No sé... es asombro.

Engel

SOÑADOR TOCANDO CON LOS PIES EN TIERRA

Hay fuerza en cuclillas y un ángulo confuso en esa mirada. Hay porvenir en el secreto de sus manos. Hay brillo donde gotear el valor. Hay horas oscuras en el agujero de su espalda. Hay minutos flotando en el aire y secos estallidos vueltos del revés rondando los segundos. Hay un disfraz de polvo rodeando el gesto dorado de su rostro. Despacio nos pregunta la luz del foco; si el aire es negro ¿de dónde la alegría?
Yo miro a lo lejos, cerca de su pensamiento que es el mío. He sido en otro tiempo el iris de sus ojos. En sí, la palabra es minero. No sé; es asombro, pero esa sonrisa abierta es tan real como las sombras que oscurecen la línea de sus cejas. Sombras en la ribera opuesta de la luz donde los sueños se deslían en la penumbra de las galerías, donde la brújula es el rastro del agua y el tiempo poco más que un temblor. Cómo iría su resplandor si se quejase de la tierra. Cómo se iría oscureciendo si es negra su labor y el carbón no tiene luz.
A alguien cuyo informe sobre el miedo podría ser el mío, le abatió la luz del relámpago bajo un alud de carbón y con manos apresuradas buscó todas las salidas, dejando el hueco a oscuras. Despertó con otras manos alzadas ante su cara y quedó mudo en medio del desconcierto al verlas a la altura de los ojos, casi luminosas en la oscuridad. Al agitar las suyas removió corazones ajenos como quien descubre que bajo los huecos oscuros siempre quedan ranuras donde florece la esperanza. No sé... es asombro.
 
Última edición:
He leido su escrito tres veces de lo maravillado que estoy con el despliegue de metáforas, y demás figuras, tan hermosas. Creo, y espero no equivocarme, que su prosa es una descripción perfecta de la soledad y el olvido; maravillado de empezar mi día con un escrito tan correcto y bien estructurado. Aplausos de mi parte. Respetos, por supuesto.

Saludos cordiales, señor.
 
Tu tema me recordó esta canción que un amigo escribió para los mineros que quedaron atrapados en Chile; siempre me he preguntado por la vocación del minero, creo que como tantas otras que exponen la vida y la buena salud es un gran misterio, quizás en ese punto límite, en esa oscuridad es donde se encuentren con la esencia, con lo primordial, no sé, es un asombro. ¡Gracias por escribir Engel. Abrabesos
 

Hay fuerza en cuclillas y un ángulo confuso en esa mirada. Hay porvenir en el secreto de sus manos. Hay brillo donde gotear el valor. Hay horas oscuras en el agujero de su espalda. Hay minutos flotando en el aire y secos estallidos vueltos del revés rondando los segundos. Hay un disfraz de polvo rodeando el gesto dorado de su rostro. Despacio nos pregunta la luz del foco; si el aire es negro ¿de dónde la alegría?
Yo miro a lo lejos, cerca de su pensamiento que es el mío. He sido en otro tiempo el iris de sus ojos. En sí, la palabra es minero. No sé; es asombro, pero esa sonrisa abierta es tan real como las sombras que oscurecen la línea de sus cejas. Sombras en la ribera opuesta de la luz donde los sueños se deslían en la penumbra de las galerías, donde la brújula es el rastro del agua y el tiempo poco más que un temblor. Cómo iría su resplandor si se quejase de la tierra. Cómo se iría oscureciendo si es negra su labor y el carbón no tiene luz.

A alguien cuyo informe sobre el miedo podría ser el mío, le abatió la luz del relámpago bajo un alud de carbón y con manos apresuradas buscó todas las salidas, dejando el hueco a oscuras. Despertó con otras manos alzadas ante su cara y quedó mudo en medio del desconcierto al verlas a la altura de los ojos, casi luminosas en la oscuridad. Al agitar las suyas removió corazones ajenos como quien descubre que bajo los huecos oscuros siempre quedan ranuras donde florece la esperanza. No sé... es asombro.


Hay asombro si, porque la vida está presente, incluso en la jamba construida para dar acceso al lugar donde la oscuridad se hace eco de tantas voces y la luz se enfoca como un tercer ojo.
Cuánta poesía nace de la oscuridad, cuánta desde el silencio...cuánta desde el miedo.
Riqueza de expresión, de sentires que arrastran hasta el punto de partida. Se pueden tocar las paredes cuarteadas, se puede con tu voz viajar hasta la profundidad de la sonrisa en medio de esa sombra.

Felicidades Engel, es una prosa cargada de melancolía pero también de esperanza.

Abrazos

Palmira
 
He leido su escrito tres veces de lo maravillado que estoy con el despliegue de metáforas, y demás figuras, tan hermosas. Creo, y espero no equivocarme, que su prosa es una descripción perfecta de la soledad y el olvido; maravillado de empezar mi día con un escrito tan correcto y bien estructurado. Aplausos de mi parte. Respetos, por supuesto.

Saludos cordiales, señor.

Saludos cordiales, Vlach.
Gracias por tu alentador y reconfortante comentario.
 
Tu tema me recordó esta canción que un amigo escribió para los mineros que quedaron atrapados en Chile; siempre me he preguntado por la vocación del minero, creo que como tantas otras que exponen la vida y la buena salud es un gran misterio, quizás en ese punto límite, en esa oscuridad es donde se encuentren con la esencia, con lo primordial, no sé, es un asombro. ¡Gracias por escribir Engel. Abrabesos

Gracias a ti por pasar y dejar tu cálida huella.
Fuerte abrazo, estimada amiga.
 
Hay asombro si, porque la vida está presente, incluso en la jamba construida para dar acceso al lugar donde la oscuridad se hace eco de tantas voces y la luz se enfoca como un tercer ojo.
Cuánta poesía nace de la oscuridad, cuánta desde el silencio...cuánta desde el miedo.
Riqueza de expresión, de sentires que arrastran hasta el punto de partida. Se pueden tocar las paredes cuarteadas, se puede con tu voz viajar hasta la profundidad de la sonrisa en medio de esa sombra.

Felicidades Engel, es una prosa cargada de melancolía pero también de esperanza.

Abrazos

Palmira
Fuerte abrazo, Palmira. Mil gracias por pasar.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba