Del primer terceto destaco el bello pleonasmo 'rojo corazón' y la enumeración final, que debería terminar con una pausa sintáctica mayor.
Déjame amar tu rojo corazón
y aparta este recuerdo que estremece,
esta ansiedad de cielo, noche y día, (pausa sintáctica mayor)
El segundo terceto contiene una conclusión, pero quizás habría que reconsiderar los signos de puntuación
así (coma) será el calor de tu pasión
en mis claros de luna lo que mece,
y no el recuerdo de una melodía.
Por otra parte, mecer puede ser transitivo o pronominal (mecer la cuna, mecerse), pero ese uso intransitivo es arriesgado y confuso, justo en el momento del soneto en que hay que ser más resolutivo, más sorpresivo y más claro.
Ahí lo dejo, por si lo quieres considerar.
Un saludo
Luis