Los latidos de una piedra

TARDE GRIS

Poeta que considera el portal su segunda casa

  • El murmullo de la niebla acaricia tu semblante,
    lastimera, te oculta la luz de la luna en el escaparate de sus sombras.
    El silencio no es presencia y las notas del instante donde lates
    ha moldeado un sentimiento ajeno con el viento por testigo.
    Tus latidos se confunden, no eres vida, eres muerte
    y tu pulso vive en esa vida que se pierde,
    vida y muerte son polvo, son vigilia o deseo y costumbre
    alargando las horas del tintero en ese cuerpo mudo.


    Anuncias ahora al que dentro yace,
    enarbolas su figura, su huella y camino,
    olvidas piedra que tuvo errores, secretos y pecados,
    olvidas piedra que ahora lates albergando el nombre
    de un don nadie.
    Porque ya convertidos en despojos,
    todos somos lo mismo, no hay oro ni plata
    ni sexo, ni llamas, no existen las palabras,
    no hay dolor, no te llevas nada,
    y hasta la inscripción en ti tallada se envuelve de mala hierba
    que cubre tu espalda y oculta en la penumbra
    un alma deshabitada con sus pliegues escondidos
    en la cerradura del suelo
    dentro de una cripta helada.



    Blanca N. García González
    TARDE GRIS
 

  • El murmullo de la niebla acaricia tu semblante,
    lastimera, te oculta la luz de la luna en el escaparate de sus sombras.
    El silencio no es presencia y las notas del instante donde lates
    ha moldeado un sentimiento ajeno con el viento por testigo.
    Tus latidos se confunden, no eres vida, eres muerte
    y tu pulso vive en esa vida que se pierde,
    vida y muerte son polvo, son vigilia o deseo y costumbre
    alargando las horas del tintero en ese cuerpo mudo.


    Anuncias ahora al que dentro yace,
    enarbolas su figura, su huella y camino,
    olvidas piedra que tuvo errores, secretos y pecados,
    olvidas piedra que ahora lates albergando el nombre
    de un don nadie.
    Porque ya convertidos en despojos,
    todos somos lo mismo, no hay oro ni plata
    ni sexo, ni llamas, no existen las palabras,
    no hay dolor, no te llevas nada,
    y hasta la inscripción en ti tallada se envuelve de mala hierba
    que cubre tu espalda y oculta en la penumbra
    un alma deshabitada con sus pliegues escondidos
    en la cerradura del suelo
    dentro de una cripta helada.



    Blanca N. García González

    TARDE GRIS
Blanca, he de decirte que tus versos me parecen muy artísticos ¡uff! todo cuanto le dices a esa piedra alberga las verdades que queremos ignorar pero hay que afrentar. Excelentes recursos e imágenes acuden a tu musa.
Mi saludo venezolano :)
 

  • El murmullo de la niebla acaricia tu semblante,
    lastimera, te oculta la luz de la luna en el escaparate de sus sombras.
    El silencio no es presencia y las notas del instante donde lates
    ha moldeado un sentimiento ajeno con el viento por testigo.
    Tus latidos se confunden, no eres vida, eres muerte
    y tu pulso vive en esa vida que se pierde,
    vida y muerte son polvo, son vigilia o deseo y costumbre
    alargando las horas del tintero en ese cuerpo mudo.


    Anuncias ahora al que dentro yace,
    enarbolas su figura, su huella y camino,
    olvidas piedra que tuvo errores, secretos y pecados,
    olvidas piedra que ahora lates albergando el nombre
    de un don nadie.
    Porque ya convertidos en despojos,
    todos somos lo mismo, no hay oro ni plata
    ni sexo, ni llamas, no existen las palabras,
    no hay dolor, no te llevas nada,
    y hasta la inscripción en ti tallada se envuelve de mala hierba
    que cubre tu espalda y oculta en la penumbra
    un alma deshabitada con sus pliegues escondidos
    en la cerradura del suelo
    dentro de una cripta helada.



    Blanca N. García González

    TARDE GRIS
Jooo que bello, angustioso y claustrofóbico, escribes como los angeles, en este caso sacandole punta a lo inevitable. Me encanta el título del poema que resume el espíritu de tus versos. Abrazote vuela. Paco.
 

  • El murmullo de la niebla acaricia tu semblante,
    lastimera, te oculta la luz de la luna en el escaparate de sus sombras.
    El silencio no es presencia y las notas del instante donde lates
    ha moldeado un sentimiento ajeno con el viento por testigo.
    Tus latidos se confunden, no eres vida, eres muerte
    y tu pulso vive en esa vida que se pierde,
    vida y muerte son polvo, son vigilia o deseo y costumbre
    alargando las horas del tintero en ese cuerpo mudo.


    Anuncias ahora al que dentro yace,
    enarbolas su figura, su huella y camino,
    olvidas piedra que tuvo errores, secretos y pecados,
    olvidas piedra que ahora lates albergando el nombre
    de un don nadie.
    Porque ya convertidos en despojos,
    todos somos lo mismo, no hay oro ni plata
    ni sexo, ni llamas, no existen las palabras,
    no hay dolor, no te llevas nada,
    y hasta la inscripción en ti tallada se envuelve de mala hierba
    que cubre tu espalda y oculta en la penumbra
    un alma deshabitada con sus pliegues escondidos
    en la cerradura del suelo
    dentro de una cripta helada.



    Blanca N. García González

    TARDE GRIS
Cepillo de esencias que se cuelan en una licuada adiccion,
es un espacio donde el amor adornado no existe, pero
recreando giros de una tristeza que en textura
es adorno para el alma. felicidades. magnifico.
luzyabsenta
 
Blanca, he de decirte que tus versos me parecen muy artísticos ¡uff! todo cuanto le dices a esa piedra alberga las verdades que queremos ignorar pero hay que afrentar. Excelentes recursos e imágenes acuden a tu musa.
Mi saludo venezolano :)


Muchas gracias por este lindo comentario a este escrito,
aprecio las palabras y sobre todo, la presencia, un saludo
cordial para ud.
 
Jooo que bello, angustioso y claustrofóbico, escribes como los angeles, en este caso sacandole punta a lo inevitable. Me encanta el título del poema que resume el espíritu de tus versos. Abrazote vuela. Paco.


Muchas gracias por la siempre correcta interpretación de mis escritos amigo Paco,
un saludo enorme para ud. y mis bendiciones se queden ahí.
Gracias mil por la respuesta a este tema.
 
Cepillo de esencias que se cuelan en una licuada adiccion,
es un espacio donde el amor adornado no existe, pero
recreando giros de una tristeza que en textura
es adorno para el alma. felicidades. magnifico.
luzyabsenta


Gracias amigo poeta por dejar la huella de su comentario en mis letras,
mis saludos cordiales siempre.
 
Y quedamos como testigos y ejemplo de qué es la vida,
tenemos que acudir a los recuerdos y descubrir que estamos de paso en el devenir
de los tiempos, y que la semilla originaria nunca muere, nos la dieron y la damos,
y así somos eternos, nunca morimos; nuestros ancestros están en nosotros y nosotros
estaremos en la generaciones siguientes.
Hay que blanquear nuestras casas interiores y ponerlas bonitas para cualquier huésped,
para el próximo huésped que se digne en llamar a nuestra puerta.

Besos amiga.
 

  • El murmullo de la niebla acaricia tu semblante,
    lastimera, te oculta la luz de la luna en el escaparate de sus sombras.
    El silencio no es presencia y las notas del instante donde lates
    ha moldeado un sentimiento ajeno con el viento por testigo.
    Tus latidos se confunden, no eres vida, eres muerte
    y tu pulso vive en esa vida que se pierde,
    vida y muerte son polvo, son vigilia o deseo y costumbre
    alargando las horas del tintero en ese cuerpo mudo.


    Anuncias ahora al que dentro yace,
    enarbolas su figura, su huella y camino,
    olvidas piedra que tuvo errores, secretos y pecados,
    olvidas piedra que ahora lates albergando el nombre
    de un don nadie.
    Porque ya convertidos en despojos,
    todos somos lo mismo, no hay oro ni plata
    ni sexo, ni llamas, no existen las palabras,
    no hay dolor, no te llevas nada,
    y hasta la inscripción en ti tallada se envuelve de mala hierba
    que cubre tu espalda y oculta en la penumbra
    un alma deshabitada con sus pliegues escondidos
    en la cerradura del suelo
    dentro de una cripta helada.



    Blanca N. García González

    TARDE GRIS

Tremendo poema, querida amiga Blanca!! y es que dices verdad, en la muerte todos somos iguales. Y aunque la inscripción de la lápida ostente en letras doradas las virtudes del difunto....solamente Dios sabe, los ocultos pecados que se llevó esa alma. Felicito tus letras y te dejo mi abrazo grande.
 

  • El murmullo de la niebla acaricia tu semblante,
    lastimera, te oculta la luz de la luna en el escaparate de sus sombras.
    El silencio no es presencia y las notas del instante donde lates
    ha moldeado un sentimiento ajeno con el viento por testigo.
    Tus latidos se confunden, no eres vida, eres muerte
    y tu pulso vive en esa vida que se pierde,
    vida y muerte son polvo, son vigilia o deseo y costumbre
    alargando las horas del tintero en ese cuerpo mudo.


    Anuncias ahora al que dentro yace,
    enarbolas su figura, su huella y camino,
    olvidas piedra que tuvo errores, secretos y pecados,
    olvidas piedra que ahora lates albergando el nombre
    de un don nadie.
    Porque ya convertidos en despojos,
    todos somos lo mismo, no hay oro ni plata
    ni sexo, ni llamas, no existen las palabras,
    no hay dolor, no te llevas nada,
    y hasta la inscripción en ti tallada se envuelve de mala hierba
    que cubre tu espalda y oculta en la penumbra
    un alma deshabitada con sus pliegues escondidos
    en la cerradura del suelo
    dentro de una cripta helada.



    Blanca N. García González

    TARDE GRIS

Otra obra maestra surgida de la tristeza y que se eleva a la reflexión filosofica. Mi saludo con amor hermanita de mi alma.
 
Y quedamos como testigos y ejemplo de qué es la vida,
tenemos que acudir a los recuerdos y descubrir que estamos de paso en el devenir
de los tiempos, y que la semilla originaria nunca muere, nos la dieron y la damos,
y así somos eternos, nunca morimos; nuestros ancestros están en nosotros y nosotros
estaremos en la generaciones siguientes.
Hay que blanquear nuestras casas interiores y ponerlas bonitas para cualquier huésped,
para el próximo huésped que se digne en llamar a nuestra puerta.

Besos amiga.


Mil gracias amigo. Un reflexivo y muy especial comentario me deja.
Cierto es lo que me cuenta y es muy agradable para mi recibir sus palabras.
Deseo esté muy bien.
 

  • El murmullo de la niebla acaricia tu semblante,
    lastimera, te oculta la luz de la luna en el escaparate de sus sombras.
    El silencio no es presencia y las notas del instante donde lates
    ha moldeado un sentimiento ajeno con el viento por testigo.
    Tus latidos se confunden, no eres vida, eres muerte
    y tu pulso vive en esa vida que se pierde,
    vida y muerte son polvo, son vigilia o deseo y costumbre
    alargando las horas del tintero en ese cuerpo mudo.


    Anuncias ahora al que dentro yace,
    enarbolas su figura, su huella y camino,
    olvidas piedra que tuvo errores, secretos y pecados,
    olvidas piedra que ahora lates albergando el nombre
    de un don nadie.
    Porque ya convertidos en despojos,
    todos somos lo mismo, no hay oro ni plata
    ni sexo, ni llamas, no existen las palabras,
    no hay dolor, no te llevas nada,
    y hasta la inscripción en ti tallada se envuelve de mala hierba
    que cubre tu espalda y oculta en la penumbra
    un alma deshabitada con sus pliegues escondidos
    en la cerradura del suelo
    dentro de una cripta helada.



    Blanca N. García González

    TARDE GRIS


Triste epitafio para quien quizás tuvo ambiciones desmedidas o incurrió
en desagradables actividades...
Metáforas que delinean tu talento para estos versos abstractos.
Así nos vamos, con la carga inevitable de nuestras acciones.
Un abrazo amiga Blanca.
Matilde
 
Tremendo poema, querida amiga Blanca!! y es que dices verdad, en la muerte todos somos iguales. Y aunque la inscripción de la lápida ostente en letras doradas las virtudes del difunto....solamente Dios sabe, los ocultos pecados que se llevó esa alma. Felicito tus letras y te dejo mi abrazo grande.


Gracias querida amiga, un abrazo en la distancia donde sea que te encuentres.
 
Triste epitafio para quien quizás tuvo ambiciones desmedidas o incurrió
en desagradables actividades...
Metáforas que delinean tu talento para estos versos abstractos.
Así nos vamos, con la carga inevitable de nuestras acciones.
Un abrazo amiga Blanca.
Matilde


Gracias Maty por venir a dejar tu elocuente comentario,
certero y real.
Un abrazo.
 
No queda nada de nada, se desocupó el alma, el corazón y entró el recuerdo agrio.
Letras que conmueven, siempre en alto pedestal.
Mi admiración amiga, eres todo talento.
Un gran y cariñoso abrazo desde mi desierto.

sabra
 

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