Guadalupe D. Lopez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aún recuerdo aquella tarde
que te vi partir por la calle,
dejando tu huella en mi talle.
Te seguí con la mirada
con una sonrisa forzada,
mientras de mi, te alejabas.
Cómo olvidar ese día
si me marco para siempre,
dejándome un gran dolor
provocado por tu muerte.
Hoy me llueven los recuerdos
con ese sabor a sal,
que me empapan de tristeza,
nostalgia y soledad.
Te extraño tanto amor
a ti, no te puedo engañar,
puedo sentir el vacío
que ha quedado en tu lugar.
Sin ti, todo cambió,
nada ha vuelto a ser igual,
la luna perdió su brillo
y el sol su intensidad,
las rosas su fragancia
y mi alma la paz.
P.D.
Hoy daría hasta lo que no tengo
por abrazarte una vez más,
y decirte que te amo...
Aunque eso tú... lo sabes ya.
que te vi partir por la calle,
dejando tu huella en mi talle.
Te seguí con la mirada
con una sonrisa forzada,
mientras de mi, te alejabas.
Cómo olvidar ese día
si me marco para siempre,
dejándome un gran dolor
provocado por tu muerte.
Hoy me llueven los recuerdos
con ese sabor a sal,
que me empapan de tristeza,
nostalgia y soledad.
Te extraño tanto amor
a ti, no te puedo engañar,
puedo sentir el vacío
que ha quedado en tu lugar.
Sin ti, todo cambió,
nada ha vuelto a ser igual,
la luna perdió su brillo
y el sol su intensidad,
las rosas su fragancia
y mi alma la paz.
P.D.
Hoy daría hasta lo que no tengo
por abrazarte una vez más,
y decirte que te amo...
Aunque eso tú... lo sabes ya.