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Nos queda la ternura

libelula

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Hay días como ayer, en que mi yo
reniega de si mismo y su empatía,
y le lanza a su esencia un ultimátum,
porque no puede más con la tristeza.

Te podría decir que la ternura
no es mi traje de fiesta del domingo,
es la tierra en que vivo, mi morada,
que rebosa los límites de amar.

La calma que precede a la pasión,
que recoge las lágrimas del otro;

es el beso en los ojos entornados,
la mano que acaricia los cabellos.


La ternura se filtra en las rendijas
de las celdas oscuras del agravio;

es como el soplo de una brisa leve
que al roce con los labios sabe a miel.


Y todo esto, mi amor, para decir:
-Que ya no sé qué hacer con la ternura
que despiertas en mí cuando la niegas.
¿Acaso puede el sol negar su luz?-
 
Última edición:
Hay días como ayer, en que mi yo
reniega de si mismo y su empatía,
y le lanza a su esencia un ultimátum,
porque no puede más con la tristeza.

Te podría decir que la ternura
no es mi traje de fiesta del domingo,
es la tierra en que vivo, mi morada,
que rebosa los límites de amar.

La calma que precede a la pasión,
que recoge las lágrimas del otro;

es el beso en los ojos entornados,
la mano que acaricia los cabellos.


La ternura se filtra en las rendijas
de las celdas oscuras del agravio;

es como el soplo de una brisa leve
que al roce con los labios sabe a miel.


Y todo esto, mi amor, para decir:
-Que ya no se que hacer con la ternura
que despiertas en mí cuando la niegas.
¿Acaso puede el sol negar su luz?-
Maravilloso cierre el de tus románticos, dulces y enamorados versos querida Isabel, he sentido hasta el tuétano su lirismo y profundo sentimiento y han sido momentos de gozo los que he sentido al leerlos. Muchos besos para ti, querida tocaya, llenos de mucho cariño y de no menos admiración.....muááááackssss...
 
Maravilloso cierre el de tus románticos, dulces y enamorados versos querida Isabel, he sentido hasta el tuétano su lirismo y profundo sentimiento y han sido momentos de gozo los que he sentido al leerlos. Muchos besos para ti, querida tocaya, llenos de mucho cariño y de no menos admiración.....muááááackssss...
Mi muy querida Isabel, esto de los espejos...me encanta verme reflejada en tu nombre tocaya. Gracias por la bondades de tu comentario, que hacen gala de toda esa ternura que tu viertes en el foro, gracias por la parte que me toca. Una suerte tu presencia.
Besos y un gran abrazo, desde este rinconcito marino.
Con cariño
Isabel
 
Mi muy querida Isabel, esto de los espejos...me encanta verme reflejada en tu nombre tocaya. Gracias por la bondades de tu comentario, que hacen gala de toda esa ternura que tu viertes en el foro, gracias por la parte que me toca. Una suerte tu presencia.
Besos y un gran abrazo, desde este rinconcito marino.
Con cariño
Isabel
Te admiro y te quiero, y es un orgullo y una honra para mí ser tu tocaya, ea.......muááááááááááackssssssssss.....
 

Hay días como ayer, en que mi yo
reniega de si mismo y su empatía,
y le lanza a su esencia un ultimátum,
porque no puede más con la tristeza.

Te podría decir que la ternura
no es mi traje de fiesta del domingo,
es la tierra en que vivo, mi morada,
que rebosa los límites de amar.

La calma que precede a la pasión,
que recoge las lágrimas del otro;

es el beso en los ojos entornados,
la mano que acaricia los cabellos.


La ternura se filtra en las rendijas
de las celdas oscuras del agravio;

es como el soplo de una brisa leve
que al roce con los labios sabe a miel.


Y todo esto, mi amor, para decir:
-Que ya no se que hacer con la ternura
que despiertas en mí cuando la niegas.
¿Acaso puede el sol negar su luz?-

No creo que el sol pueda negar su luz, hay que tener cuidado con los nubarrones que se ponen delante, otras veces la tierra da la vuelta y le da la espalda.

Los versos blancos te han quedado maravillosamente bien.

Un abrazo.
Sergio.
 
No creo que el sol pueda negar su luz, hay que tener cuidado con los nubarrones que se ponen delante, otras veces la tierra da la vuelta y le da la espalda.

Los versos blancos te han quedado maravillosamente bien.

Un abrazo.
Sergio.
Bueno jaja, desde luego el sol no puede dejar de ser sol, y la tierra tiene sus propios movimientos, y el sol los suyos y la galaxia los suyos, y...¡por dios me estoy mareando! aqui todo el mundo tiene su propio ritmo. Pero espera que estamos hablando de poesia, y los perpetuos nubarrores nos hacen pensar que nunca atravesaremos el gris.
Gracias por estar aqui,
Un abrazo grande, Sergio.
Isabel
 
»Libélula

Espero sinceramente que no acabéis como Clicie, llamada también Clitia… jaja!
Bromas aparte, os felicito de todo corazón por el poema que habéis entregado i
cuyo contenido sobresale por sí mismo.
Creí haberme en un foro de poesía clásica i heme aquí dándoos mis parabienes
en este trabajo sin rima alguna, pero de una métrica lograda i que me hace suponer
que vuestros sentimientos cobran propias alas cuando no estáis sujeta a ninguna regla.
En consecuencia, mi saludo os dejo. «

__________________________
Soi el claro prodijio sin misterio
Voz que se dice sola i para siempre
(E. González Lanuza)
 
Última edición:

Hay días como ayer, en que mi yo
reniega de si mismo y su empatía,
y le lanza a su esencia un ultimátum,
porque no puede más con la tristeza.

Te podría decir que la ternura
no es mi traje de fiesta del domingo,
es la tierra en que vivo, mi morada,
que rebosa los límites de amar.

La calma que precede a la pasión,
que recoge las lágrimas del otro;

es el beso en los ojos entornados,
la mano que acaricia los cabellos.


La ternura se filtra en las rendijas
de las celdas oscuras del agravio;

es como el soplo de una brisa leve
que al roce con los labios sabe a miel.


Y todo esto, mi amor, para decir:
-Que ya no se que hacer con la ternura
que despiertas en mí cuando la niegas.
¿Acaso puede el sol negar su luz?-
Excelentes endecasílabos en verso prácticamente blanco, muy bien hilado y con un magnífico cierre. Todos los cuartetos son, a mis ojos, una maravilla lírico-romántica con profunda carga de tristeza, algo de resignación, y buena dosis de fortaleza, mas deseo señalar, especialmente, las dos últimas estrofas, y, dentro de ellas, en particular, la última con la que cierras el poema de forma soberbia. Mis aplausos.
Besos, Isabel bonita, besos en alas de los vientos.
 
Espero sinceramente que no acabéis como Clicie, llamada también Clitia… jaja!
Bromas aparte, os felicito de todo corazón por el poema que habéis entregado i
cuyo contenido sobresale por sí mismo.
Creí haberme en un foro de poesía clásica i heme aquí dándoos mis parabienes
en este trabajo sin rima alguna, pero de una métrica lograda i que me hace suponer
que vuestros sentimientos cobran propias alas cuando no estáis sujeta a ninguna regla.
En consecuencia, mi saludo os dejo. «

__________________________
Soi el claro prodijio sin misterio
Voz que se dice sola i para siempre
(E. González Lanuza)
[/QUOTE]

Hola, bienvenido al foro. Me has hecho sonreír, e ir a buscar a la pobre Clitia: pobre, qué destino tan trágico. Bueno sentir ternura por el ser querido es una cosa, convertirlo en adoración es otra bien distinta. Mi último verso se refiere a la ternura que no se puede negar. De eso hablan mis dos versos finales, de cuando niegas algo que no puedes ocultar. la verdad es que todas las ninfas parecen tener destinos trágicos de una u otra manera, a pesar de su belleza. Quién querría ser ninfa.
Es cierto que no tienen riman mis versos, en eso consisten los versos blancos; endecasílabos, pero sin rima, un ejercicio nada fácil, porque se trata de no rimar. o hacerlo lo menos posible.
"Una composición que utiliza el verso blanco es aquella que sigue una métrica regular, pero que carece de rima. Si analizamos un poema de versos endecasílabos con verso blanco, el esquema métrico será el siguiente: 11-, 11-, 11-, 11-..."
Bueno, gracias por estar aquí.
Un cordial saludo.
Isabel
 
Excelentes endecasílabos en verso prácticamente blanco, muy bien hilado y con un magnífico cierre. Todos los cuartetos son, a mis ojos, una maravilla lírico-romántica con profunda carga de tristeza, algo de resignación, y buena dosis de fortaleza, mas deseo señalar, especialmente, las dos últimas estrofas, y, dentro de ellas, en particular, la última con la que cierras el poema de forma soberbia. Mis aplausos.
Besos, Isabel bonita, besos en alas de los vientos.

José, ¡qué bueno encontrarme con tus generosos y elaborados comentarios! Si, la verdad es que en los poemas de amor, es lo que más nos brota, la tristeza, la nostalgia...esas cosas.
Si, a mi también me gusta esos dos versos finales-
Gracias José, por tu cercanía, por el interés que pones leyendo, por tu aprecio que valoro mucho.
Un abrazo grande desde este rincón marino.
Isabel
 
José, ¡qué bueno encontrarme con tus generosos y elaborados comentarios! Si, la verdad es que en los poemas de amor, es lo que más nos brota, la tristeza, la nostalgia...esas cosas.
Si, a mi también me gusta esos dos versos finales-
Gracias José, por tu cercanía, por el interés que pones leyendo, por tu aprecio que valoro mucho.
Un abrazo grande desde este rincón marino.
Isabel
Gracias, Isabel, por tus cálidas, empáticas y elaboradas respuestas. Me alegro de haber coincidido contigo en esas dos últimas estrofas.
Besos, primor, besos en alas de los vientos.
 

Hay días como ayer, en que mi yo
reniega de si mismo y su empatía,
y le lanza a su esencia un ultimátum,
porque no puede más con la tristeza.

Te podría decir que la ternura
no es mi traje de fiesta del domingo,
es la tierra en que vivo, mi morada,
que rebosa los límites de amar.

La calma que precede a la pasión,
que recoge las lágrimas del otro;

es el beso en los ojos entornados,
la mano que acaricia los cabellos.


La ternura se filtra en las rendijas
de las celdas oscuras del agravio;

es como el soplo de una brisa leve
que al roce con los labios sabe a miel.


Y todo esto, mi amor, para decir:
-Que ya no se que hacer con la ternura
que despiertas en mí cuando la niegas.
¿Acaso puede el sol negar su luz?-


Tremendo, poeta, tremendo. Me siento insignificante ante tanta Poesía.

Mi abrazo hasta tus mares.
 
Última edición:

Hay días como ayer, en que mi yo
reniega de si mismo y su empatía,
y le lanza a su esencia un ultimátum,
porque no puede más con la tristeza.

Te podría decir que la ternura
no es mi traje de fiesta del domingo,
es la tierra en que vivo, mi morada,
que rebosa los límites de amar.

La calma que precede a la pasión,
que recoge las lágrimas del otro;

es el beso en los ojos entornados,
la mano que acaricia los cabellos.


La ternura se filtra en las rendijas
de las celdas oscuras del agravio;

es como el soplo de una brisa leve
que al roce con los labios sabe a miel.


Y todo esto, mi amor, para decir:
-Que ya no se que hacer con la ternura
que despiertas en mí cuando la niegas.
¿Acaso puede el sol negar su luz?-
Hermoso poema... profundo y romántico
Me ha encantado
 
Tremendo, poeta, tremendo. "Me siento insignificante ante tanta Poesía".

Mi abrazo hasta tus mares.

Hola Vicente, qué bueno volver a encontrarme con tus inestimables letras, Gracias.
Creo eso que dices de :"Me siento insignificante" ante tanta Poesía... tiene más que ver con tu mirada generosa, a la que siempre estaré agradecida, que con mi realidad. Gracias, POETA.
Un abrazo,desde esta isla, arrullada por el mar.
Isabel
 
Última edición:

Hay días como ayer, en que mi yo
reniega de si mismo y su empatía,
y le lanza a su esencia un ultimátum,
porque no puede más con la tristeza.

Te podría decir que la ternura
no es mi traje de fiesta del domingo,
es la tierra en que vivo, mi morada,
que rebosa los límites de amar.

La calma que precede a la pasión,
que recoge las lágrimas del otro;

es el beso en los ojos entornados,
la mano que acaricia los cabellos.


La ternura se filtra en las rendijas
de las celdas oscuras del agravio;

es como el soplo de una brisa leve
que al roce con los labios sabe a miel.


Y todo esto, mi amor, para decir:
-Que ya no sé qué hacer con la ternura
que despiertas en mí cuando la niegas.
¿Acaso puede el sol negar su luz?-
Que bonito querida Isabel!
La ternura es un bálsamo lleno de detalles y especialmente de amor, que sólo un ser especial puede ofrendar.
Es un regalo a cada instante que da la vida para recordarlo.
Cada renglón de este bello poema confirma su mención y lo que te hereda.
Gracias siempre! Por llegar y marcar extraordinariamente en los que tenemos el privilegio de leerte.
Recibe mi abrazo y admiración
Camelia
 
Que bonito querida Isabel!
La ternura es un bálsamo lleno de detalles y especialmente de amor, que sólo un ser especial puede ofrendar.
Es un regalo a cada instante que da la vida para recordarlo.
Cada renglón de este bello poema confirma su mención y lo que te hereda.
Gracias siempre! Por llegar y marcar extraordinariamente en los que tenemos el privilegio de leerte.
Recibe mi abrazo y admiración
Camelia
Mi querida Camelia, de nuevo celebrando la suerte de tener tu generosa mirada sobre mis versos, cada palabra que me dejas un regalo.
Gracias a ti, mi querida Poeta, siempre me emocionan tus hermosas letras, todo un estímulo.
Recibe tú también, mi gratitud con un fuerte abrazo, mi cariño y mi admiración.
Isabel
 

Hay días como ayer, en que mi yo
reniega de si mismo y su empatía,
y le lanza a su esencia un ultimátum,
porque no puede más con la tristeza.

Te podría decir que la ternura
no es mi traje de fiesta del domingo,
es la tierra en que vivo, mi morada,
que rebosa los límites de amar.

La calma que precede a la pasión,
que recoge las lágrimas del otro;

es el beso en los ojos entornados,
la mano que acaricia los cabellos.


La ternura se filtra en las rendijas
de las celdas oscuras del agravio;

es como el soplo de una brisa leve
que al roce con los labios sabe a miel.


Y todo esto, mi amor, para decir:
-Que ya no sé qué hacer con la ternura
que despiertas en mí cuando la niegas.
¿Acaso puede el sol negar su luz?-
Tú eres la ternura personificada, hasta cuándo hablas pareces acariciar las palabras. Un abrazo Carmen
 
Hola, Isabel;

Con pausada voz interior vas desarrollando
estos cuartetos endecasílabos, otorgándoles
una agradable lectura.
Creo que, en estos tiempos de pandemia,
la ternura es tan necesaria como la luz del sol.
Saludos y cuídate, quieres.
 

Hay días como ayer, en que mi yo
reniega de si mismo y su empatía,
y le lanza a su esencia un ultimátum,
porque no puede más con la tristeza.

Te podría decir que la ternura
no es mi traje de fiesta del domingo,
es la tierra en que vivo, mi morada,
que rebosa los límites de amar.

La calma que precede a la pasión,
que recoge las lágrimas del otro;

es el beso en los ojos entornados,
la mano que acaricia los cabellos.


La ternura se filtra en las rendijas
de las celdas oscuras del agravio;

es como el soplo de una brisa leve
que al roce con los labios sabe a miel.


Y todo esto, mi amor, para decir:
-Que ya no sé qué hacer con la ternura
que despiertas en mí cuando la niegas.
¿Acaso puede el sol negar su luz?-
Ay!! Isabel, que me enamoras con tus letras, precioso poema que aplaudo, despues de mucho tiempo pude sentarme frente al ordenador y disfrutar de buena poesía, gracias , gracias, por ello, besi¡cos y cuidate mucho.
 
Ay!! Isabel, que me enamoras con tus letras, precioso poema que aplaudo, despues de mucho tiempo pude sentarme frente al ordenador y disfrutar de buena poesía, gracias , gracias, por ello, besi¡cos y cuidate mucho.
Hola Ramón, gracias por tu presencia en este rinconcito de mis versos.
En eso andamos, cuidándonos, no creas que es fácil, el enemigo es invisible, ya veces se esconde en lo más tierno. Qué extraño veneno.
Un abrazo.
Isabel
 
Hola, Isabel;

Con pausada voz interior vas desarrollando
estos cuartetos endecasílabos, otorgándoles
una agradable lectura.
Creo que, en estos tiempos de pandemia,
la ternura es tan necesaria como la luz del sol.
Saludos y cuídate, quieres.
.
Así es Lucas, y hemos de aprender a expresarla con la mirada, con la palabra, porque parece que nos han condenado al miedo constante del roce con el otro, aunque el otro sea de los nuestros. Qué cosas, ¿verdad?
Gracias por dejar tu huella, Lucas, y por tu consejo, te digo lo mismo.
saludos cordiales.
Isabel
 

Hay días como ayer, en que mi yo
reniega de si mismo y su empatía,
y le lanza a su esencia un ultimátum,
porque no puede más con la tristeza.

Te podría decir que la ternura
no es mi traje de fiesta del domingo,
es la tierra en que vivo, mi morada,
que rebosa los límites de amar.

La calma que precede a la pasión,
que recoge las lágrimas del otro;

es el beso en los ojos entornados,
la mano que acaricia los cabellos.


La ternura se filtra en las rendijas
de las celdas oscuras del agravio;

es como el soplo de una brisa leve
que al roce con los labios sabe a miel.


Y todo esto, mi amor, para decir:
-Que ya no sé qué hacer con la ternura
que despiertas en mí cuando la niegas.
¿Acaso puede el sol negar su luz?-
Que bellos estos versos blancos que por los sentimientos enamorados que expresan parecen más bien cristalinos versos hechos con las dulces aguas del hábitat de las libélulas.
Me han fascinado estimada Isabel
Un gran abrazo
MANUEL
 
Que bellos estos versos blancos que por los sentimientos enamorados que expresan parecen más bien cristalinos versos hechos con las dulces aguas del hábitat de las libélulas.
Me han fascinado estimada Isabel
Un gran abrazo
MANUEL
Gracias, Manuel, es hermoso lo que dices, lo es siempre porque la amabilidad es tu sello. Una suerte que estés de nuevo aquí, poeta.
Un abrazo grande.
Isabel
 

Hay días como ayer, en que mi yo
reniega de si mismo y su empatía,
y le lanza a su esencia un ultimátum,
porque no puede más con la tristeza.

Te podría decir que la ternura
no es mi traje de fiesta del domingo,
es la tierra en que vivo, mi morada,
que rebosa los límites de amar.

La calma que precede a la pasión,
que recoge las lágrimas del otro;

es el beso en los ojos entornados,
la mano que acaricia los cabellos.


La ternura se filtra en las rendijas
de las celdas oscuras del agravio;

es como el soplo de una brisa leve
que al roce con los labios sabe a miel.


Y todo esto, mi amor, para decir:
-Que ya no sé qué hacer con la ternura
que despiertas en mí cuando la niegas.
¿Acaso puede el sol negar su luz?-
Una belleza de poesía. Deleite leerte.
Saludos.
 

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