Con la savia que nutre
las ramas de un almendro,
sobre sus verdes brotes
renacerán tus versos;
tus ojos se han dormido
con las nanas del duelo
pero venció tu risa
a la muerte del cuerpo.
Con un himno sin notas
como un canto sin ecos
han quedado tus obras
en tallos de un almendro
con los brotes tempranos
sobre su tronco añejo;
y en las flores aladas
retoñaras de nuevo
llevando tus poemas
como un susurro al cielo.
Dulce tu olor a versos
que en aromas de azúcar
envuelven la figura
del que fue mi maestro.
Con tu marcha se esfuman
las notas de un concierto
y lloran las vidrieras
sus lágrimas de fuego
dejando mi poema
con tu ausencia imperfecto.
PepeSori
SafeCreative
Diciembre2021
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