Y mientras la mano izquierda
toma la barbilla del poeta, la mano
derecha empieza a escribir. De pronto
se detiene y empieza a golpear la pluma,
la desarma y da un fuerte bufido en el barril
para hacer que la tinta fluya, pero no funciona.
El poeta, con ambas manos
por detrás de la nuca descansa,
voltea hacia la izquierda, a la derecha
y decepcionado arroja la pluma, más bien
hacia el cesto de basura y mira hacia arriba.
De pronto miró a una gallina,
hubo intercambio de miradas
un acuerdo por ambas partes,
pero al averiguar que el tipo
era poeta empezó a cacarear
revelando que calva podría
acabar. Dijo chales y se fue.
toma la barbilla del poeta, la mano
derecha empieza a escribir. De pronto
se detiene y empieza a golpear la pluma,
la desarma y da un fuerte bufido en el barril
para hacer que la tinta fluya, pero no funciona.
El poeta, con ambas manos
por detrás de la nuca descansa,
voltea hacia la izquierda, a la derecha
y decepcionado arroja la pluma, más bien
hacia el cesto de basura y mira hacia arriba.
De pronto miró a una gallina,
hubo intercambio de miradas
un acuerdo por ambas partes,
pero al averiguar que el tipo
era poeta empezó a cacarear
revelando que calva podría
acabar. Dijo chales y se fue.
Fidel Guerra. Mayo 16, 2024.