NADIE MÁS QUE TÚ
Nadie más que tú
en el sueño meridiano
que llevo en mi bolsillo.
Nadie más que tú
en la moribunda risa de las aves
y en el silencio inmensamente frío
donde quiero besar esta memoria
enamorada de ti.
Nadie más que tú
en las entrañas del hombre enhebrado
al más dulce agujero de tu plácido
ombligo,
en las membranas de un silencio
cerrado por el guiño pardo
de tus ojos en los míos,
en la palabra dichosa de nombrarte
y arder cuando te llama.
EBAN
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