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Oda a un hombro.

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L

Luis Delamar

Invitado
Hombro bueno.jpg

(Pintura de Serge Marshennikov)


Oda a un hombro
(Soneto en alejandrinos)



El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno.
En la elipse del cuello, donde expira una onda


de los cauces dorados que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay, sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño que tan párvula escena
quebraría mi calma como el amor no pudo!

 

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Oda a un hombro
(Soneto en alejandrinos)



El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno…
En la elipse del cuello; donde expira una onda *


de los cauces oscuros que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay(,) Sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño, que tan párvula escena
(suprimir coma)
quebraría mi calma como el amor no pudo!

La imagen femenina hermosamente sugerente, obra del pintor hiperrealista ruso Serge Marshennikov, es una verdadera provocación poética que has sabido materializar en estos versos de impecable factura y notable lirismo. Ya era hora de que la RAE aceptara el adjetivo «acechante» que hasta la anterior edición (22ª) no figuraba entre los vocablos oficiales de nuestra lengua. Un gran trabajo el que has hecho, amigo mío, digno de tu talentosa pluma y todo un obsequio para nosotros los amantes de la poesía.
Algunos detalles menores he encontrado (ver cita adjunta), pero el que más llama mi atención es el encabalgamiento entre el segundo serventesio, que termina sintácticamente en el tercer verso, y el primer terceto. En el verso * no entiendo el uso que le das al «;», tal vez un error de transcripción o una mala interpretación mía. En fin... ¡soberbio soneto! ¡Enhorabuena!
 
Estimado Luis...
Siempre estos temas donde las cadenciosas imágenes se mezclan con lo seductor de un verso, se consiguen poemas de innegable y elevado lirismo... Encantado de llegar a sus letras. Un fuerte abrazo!!!
 
Hasta el más novato escritor saca a relucir su pluma para crearle un poema a su musa, ni que decir un gran poeta como tú, escribiendo un magnífico poema a tan sensual y bella mujer, muy bien representada con esa bella imagen. Un placer volver a leerte estimado poeta y amigo!!
Te dejo un gran abrazo de compañerismo y admiración al poeta!!!
 
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Oda a un hombro
(Soneto en alejandrinos)



El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno.
En la elipse del cuello, donde expira una onda


de los cauces oscuros que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay, Sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño que tan párvula escena
quebraría mi calma como el amor no pudo!


El trasfondo del soneto erótico, consiste en el renacimiento del deseo a partir de una sencilla insinuación corporal. El individuo desata sus anhelos más carnales, y se crea una escena muy sugerente y tórrida.
 
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Oda a un hombro
(Soneto en alejandrinos)



El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno.
En la elipse del cuello, donde expira una onda


de los cauces oscuros que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay, Sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño que tan párvula escena
quebraría mi calma como el amor no pudo!


En primer lugar, mis cordiales saludos maestro LUIS. Me alegro de encontrar de nuevo tu depurado arte poético.
Y es que por un hombro así tiembla el mundo, jejeje.
Hermosa descripción del sufrir, pensar y dejarse llevar en un torrente de aguas bravas perdiendo la calma en tan preciosa cascada.
Pero ¡Dios mío! Si esto te lo produce un hombro, no me quiero imaginarrrrrr, jejeje.
Un placer amigo, recibe esta alegre paz.
Vidal
 
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Oda a un hombro
(Soneto en alejandrinos)



El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno.
En la elipse del cuello, donde expira una onda


de los cauces oscuros que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay, Sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño que tan párvula escena
quebraría mi calma como el amor no pudo!

Excelente obra amigo Luis como nos tienes acostumbrados cuando enlazas forma, fondo y léxico, nos deleitas con estos versos donde capturas a tu musa con sentimiento, un abrazo grande.
 
Luis, que bonito escribes estimado tocayo.
Un placer de lectura este soneto alejandrino. Confieso haber acudido al diccionario para entender algún término que desconocía . El término sílfide lo conocía como nombre común (mujer esbelta). No sé si es un error la mayúscula o el término se puede utilizar como nombre propio. Coincido con Ehly en lo del punto y coma.
Abrazos poeta, y mis aplausos por este magnífico poema y por la dificultad de escribir algo así , inspirado en el hombro de una fémina. Mi sincera admiración querido Luis. Yo sería incapaz de poder hacerlo.



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Oda a un hombro
(Soneto en alejandrinos)



El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno.
En la elipse del cuello, donde expira una onda


de los cauces oscuros que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay, Sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño que tan párvula escena
quebraría mi calma como el amor no pudo!

 
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Oda a un hombro
(Soneto en alejandrinos)



El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno.
En la elipse del cuello, donde expira una onda


de los cauces oscuros que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay, sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño que tan párvula escena
quebraría mi calma como el amor no pudo!

Soberbio retrato de este cuadro, estimado Delamar,
donde no has ahorrado sentimientos ni sugerentes figuras;
basta un hombro desnudo suavemente elevado,
una cabeza ligeramente vuelta hacia uno y la magia se produce;
lo has sabido captar y expresar con maestría;
un saludo cordial,
Eduardo
 
Qué alegría más grande volver a leerte y este poema que es tan hermoso y de una belleza literaria tan maravillosa. No tengo palabras para comentarte. Es muy lindo. Te felicito. Encantada de leerte. Saludos y Zbendiciones.
 
Pues el veneno de esa anaconda, derramado por tu pluma en estos versos, sabe muy bien al oído. Hay algo que yo sospecho hace tiempo, tratando de justificarme en mi propio otoño para no sentirme un detestable viejo verde, y es que la sensualidad y la estética van cada día más unidas: ese hombro, esa actitud corporal, esos paños sugerentes que ocultan lo que queremos lamer, configuran un impacto estético (me refiero ante la realidad de la mujer, no ante el cuadro: imagino que este solo ilustra tu verdadero motivo) fascinante. No todas las señoras administran bien este encanto, no todos los señores saben describirlo en soberbios alejandrinos.
Veo que ya Elhi pasó por acá, no me dejó nada para ejercer mis maléficos instintos criticones... Si te he de confesar el único punto en el que me detuve debería preguntarte: ¿la palabra «riega», es bisílaba? Es el único hemistiquio donde mi oído gimió, que no chirrió. También me llamó la atención la continuidad del segundo cuarteto con el primer terceto.

gracias por tu veneno
abrazo
j
 
Última edición:
La imagen femenina hermosamente sugerente, obra del pintor hiperrealista ruso Serge Marshennikov, es una verdadera provocación poética que has sabido materializar en estos versos de impecable factura y notable lirismo. Ya era hora de que la RAE aceptara el adjetivo «acechante» que hasta la anterior edición (22ª) no figuraba entre los vocablos oficiales de nuestra lengua. Un gran trabajo el que has hecho, amigo mío, digno de tu talentosa pluma y todo un obsequio para nosotros los amantes de la poesía.
Algunos detalles menores he encontrado (ver cita adjunta), pero el que más llama mi atención es el encabalgamiento entre el segundo serventesio, que termina sintácticamente en el tercer verso, y el primer terceto. En el verso * no entiendo el uso que le das al «;», tal vez un error de transcripción o una mala interpretación mía. En fin... ¡soberbio soneto! ¡Enhorabuena!
No me siento merecedor, amigo Elhi, y te hablo en serio, de tu elogio ni de la generosidad de tu palabra, aunque sin duda lo agradezco y lo valoro infinitamente.
Creo que en este soneto me he apartado un poco de mi tradicional purismo, algo que busqué a posta y de cuyo resultado me siento personalmente satisfecho.
He retocado los detalles de puntuación que, a buen seguro de manera acertada, me has sugerido. No entiendo sin embargo, el pecado que he podido cometer con el encabalgamiento entre el segundo cuarteto y el terceto, pues además de no considerarlo abrupto, creo que no tiene más delito que el que pueda cometerse si el encabalgamiento fuese entre cuartetos o tercetos.
Te dejo un par de muestras; una de mi adorada Delmira Agostini y otra de Borges, de este tipo de encabalgamientos
Un fuerte abrazo, mi pana.


Florecimiento. Delmira Agostini



La noche entró en la sala adormecida
arrastrando el silencio a pasos lentos...
Los sueños son tan quedos, que una herida
sangrar se oiría. Rueda en los momentos

una palabra insólita, caída
como una hoja de otoño... Pensamientos
suaves tocan mi frente dolorida
tal manos frescas, ¡ah!... ¿por qué tormentos

misteriosos los rostros palidecen
dulcemente?... Tus ojos me parecen
dos semillas de luz entre las sombra,

y hay en mi alma un gran florecimiento
si en mí los fijas; si los bajas, siento
como si fuera a florecer la alfombra.


Cinco sonetos Jorge Luis Borges


Encorvados los hombros, abrumado
por su testa de toro, el vacilante
Minotauro se arrastra por su errante
laberinto. La espada lo ha alcanzado

y lo alcanza otra vez. Quien le dio muerte
no se atreve a mirar al que fue toro
y hombre mortal, en un ayer sonoro
de hexámetros y escudos y del fuerte

batallar de los héroes. Ilusoria
fue tu aventura, trágico Teseo;
de la bifronte sombra la memoria

no ha borrado las aguas el Leteo.
Sobre los siglos y las vanas millas
ésta da horror a nuestras pesadillas.
 
Última edición por un moderador:
Pues el veneno de esa anaconda, derramado por tu pluma en estos versos, sabe muy bien al oído. Hay algo que yo sospecho hace tiempo, tratando de justificarme en mi propio otoño para no sentirme un detestable viejo verde, y es que la sensualidad y la estética van cada día más unidas: ese hombro, esa actitud corporal, esos paños sugerentes que ocultan lo que queremos lamer, configuran un impacto estético (me refiero ante la realidad de la mujer, no ante el cuadro: imagino que este solo ilustra tu verdadero motivo) fascinante. No todas las señoras administran bien este encanto, no todos los señores saben describirlo en soberbios alejandrinos.
Veo que ya Elhi pasó por acá, no me dejó nada para ejercer mis maléficos instintos criticones... Si te he de confesar el único punto en el que me detuve debería preguntarte: ¿la palabra «riega», es bisílaba? Es el único hemistiquio donde mi oído gimió, que no chirrió. También me llamó la atención la continuidad del segundo cuarteto con el primer terceto.

gracias por tu veneno
abrazo
j
Hola Jorge.
Creo, mi amigo, que la edad y la sensualidad discurren por diferentes veredas. Mi padre decía, que la mirada siempre es joven. Aun siendo conscientes de la huella física que el tiempo nos ocasiona, disfrutar de la belleza femenina por muy lozana que esta sea, es un placer del que disfruto cuanto puedo.
Agradezco de todo corazón tus generosas palabras, amigo.

Pasando al apunte formal que me haces sobre la palabra "riega", te comento con absoluta sinceridad que en ningún momento me paré a pensar si esta era bisílaba o trísilaba, ya que en esos detalles me fío más de mi oído (por el cual pongo la mano en el fuego), que en mi cultura (que no me inspira confianza). La palabra en cuestión, me sale de manera natural en dos golpes de voz: Rie-ga; del mismo modo me salen otras muchas con la misma partícula (ié): mie-do, tie-rra, lien-zo, hie-rro, sien-to...
Con respecto al encabalgamiento entre el cuarteto y el terceto, le dejé mi modesta opinión a Elhi.
Abrazo.
 
Última edición por un moderador:
Dos reflexiones:
yo no mencioné encabalgamientos: no se trata en este caso de falta de unidad sintáctica del verso, sino en todo caso de la estrofa. Los ejemplos que pones son, efectivamente, ilustración de esto.
en cuanto a «riega», no está en mi ánimo discutir con tu oído que seguramente es mejor que el mío, pero en los encuentros de vocales no todo depende de cuáles sean esas vocales o sus acentos, también influyen otros factores. No es lo mismo «ue» en «cruel» que considero bisílaba (con otros muchos),, que en «muerte», que considero bisílaba. En definitiva, el fenómeno es bastante complejo y por eso creo que haces bien en confiar en tu oído, es el mejor criterio.
 
Última edición:
Estimado Luis...
Siempre estos temas donde las cadenciosas imágenes se mezclan con lo seductor de un verso, se consiguen poemas de innegable y elevado lirismo... Encantado de llegar a sus letras. Un fuerte abrazo!!!
Tu palabra, estimado tocayo, siempre es un bálsamo para mis dudas.
Gracias.
 
Dos reflexiones:
yo no mencioné encabalgamientos: no se trata en este caso de falta de unidad sintáctica del verso, sino en todo caso de la estrofa. Los ejemplos que pones son, efectivamente, ilustración de esto.
en cuanto a «riega», no está en mi ánimo discutir con tu oído que seguramente es mejor que el mío, pero en los encuentros de vocales no todo depende de cuáles sean esas vocales o sus acentos, también influyen otros factores. No es lo mismo «ue» en «cruel» que considero trisílaba (con otros muchos),, que en «muerte», que considero bisílaba. En definitiva, el fenómeno es bastante complejo y por eso creo que haces bien en confiar en tu oído, es el mejor criterio.
Creo que no estuve acertado en eso que dije sobre mi oído, Jorge, más que poner la mano en el fuego por él, creo que solo confío.
Tengo un mal día.
Otro abrazo.
 
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(Pintura de Serge Marshennikov)


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(Soneto en alejandrinos)



El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno.
En la elipse del cuello, donde expira una onda


de los cauces dorados que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay, sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño que tan párvula escena
quebraría mi calma como el amor no pudo!


Buenas noches Luis Delamar:

¡Anda chiquillo que el arte que tienes es chico!.

Y por eso aquí mismo estos versos te dedico.

Por el hombro al aire,
has plasmado elogios,
y con arte" Mucho",
¡Gaditano guapo!.
Desprendes aroma
de la mar salada,
los ojillos puestos,
en hombro perfecto,
vestido coqueto
como galantería,
usando estrategias,
para mi Luisito,
en definitiva,
este es comentario,
como siempre raro,
así , esa soy yo,
te dejo mi beso.
 
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(Pintura de Serge Marshennikov)


Oda a un hombro
(Soneto en alejandrinos)



El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno.
En la elipse del cuello, donde expira una onda


de los cauces dorados que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay, sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño que tan párvula escena
quebraría mi calma como el amor no pudo!



Luis , ¡qué alegría encontrarme de nuevo tu maravillosa poesía, un delicado y sobresaliente soneto alejandrino; resulta sorprendente y hermoso descubrir en tus versos el recorrido detallado con que describes cada pincelada, cada trazo de esa maravillosa pintura, con una sensualidad casi sublime que se apodera del lector de tu Oda un hombro desnudo.
Ha sido un verdadero placer como siempre leerte.
Un fuerte abrazo.
 
Última edición:
Este excelente soneto alejandrino, Luis, es un claro exponente de que se puede pintar con las palabras y, lo que es más difícil aún, con poesía sometida a métrica y rima. Has hecho una descripción tan minuciosa y de tal belleza poética, amigo mío, que no me queda más que apludir con ganas este trabajo admirable.

Mi más incera felicitación, poeta.

Un abrazo.

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(Pintura de Serge Marshennikov)


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El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno.
En la elipse del cuello, donde expira una onda


de los cauces dorados que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay, sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño que tan párvula escena
quebraría mi calma como el amor no pudo!

 
¡Excelencia poética!
Amigo poeta, esta vez te has destacado en este soneto sensual, te felicito por ello.
Has logrado un lenguaje metáfórico que pega y atrapa los corazones.

Un abrazo amigo
 
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(Pintura de Serge Marshennikov)


Oda a un hombro
(Soneto en alejandrinos)



El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno.
En la elipse del cuello, donde expira una onda


de los cauces dorados que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay, sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño que tan párvula escena
quebraría mi calma como el amor no pudo!

Ayyy Luís, el corazón no se detiene en ninguna estación, siente en todas un pálpito profundo que le altera y le dice que siempre será joven y las emociones lo recorreran como si del primer amor se tratara. Ayyy tus versos hablan suspirando y el eco de su belleza abriga otros corazones que se deleitan en tus letras. Encantada de leerte, mi querido gaditano, mi amigo y hermano. Besazos llenos de inmenso cariño y de inmensa admiración...Muáááááááááááá....
 
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(Pintura de Serge Marshennikov)


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El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno.
En la elipse del cuello, donde expira una onda


de los cauces dorados que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay, sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño que tan párvula escena
quebraría mi calma como el amor no pudo!

Saludos Luis!

Me instalo en la butaca,
cómoda, disfruto y aplaudo
y alcanzo a guardar silencio
mientras el sol va cayendo
sobre el horizonte
leo y releo tan exquisita obra
y entonces pienso ¡qué grande es el poeta!
y ¡qué suerte que existen los pintores!
y ¡qué suerte que hoy paso por acá!
¡qué suerte...!
Encantada de leerte, Luis, y disfrutar una vez más de tus maravillosas obras
con todo respeto,

ligiA
 
Última edición:
No hay duda que la maestría con que escribes nos permite leer excelentes versos en temas bien logrados. Maravilloso y envolvente soneto el que nos ofreces. Felicitaciones amigo Delamar.
 
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(Pintura de Serge Marshennikov)


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(Soneto en alejandrinos)



El satén se desmaya por el cantil moreno.
Acosando a mi pálpito, va una graciosa blonda
que separa la orilla del clandestino seno
y el envés sugerente de la espalda redonda.


El satén se desmaya, incitando al veneno
que supura agitada la escarlata anaconda
que pulula acechante tras mi labio sereno.
En la elipse del cuello, donde expira una onda


de los cauces dorados que riega su melena,
se arrastra mi mirada imaginando el nudo
del satén y la carne, del encaje y la vena.


¡Ay, sílfide gitana, la del hombro desnudo...
quién diría a mi otoño que tan párvula escena
quebraría mi calma como el amor no pudo!


Que fineza de pluma maestro ! Tan solo un hombro de una adorada es digno de tal poema
SALUDOS DESDE GDL
 

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