Fidel,
Me atrevo a decir que quienes escribimos, o intentamos escribir, vamos en busca de un estilo propio, de un estilo que nos funcione, que nos guste, y pienso que tú tienes el tuyo. Pienso, que se te puede leer un poema e identificarlo. Me gusta la simplicidad, el minimalismo que suelen traer tus ondas poéticas, y este no es la excepción. Me gusta, pero lo que me llamó mucho la atención fue el cierre:
“por eso deseo que el mismo
no cause ninguna confusión, agitación
o enemistad”
Fidel, no se puede complacer a todo el mundo. No se puede pedir disculpas por escribir lo que se escribe. No se puede alterar o modificar nuestro sentir/pensar para que “otros” estén claros sobre algo. Y mira que sé de lo que hablo. Siempre habrá gente que anda con lupa viendo cada movimiento, cada palabra que se dice para sacarla de contexto, para tacharla de falsa, actuada, grosera, pecaminosa, para tornarla en nada más y nada menos que cotilleo barato (y hasta en musa) creyendo que saben absolutamente todo sobre el creador de una obra (qué pereza…) y que todo lo que se escribe es personal y no colectivo. En fin, no te abandones, no te robes a ti mismo la lealtad y verdad que nadie te dará. Creer es crear, cree en tu locura porque un loco mira con el corazón. No pierdas el tiempo en resolver las dudas de nadie porque sus dudas no son las tuyas ni mucho menos las tuyas de ellos. No se corre trás el correr, mucho menos la confusión, agitación, al contrario, hay que dejar que corran, que se agiten, y entre ellos mismos se confundan o se vuelvan lo que quieran volverse. Obviamente, hay quienes en verdad trascienden el mensaje/poema de manera noble, sincera, y sobre todo EDUCADA.
Hoy no te hablo en inglés porque hasta eso, hasta eso ofende a algunos.
Un gusto.
Saludos.