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Se los deja cristalinos los lentes de ver de cerca porque limpiando es muy terca; les da con un paño fino de modo lento y cansino hasta que brilla el cristal y me parece ideal que sea perseverante, trabajadora y constante, a todas luces, genial.
No hay queja de la chiquilla,
alegre y trabajadora
con un afán que enamora,
auténtica maravilla,
y cocina una tortilla
de patatas y cebolla... su labor bien desarrolla. Esa chica tiene un don, y es, si cuenta mi opinión, ¡una verdadera joya!
Quedó con ella en el ático
contándole chistosadas
y soltando risotadas
queriendo hacerse simpático.
De pronto se quedó estático
al no lograr su intención,
toda vez que esa ocasión,
ella con torva mirada
y con la mano encumbrada
le propinó un bofetón.
Le propinó un bofetón
después de que él le metiera
la mano por la pechera
de uno a otro rincón.
Hablan sin agitación
y por eso yo me pienso
que en esto habia consenso;
aunque a mí algo me asuste,
cada cual lo que le guste,
como si es quemar incienso.
Como si es quemar incienso
o prender más de una vela
que el cuarto coja candela
cada vez que en ello pienso
mi repudio es más intenso
por tus mañas, tus asedios,
no creo en esos remedios
no quiere, déjala y punto
y te olvidas del asunto
son muy sucios esos medios.
Y con más pelo que un oso
que salía por el escote
y sobre el labio el bigote,
de la mujer de Pomposo.
Para él era gracioso
ver los vellos que pendían
como estambres que lucían
sobre su cuerpo tejidos,
que usaba al estar unidos
de abrigo cuando dormían.
De abrigo cuando dormían
usaban pieles de un oso
y gracias a aquel reposo
fuerzas recuperarian
pero tanta hambre tenían
que prendieron una hoguera
con pedazos de madera
para cocinar dos peces
así vivieron los meses
de tan prolongada espera
Besarla era una aventura
y él no era un aventurero,
así que cogió el sombrero
y le dijo con ternura:
-He de marcharme, criatura,
pero volveré después
y me traeré unos cafés
a la hora de merendar,
luego podemos jugar
con tu hermanita, los tres.
con tu hermanita, los tres nos vestiremos de gala
de largo irá mi chavala
dos hermanos de chaqués-
El día de Pentecostés
iremos a la capilla
no olvidar la calderilla
para llenar el cepillo
pues siempre algún monaguillo
lo ingresará en su cartilla
Lo ingresará en su cartilla
sin gastar ningún real, que la cosa, en general, está un poco achuchadilla, y vendrá de maravilla tener un dinero ahorrado; no vivirá atribulado por la pobre economía, porque escribir poesía nunca ha dado demasiado.
Nunca ha dado demasiado
vivir escribiendo letras,
mas si no escribes perpetras
con el desgraciado asunto
un problema que barrunto:
el restaurante no fía.
Y viendo tanta alegría
de amigos con el descorche
te sumaste a ese derroche
con la cartera vacía.
Con la cartera vacía
uso siempre la tarjeta
sonrio con mi careta
tomo un vaso de agua fría
supongo que ella querría
que brindaramos con vino
finjo ser abstemio y fino
y como lo más barato
de pasar este mal rato
puedo culpar al destino
Puedo culpar al destino
mas no lo haré, que fue mía
la resolución sombría
que tomé con desatino.
Puedo decir que es mi sino,
que nada sale derecho
ni hago nada de provecho
que los hados son nefastos
y que la sota de bastos
me ha tratado con despecho.
me ha tratado con despecho
la vecina del tercero
pues viéndome sin dinero
por lo que dijo sospecho
que fijándose en el pecho
mi pelambrera lucía.
Se le escapó un ¡madre mía!
¡si le llega hasta la espalda!
Me pondré la mini falda
para enseñarle la mía.
Para enseñarle la mía,
primero quiero la suya,
atrévase y no huya,
recuerde que todavía
no vi su fotografía.
¿De qué color son sus ojos?
¿Tiene usted los labios rojos?
¿Es su sonrisa perfecta?
Son, por lo que a mí respecta,
mis inocentes antojos.
Mis inocentes antojos
son los pecados mortales
pues los otros, los veniales
son pecados de los ojos.
No me gustan los enojos
quiero pecar con amor,
darle besos de primor
a la más guapa doncella;
otros buscan la botella
y se beben sus abrojos
Y se beben sus abrojos
emulando a esas vacas
que hasta se comen las pacas
completas de los rastrojos.
Incluso engullen gorgojos;
y aunque la vigilia es tanta
el ánimo los levanta
pensando con mente fija:
“Que si el hambre es muy canija,
más es aquel que la aguanta".
¡Más es aquel que la aguanta!
dice el que mató la vaca
en medio de la resaca
ese delito me espanta
y pido perdón a la santa
en confesion soy sincero
solo me bebi el dinero
es peor el que la mata
que el que le amarra la pata
a la vaca en el potrero
A la vaca en el potrero,
-no entiendo en ganadería-
más comprendo que decía
que si la encierra primero
la vaca y el ganadero
tendrán cariñoso asunto.
y es por eso que pregunto:
¿si el pastor quiere a la vaca
y el animal no le ataca?
pues que se acuesten y punto
Pues que se acuesten y punto
eso dijo al terminar
del juicio preliminar
por terminar el asunto
y delante del presunto,
pero respondió llorando
el que sentencia recibe
yo no quiero con la pibe
no quiero ahora ni cuando porque no la estoy amando.
Porque no la estoy amando
escojo dejarla ir
y no tener que sufrir
la pena que estoy pasando
cuando la veo llorando.
Es cierto que no la quiero
y que por otra me muero,
así que me siento mal
todo ha salido fatal
y marcharme ya prefiero.
y marcharme ya prefiero
pues ya todo lo he intentado
para amar no se ha inventado
un chip que sea certero.
No voy a ser el primero
que mande en el corazón
no es la única razón
la quería para un rato
gozar de un amor barato
yo me gané el reventón
Yo me gané el reventón
de una rueda, la trasera
de mi moto y ,a la vera
de sus ruidos, su tirón
no aguanta mi propulsión.
Anda el juego entre pilotos,
entre suicidas y motos
con apuestas peligrosas
que terminan siendo rosas
en cementerios remotos.
En cementerios remotos
-y no los de Portugal-
un fotógrafo oficial
siempre hará muy buenas fotos.
En tiempos de terremotos
que dañan la sepultura,
vendrá de nuevo otro cura
para hacer un buen responso,
el sacerdote es Alfonso
y la calva es su tonsura.
Y la calva es su tonsura,
lo que implica que no tuvo,
al ver el cura lo que hubo,
que pasar por la amargura
de casi sentir un tubo.
El que te aplican sin miedo
y no les importa un bledo
marcarte como al ganado
que se deja, no ha luchado
y no ha rezado ni un credo.
Y no ha rezado ni un credo,
ni una salve ni un rosario,
sino que, bien al contrario,
siempre busca con denuedo
el formar un buen enredo.
Todo el mundo está cansado
de aguantar al muy pesado
que no hace una a derechas
y yo tengo mis sospechas
de que el pobre es desdichado.