ropittella
Poeta veterana en el Portal
Ah, sí, podrás recrearte entre mil,
pero yo ya estudié todas las máscaras
y no sabes lo que sé ni lo que ignoro,
ni cuan certera es mi lengua bífida y filosa
cuando quiero. Ni las otras armas que guardo.
Yo sé cuándo y cuánto tu autoestima es diminuta,
y necesitas salvarte ahogando a otros.
La furia te nublará la razón y la conciencia
hasta que la doble fachada se derrumbe
y todos puedan ver quién eres en realidad.
O mejor, cómo te sientes, hombre pequeñito,
y darás tus últimos manotazos de ahogado.
Como todo cobarde, desaparecerás por un tiempo prudente,
y regresarás creyendo que no te presiento,
con otro nombre, con otro género,
suponiendo que no huelo de lejos ni leo de cerca
el lenguaje que figura en los libros,
el que usan sin excepción los violentos, sus disfraces:
mensajes "encantadores" "bromas inocentes."
Y no sabrás nunca el momento, porque sé además
hacerme la tonta para que creas que te creo.
Hasta el mínimo gesto de falsa simpatía
o de cinismo diferencio. No se puede evitar,
cuando se ha estado al borde de la muerte
la luz al otro lado del túnel nos ilumina,
nos muestra y nos revela cómo defendernos
de eso, de lo que nunca más logrará hacernos daño.
Así que las estrategias te fallarán una a una,
porque antepondré las mías como escudos,
hasta que solamente a ti te lastime tu odio.
pero yo ya estudié todas las máscaras
y no sabes lo que sé ni lo que ignoro,
ni cuan certera es mi lengua bífida y filosa
cuando quiero. Ni las otras armas que guardo.
Yo sé cuándo y cuánto tu autoestima es diminuta,
y necesitas salvarte ahogando a otros.
La furia te nublará la razón y la conciencia
hasta que la doble fachada se derrumbe
y todos puedan ver quién eres en realidad.
O mejor, cómo te sientes, hombre pequeñito,
y darás tus últimos manotazos de ahogado.
Como todo cobarde, desaparecerás por un tiempo prudente,
y regresarás creyendo que no te presiento,
con otro nombre, con otro género,
suponiendo que no huelo de lejos ni leo de cerca
el lenguaje que figura en los libros,
el que usan sin excepción los violentos, sus disfraces:
mensajes "encantadores" "bromas inocentes."
Y no sabrás nunca el momento, porque sé además
hacerme la tonta para que creas que te creo.
Hasta el mínimo gesto de falsa simpatía
o de cinismo diferencio. No se puede evitar,
cuando se ha estado al borde de la muerte
la luz al otro lado del túnel nos ilumina,
nos muestra y nos revela cómo defendernos
de eso, de lo que nunca más logrará hacernos daño.
Así que las estrategias te fallarán una a una,
porque antepondré las mías como escudos,
hasta que solamente a ti te lastime tu odio.