Birbiloke
Poeta adicto al portal
Se sentó frente a mí
lo recuerdo todo.
Hizo un ruido
con la garganta,
miró la roca vacía
y me hundí en la piedra.
Encima de mí
no quedó nada,
nada de nada.
La siguiente vez, le ví
camino del espigón,
salió a recibirme
blanco y negro
con su oscura cruz
en la frente.
Entrando en mí
noche y luna
su mirada congelada
un viento horrible
me llamaba.
Me miró a los ojos
maulló tres veces,
me quedé callado
su calma amainó
mi aciaga tormenta.
Con la misma indiferencia que llegó
...se fue,
desapareció.
lo recuerdo todo.
Hizo un ruido
con la garganta,
miró la roca vacía
y me hundí en la piedra.
Encima de mí
no quedó nada,
nada de nada.
La siguiente vez, le ví
camino del espigón,
salió a recibirme
blanco y negro
con su oscura cruz
en la frente.
Entrando en mí
noche y luna
su mirada congelada
un viento horrible
me llamaba.
Me miró a los ojos
maulló tres veces,
me quedé callado
su calma amainó
mi aciaga tormenta.
Con la misma indiferencia que llegó
...se fue,
desapareció.