Los van van de Cuba, he escuchado a esta banda, pero nunca en persona, y créanme, no es lo mismo.
Mi experiencia musical no es acerca de un lugar, sino un estado mental, un nuevo sentir e instrumental que, como si notas nucleares, un día transformaron a mi alma, a mi mundo, por uno cubierto con más sabor, color y sonrisas hasta la uñas de mis pies.
El nombre, los van van, no sé de dónde salió, pero eso no importa. Lo que si sé es que la música cubana es bella y feliz, como si los isleños, de la vida nunca se tomaran nada en serio, excepto, la música, of course.! Lo importante es que Juan Formell formó al tren de Cuba, mismo tren que conmigo está bailando.
Mi cabello estaba creciéndose y mi cara, como hoy, tenia su sonrisa madura, pero en todo mi cuerpo, una alegría que me hacia sentir como un hombre natural, como un primitivo al sonar de los congos y, en cada lugar al que me movía al bailar, encontraba gente como yo, gozando ser parte de un sentir humano, de un momento bajo ese sol que algún día jamás miraremos.
Antes de una hora, diría que ver a tantos fans con camisas regulares, con su pelo lustrado y finamente peinado, y no con hawaianas o florales camisas, como yo, pues me hubiera reído de ellos, pero no, más tarde ya me estaba riendo con ellos.
Yo nunca he gozado tanto bailar solo, bueno, con mi consciencia y sin zapatos de ballet. Bailar así es libertad única, es estar paseándome en el baile de la música, baile que solo uno con su alma pueda bailar.
I fell into the tropical music of love and fell out of my norteña or ranchera beginnings... pero no del todo porque, aunque siento que fue hace mucho tiempo, también parece un ayer cuando bailaba la música grupera o tex=mex.
Afuera los gringos fumaban cigarros del tamaño de mi dedo pequeño y los inhalaban profundo. Mis amigos y yo fumabamos habaneros del tamaño del….. mio y los inhalábamos con estilo, y por el simple hecho de llamarme Fidel y tener un puro en boca, pues por alto llamaban mi nombre.
La música empieza and so does my body to dance cuando escucho a los van van o demás orquestas de la bella isla de Cuba.
I was at the edge of joy with a train- el de Cuba- going in one ear and out the other; it's the best sounding train of the universe.. los van van.
No sé por qué, pero al momento de escuchar, por primera vez, tan bella fusión musical me sentí parte de ella.., pero vivirla....hell, after two months, I’m probably still there, in Portland, Oregon.
Fidel Guerra,
Mi experiencia musical no es acerca de un lugar, sino un estado mental, un nuevo sentir e instrumental que, como si notas nucleares, un día transformaron a mi alma, a mi mundo, por uno cubierto con más sabor, color y sonrisas hasta la uñas de mis pies.
El nombre, los van van, no sé de dónde salió, pero eso no importa. Lo que si sé es que la música cubana es bella y feliz, como si los isleños, de la vida nunca se tomaran nada en serio, excepto, la música, of course.! Lo importante es que Juan Formell formó al tren de Cuba, mismo tren que conmigo está bailando.
Mi cabello estaba creciéndose y mi cara, como hoy, tenia su sonrisa madura, pero en todo mi cuerpo, una alegría que me hacia sentir como un hombre natural, como un primitivo al sonar de los congos y, en cada lugar al que me movía al bailar, encontraba gente como yo, gozando ser parte de un sentir humano, de un momento bajo ese sol que algún día jamás miraremos.
Antes de una hora, diría que ver a tantos fans con camisas regulares, con su pelo lustrado y finamente peinado, y no con hawaianas o florales camisas, como yo, pues me hubiera reído de ellos, pero no, más tarde ya me estaba riendo con ellos.
Yo nunca he gozado tanto bailar solo, bueno, con mi consciencia y sin zapatos de ballet. Bailar así es libertad única, es estar paseándome en el baile de la música, baile que solo uno con su alma pueda bailar.
I fell into the tropical music of love and fell out of my norteña or ranchera beginnings... pero no del todo porque, aunque siento que fue hace mucho tiempo, también parece un ayer cuando bailaba la música grupera o tex=mex.
Afuera los gringos fumaban cigarros del tamaño de mi dedo pequeño y los inhalaban profundo. Mis amigos y yo fumabamos habaneros del tamaño del….. mio y los inhalábamos con estilo, y por el simple hecho de llamarme Fidel y tener un puro en boca, pues por alto llamaban mi nombre.
La música empieza and so does my body to dance cuando escucho a los van van o demás orquestas de la bella isla de Cuba.
I was at the edge of joy with a train- el de Cuba- going in one ear and out the other; it's the best sounding train of the universe.. los van van.
No sé por qué, pero al momento de escuchar, por primera vez, tan bella fusión musical me sentí parte de ella.., pero vivirla....hell, after two months, I’m probably still there, in Portland, Oregon.
Fidel Guerra,
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