¡los hombres nunca entienden nada!
No entienden un besodulce encaramado
sobre la boca azul de un verso,
la aurora boreal desde nuestro universo
estrechado en las manos.
El lento silencio
de un abrazo recorriendo
la espalda del amor
con destreza de leona.
No, nunca entenderán
el apego de una
amapola
a su botón florido,
ni la consiencia fresca
del estornudo de la mañana brumosa.
No entienden un NO por Sí
ni un Sí por un NO...
El intenso sentir
que late
cuando se estrecha
el laso del viento
con los apartados
cercos de la vida.
Nunca entenderán
porque a pesar de su
racionalidad evidente,
no palpan
como mujer,
ni sienten en femenino.
No han parido ocasos lúgubres
ni han bebido la sangre del dolor.
Mayo / 2019