jalvarez_delgado
Poeta veterano en el portal
Llegué a Puerto Montt cuando
las nubes grises galopaban hacia el sur
como gacelas locas,
desbocadas.
Me llene del aire marino austral
los sufridos pulmones,
aquella bocanada de oxigeno y yodo humedo
fue como una confesión
que tranquiliza y alivia el alma.
Pase a Angelmo a disfrutar
de la cocina y el menú de mariscos
de un exquisito vino blanco y los tangos,
de la compañía de José
y la charla que rememoran amores combates y dolores.
Caminamos por las calles húmedas
nos trepamos sobre una vieja locomotora
nos fotografiamos y
unos último tragos,
luego me acompañó al transporte que cruza el canal de chacao
Un abrazo y la incertidumbre de volver a encontrarnos.
Sobre la embarcación el viento
me llenaba de golpes el rostro
el rocío que las olas disparaban
bañaban mis cabellos
y un hielo apuñalaba la piel
El azul de mis ojos danzaban junto al verde marino
y me entregaba al vaivén extensivo
como las aguas oceánicas
Que basaban el anaranjado horizonte
en un espectáculo único de esa tarde
Que llamaba a gritos la noche.
junio 89.
las nubes grises galopaban hacia el sur
como gacelas locas,
desbocadas.
Me llene del aire marino austral
los sufridos pulmones,
aquella bocanada de oxigeno y yodo humedo
fue como una confesión
que tranquiliza y alivia el alma.
Pase a Angelmo a disfrutar
de la cocina y el menú de mariscos
de un exquisito vino blanco y los tangos,
de la compañía de José
y la charla que rememoran amores combates y dolores.
Caminamos por las calles húmedas
nos trepamos sobre una vieja locomotora
nos fotografiamos y
unos último tragos,
luego me acompañó al transporte que cruza el canal de chacao
Un abrazo y la incertidumbre de volver a encontrarnos.
Sobre la embarcación el viento
me llenaba de golpes el rostro
el rocío que las olas disparaban
bañaban mis cabellos
y un hielo apuñalaba la piel
El azul de mis ojos danzaban junto al verde marino
y me entregaba al vaivén extensivo
como las aguas oceánicas
Que basaban el anaranjado horizonte
en un espectáculo único de esa tarde
Que llamaba a gritos la noche.
junio 89.