Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas:
Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda
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Detente, sombra de mi bien esquivo, vestigio de mi ser que clama sed. Me deja a su merced el rayo que en mi pecho siempre anido.
Mis versos son de un tono pensativo, laúd sin cuerdas, notas para usted que me tiende la red que a la virtud da muerte sin motivo.
Pero es umbrías, quieto el pensamiento, si además con ausencia usted me ultima cada arroyo de vida entre mis venas.
Al verme en un espejo así, me miento y digo que merece toda rima que llene una faz húmeda de penas.*
Viviré en tus almenas, sombra tan adorada como arpía, si te labra prisión mi fantasía.
Estructura elegida: Soneto polimétrico con estrambote.
* Cometario: las sílabas tónicas 5-6 no son algo nuevo. Se los considera a dichos versos rítmicamente compatibles con los otros que aquí dejo. (ver los estudios de Márquez, de la Universidad de Huelva). Nótese que el duelo, al recitarlo, lo gana la "u" acentuada, como si "fazhúmeda" fuera una sola palabra.
Para la siguiente:
“Como escuchase un llanto, me paré en el repecho” (Gabriela Mistral en, “El niño solo”)
“y una canción de cuna me subió, temblorosa.” (Gabriela Mistral en, “El niño solo”)
Como escuchase un llanto, me paré en el repecho la noche estaba fría, la lluvia pertinaz.
Tal vez se inunde todo y no seré capaz
de salir de este bache, el camino es estrecho.
Será mejor que espere tal vez escampe pronto.
La lluvia sobre el techo, el ruido era infernal.
Volví a escuchar el llanto se oía fantasmal.
La lluvia fue amainando, pensé, mejor lo afronto.
El llanto ya más fuerte se oyó en los matorrales
salí del coche a tientas, estaba oscureciendo
y descubrí ese bulto que se estaba moviendo.
Era un niño perdido todavía en pañales
lo cubrí con mi abrigo, lo arrullé presurosa y una canción de cuna me subió, temblorosa.
Estructura: soneto.
Nueva pinza: He poblado tu vientre de amor y sementera, ( de Canción del esposo soldado: Miguel Hernández) una mujer y un hombre gastados por los besos. ( de Canción del esposo soldado: Miguel Hernández)
He poblado tu vientre de amor y sementera. He detenido instantes que fueron muchas vidas en tu vega carnal de primavera donde extravié con intención mis bridas.
El paso de tus muslos es una tromba viajera tomándose su tiempo en todas mis heridas. Y es una cordillera de placer cada curva que a mi mano le pidas
que tome rumbo a ti, a tu piel libre de cualquier pasado que niegue el manantial de los excesos.
Soy tu presente. Siglos, ya morí. Prefiero que seamos rúbrica del pecado, una mujer y un hombre gastados por los besos.
Estructura elegida: Soneto polimétrico
Para la próxima:
“Cuando nací, sin sol, mi madre dijo:” (José Martí en, “Yugo y estrella”) “Mejor la estrella que ilumina y mata.” (José Martí en, “Yugo y estrella”)
Cuando nací, sin sol, mi madre dijo:
has nacido mujer y es un mal sino
pues tu función será dar vida a otros,
la tuya es secundaria y nada importa.
Mas si quieres cambiar tu triste suerte
y descubrir el mundo y sus milagros
dejando alguna marca en tu sendero,
habrás de elegir entre ser la sierva
o trepar con las uñas y los dientes
para alcanzar la cumbre y ser estrella,
aunque al trepar la muerte haya que darle
al predador que trunque tu propósito.
Fue clara y respondí, dura, a mi madre: Mejor la estrella que ilumina y mata.
Estructura: soneto blanco.
Nueva pinza:
Han cambiado las formas de mi sueño; ( de New England de Jorge Luis Borges) El hoy tan lento y el ayer tan breve. ( de New England de Jorge Luis Borges)
Han cambiado las formas de mi sueño; hoy son las suaves faldas blanquecinas de los cerros sin más que el sol norteño como abrigo en su bies de mar y encinas.
Hacia allá, con desierto y opulencia, algo que muere, o muerto en vida existe sobre surco, viñedo y mi consciencia, que en mis pupilas fugazmente insiste.
El Niño es solo un viento desdentado en mis memorias donde el zonda quema. Llega, dicen, un hoy remunerado que frente a un pobre ayer es anatema.
Argentina, jamás me harías leve el hoy tan lento y el ayer tan breve.
Estructura elegida: soneto inglés
Siguiente pinza:
“¿Mi secreto? ¡Es tan triste! Estoy perdido” (Amado Nervo en, “Mi secreto”) “y dejarla, no más porque se ha muerto?” (Amado Nervo en, “Mi secreto”)
Pensando en las palabras de un poema, noto que quedan pocas. Insisten “fosas”, “muerte”, “herida” y “rocas”, brotan de un verborrágico anatema.
Hay muy poco que quema, son algunas barrocas, formularias, absurdas o muy locas. Se me ocurre una extraña estratagema;
buscar entre la ciencia nuevas perlas, en cada teorema irreverente. Quizá hay mejores musas en un sabio
y en un gas estelar podamos verlas. Debo entonces, con toda mi simiente, montar sobre tu vientre un astrolabio.
Estructura elegida: soneto polimétrico
Para la próxima:
“Mecida por un haz de extrañas flores” (Nancy Morejón en, “Lianas, peces y algas”) “una fuerza me empuja y no lo sé.” (Nancy Morejón en, “Lianas, peces y algas”)
Mecida por un haz de extrañas flores
me arrastra la corriente de este sueño.
Hay un aroma suave y es mi empeño
encontrarte y lograr que me enamores.
Solo escucho tu voz como un murmullo
que repite mi nombre suavemente,
pero te quiero en mí, suave y turgente
y mi ansia se exacerba con tu arrullo.
La angustia como siempre me domina
porque quiero alcanzarte y estás lejos,
tu corrimiento al rojo en los espejos.
Tu imagen y tu voz se difumina.
-Alcánzame mi vida-, te grité, -una fuerza me empuja y no lo sé.
Estructura: Soneto.
Nueva pinza:
Tiempos de echarse al mar y navegar. ( de: Descripción de un naufragio, poema XII; Cristina Peri Rossi) Y ella que navegaba entre dos aguas.( de: Descripción de un naufragio, poema XI; Cristina Peri Rossi)
Tiempos de echarse al mar y navegar. Es curioso, en un mar que es un dantesco espectáculo, vemos arabesco de espuma que nos consigue tentar.
“En cuestiones de amor, al arriesgar la barca de la vida, solo pesco una ilusión que es cúmulo grotesco de naufragios con vientos de ultramar.”
Eso pensaba al ver su dulce entrega entre todas mis sábanas celosas. En ella, de una diosa eran enaguas
plegándose en sus giros de estratega, yo casi hundiéndome en mis viejas cosas y ella que navegaba entre dos aguas.
Estructura elegida: soneto
Para la siguiente:
"Luciérnaga celeste, humilde estrella" (Miguel de Unamuno en, "Luciérnaga celeste") "a la fe humana su más alto oficio" (Miguel de Unamuno en, "Luciérnaga celeste")
Luciérnaga celeste, humilde estrella
que sorprendes la noche que te arropa
tu luz nos llega vieja y vas en tropa
contándonos con luz y se atropella
la historia del inicio del espacio.
Nos dices donde estás y como es que eres
si eres enana o roja o si te mueres,
supernova te luces en palacio.
De siempre has cautivado con tus luces
y en silencio nos salvas pasos vanos,
astrolabios orientas en las manos.
Por verte el de Mileto* dio de bruces.
Mirarte y descifrarte dio ejercicio a la fe humana su más alto oficio.
*La historia de Tales de Mileto cayendo en un pozo fue originalmente recogida por Platón en el Teeteto (174a). En ésta, Tales estaba mirando hacia el cielo, meditando sobre la composición del cosmos. Iba tan abstraído que cayó dentro de un pozo. Una mujer sirvienta originaria de Tracia que pasaba por allí se rio de él preguntándole que por qué estaba tan ansioso por saber las cosas en el cielo mientras se le escapaba lo que tenía delante de sus pies.
Estructura: soneto.
Nueva pinza:
Incluso el paraíso necesita un remedio (poema IX del libro: El reino de lo no lineal de Elisa Díaz Castello)
Y la luz toma cuerpo y se acoda en el vientre. (poema IX del libro: El reino de lo no lineal de Elisa Díaz Castello)
Incluso el paraíso necesita un remedio, se filtran las locuras en su tamiz divino. Personajes sin credo hallaron el camino hacia el raro lugar, a pesar de mi asedio.
Soy el juglar de honor en el cuarto intermedio. Los invito a pecar con arte, sexo y vino. Y el limbo es su vergel, el último destino, como fue para mí. Es, del placer, el tedio;
labio henchido en la piel, licor, sangre en la boca, un éxtasis vacío, el volver a empezar, quizá el no haber nacido, comer lo que se encuentre.
Y a veces, un amor vuelve y ella me toca. De su torso huyen sombras, un haz baña el lugar y la luz toma cuerpo y se acoda en el vientre.
Estructura elegida: soneto alejandrino
Para la próxima:
“Es sangre, no granizo, lo que azota mis sienes.” (Miguel Hernández en, “Es sangre, no granizo, lo que azota mis sienes.”) “desalentando toros donde alentó leones.” (Miguel Hernández en, “Es sangre, no granizo, lo que azota mis sienes.”)
Es sangre, no granizo, lo que azota mis sienes;
la sombra, no el olvido, aquella que me arropa.
El cañón, no unos labios, que besa a quemarropa
el frío de mi nunca labrado en los genes.
De este mundo te vas y ya nunca más vienes;
de la vida no bebes más de la misma copa
y si algo retorna no llevará tu ropa
ni tendrá ni uno solo de tus logros y bienes.
¿Qué dejamos al mundo si sembramos sin siega?
En la obra y el acto un pecho henchido de rosas
y el llanto de sal negra en maltrechos corazones.
¿Cura el abrir los ojos a la persona ciega?
Escucha a la sibila en las peñas rocosas desalentando toros donde alentó leones.
Estructura elegida: Soneto alejandrino
Para la proxima:
«Goza el fresco paisaje de mi herida» Soneto de la guirnalda de las rosas, Federico García Lorca
«lo demás no ha estado vivo nunca» Destino, Rosario Castellanos
Un acaso. Goza el fresco paisaje de mi herida
que me causa tu ausencia dilatada
pues temo por tu vida tan amada
y mi alma en su ignorancia está perdida.
Temo perder tu voz que me da vida,
más temo que la tuya sufra riesgo,
lo importante eres tú, la mía es sesgo
que te busca en la noche adormecida.
¿Qué milagro fortuito nos ha unido?
Un acaso perdido en los azares
que me hizo florecer entre tus mares.
Poesía nos dio vida en su nido.
No quiero que esa vida quede trunca lo demás, no ha estado vivo nunca.
Estructura: soneto.
Nueva pinza.
Parece poco para el hombre joven (“El mar”; Pablo Neruda) tristeza terca, amontonando olvido. (“El mar”; Pablo Neruda)
Parece poco para el hombre joven lo que queda en un mar de transistores.
Perviven los dolores,
por más que nos innoven
nuevos mundos que invaden nuestra fibra
más carnal, devorándola sin dioses.
Nota que lo que vibra,
un trozo de silicio mal nacido,
solo espera que engroses
las filas donde reina el sinsentido.
Soy un tango fugado,
un viento que merece ser callado
por hacer espirales
con las hojas de un tiempo de percales,
y simples farolitos de alumbrado.
Viento que exime flor, alondra y nido
soy, sepias en desuso, antiguos males, tristeza terca, amontonando olvido.
Estructura elegida: silva (si bien sin versos sueltos)
Para la próxima:
“Surge así el alegórico instrumento” (Jorge Luis Borges en, “El reloj de arena”)
“del polvo, del azar y de la nada.” (Jorge Luis Borges en, “El reloj de arena”)
¡Ángel lleno de dicha, de luz y de alegría! ¡Quiénes sabrán en cual dichosa astronomía
acrisolan caricias para esta compañía!
¡Me resultaba un siglo la velada vacía
de esas manos expertas de mágico alfarero,
alzando humilde barro hacia el mejor caldero para un arte plasmar! Veme caer entero a las emanaciones de tu cuerpo hechicero.
Estructura elegida: Cuaderna vía (x 2)
Para la siguiente:
“Una batalla dulce de sudores” (Silvia Elena Regalado en, “Octubre es el culpable”) “acecha sin medir las consecuencias.” (Silvia Elena Regalado en, “Octubre es el culpable”)
¡Hay veces que la música me arrastra como el mar! ¿O un mar de notas es lo que escuché?
Hay un hondo vibrar,
algo que el alma, trémula, da fe
que es un ángel de pie
recitando su muerte en el lugar.
Es una melodía que se fue
de moradas de dioses sin altar,
con silueta de mano
bordadora con tecla y con la cuerda,
inmunes al olvido de un templo o la razón.
Se marcharán un día de todo cuerpo humano,
¡Qué paladeará la Parca cuando muerda! Un bloque helado y rojo será mi corazón.
Estructura elegida: soneto polimétrico
Para la siguiente:
“Los astros sólo son barro que brilla,” (Idea Vilariño en, “El mar no es más que un pozo”) “el mar no es más que un pozo de agua oscura” (Idea Vilariño en, “El mar no es más que un pozo”)
Tal vez no era pensar, la fórmula, el secreto, hurgarnos un flogisto, leernos los tratados
que van del Kamasutra hasta el sexo concreto
del sudor como un dulce, el pan de enamorados
y de un dios lujurioso, o un Tales de Mileto
odiando su razón sin sexo ni pecados.
No será una ecuación y menos, un libreto
de lecho y contorsión. Serán muslos mojados,
cien gemidos y labios hinchándose de sed.
Y piensas esta tarde en darle explicación
de aritméticas mágicas al rendirse tu mente.
Tu vida está sitiada, de mi piel, a merced. La identidad colapsa. No vale la opinión, sino amarse y amar, perdida, ingenuamente.
Estructura: soneto alejandrino
Para la siguiente:
"Quiere enseñar el ceño de la duda," (Antonio Machado en, "A don Miguel de Unamuno") "Él señala la gloria tras la muerte." (Antonio Machado en, "A don Miguel de Unamuno")
Quiere enseñar el ceño de la duda.
La vida es siempre igual, solo hay vaivenes,
por eso es la esperanza, siempre tienes,
pero al final tú ves la verdad cruda.
Igual para vivir siempre se suda,
pero es a otro al que el mango le sostienes.
Él es quien acumula siempre bienes,
tu vida a veces sube y luego muda.
No fíes al que ofrece, si eres bueno,
otra vida feliz, llena de encanto,
aún si ahora sufres mala suerte.
Él te engaña, infeliz, y hasta es obsceno
maravillas te ofrece; desencanto, él señala la gloria tras la muerte.
Estructura: soneto.
Nueva pinza:
Cuando entorno los ojos bajo el sol otoñal ( de Perfume erótico de Charles Baudelaire)
las cosas en que se une el sonido a la luz (de Las joyas de charles Baudelaire)
Cuando entorno los ojos bajo el sol otoñal,
¿qué distingo entre el ocre detenido en ventanas?
Memorias invencibles de ti remueven su puñal
de mis ojos, tal vez por viejas y cercanas.
Me dibujan las hojas, con capsiosa espiral,
el cambiante perfil de un rostro en las mañanas
que no tiene tu voz ni tu encanto verbal,
solo el aullido seco de las brisas mundanas.
En la pared que enlaza tanta burla entre marcos,
viéndole al equinoccio la rara pantomima,
hay fotos de hace un siglo, adornos y una cruz.
Me rasgan los recuerdos con ademanes parcos,
desmembrando sentidos. No le traen al clima las cosas en que se une el sonido a la luz.
Estructura elegida: soneto Alejandrino
Próxima pinza: “Le vio la tarde pálida, le vio la noche fría” (Rubén Darío en, “Caupolicán”) “y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.” (Rubén Darío en, “Sonatina”)
Le vio la tarde pálida, le vio la noche fría
remontar su tristeza, remontar su dolor,
esforzarse en lo adverso, sacar su pundonor,
retar la adversidad con proverbial hombría.
-Veré de nuevo el sol, disfrutaré del día,
aroma de castañas esparcirán su olor.
Habrá luz en lo umbrío y encontraré una flor.
La vida rompe sombras, timbal de sinfonía.
Buscaré los presagios que el cielo me designe,
escribiré los versos que pinten de arrebol
los minutos que fluyen en brisa tras el sol-
Derrama bellos versos el gran poeta insigne
regalando a la vida su pasión, su fervor, y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.
Estructura: soneto en alejandrinos.
Nueva pinza:
En las noches de invierno es amargo y es dulce ( de La campana hendida de Charles Baudelaire)
puedo oírlo en la risa enorme de la mar ( de Obsesión de Charles Baudelaire)
En las noches de invierno es amargo y es dulce el crepitar de un leño, el silencio del ave
y tu mano distante, ya nunca exploradora.
Cada tono estelar que en el éter se fulce,
la estela que se olvida, la imaginaria nave,
todo se difumina devorando la hora.
Es cavernoso invierno un recuerdo muriendo,
la viva fosa al hombro que llevo sin pesar
por respeto a un ancestro, y visto como atuendo
mientras pienso quién eres, la del hoy o el ajuar,
la de tanta hojarasca, o la de aquel estruendo
que estallara en mi vida. ¡Qué estío va a tardar
si incinero este gris! Hay un beso en crescendo,
puedo oírlo en la risa enorme de la mar.
Una rima dificilísima. Tal vez debí hacerlo en versos blancos por eso.
Majestuosos, sombríos, colosales,
los montes de los Alpes que cruzamos
para llagar a Italia, aventuramos
por carreteras amplias, siniguales.
Camino con castillos medievales
serpenteando el monte que encontramos,
contrastes del pasado en que viajamos
por ámbitos modernos y feudales.
Llegamos a Florencia, ciudad clave
de los Médici imperio, de arte centro
es del renacimiento gran encuentro,
de expresión de belleza es el enclave.
Contraste con mi pueblo, ahora siento, la humildad del camino ceniciento.
Estructura: soneto.
Nueva pinza.
Por la vieja barriada, donde de las casuchas ( de El sol de Charles Baudelaire) acaso hallando versos que hace tiempo soñé. ( de El sol de Charles Baudelaire)
Por la vieja barriada, donde, de las casuchas las paredes silencian llantos que aún no existen,
engendra un pozo oscuro la noche, y lo que escuchas
lo esconde en los follajes cuando de gris se visten.
La tormenta que ven tal vez es como muchas
otras nubes heridas, que con más agua insisten
en blanquear secretos de mármoles y luchas.
El valle es solo armarios de lutos que persisten.
Con timidez murmura en la ausencia de lunas
el ave, nunca canta por miedo a que su nido
quiebre Nox para siempre, de un mortal puntapié.
Y advierto que a la sábana la creí viento y dunas por don de Baco y Somnus, onírico y perdido, acaso hallando versos que hace tiempo soñé.
Estructura elegida: soneto alejandrino
Para la próxima:
“¡Pobrecita princesa de los ojos azules!” (Rubén Darío en, “Sonatina”) “el palacio soberbio que vigilan los guardas” (Rubén Darío en, “Sonatina”)
¡Pobrecita princesa de los ojos azules!'
la asustan esos hombres de miradas gandules
la ven de arriba abajo con miradas bastardas,
con ellos la desnudan, se siente mancillada,
quisiera estar de nuevo donde estaba encerrada
el palacio soberbio que vigilan los guardas.
Estructura: (anti)sonatina.
Nueva pinza:
En su cojín, mi gato se agencia una litera ( de Spleen de Charles Baudelaire)
charlan siniestramente de sus muertos amores. ( de Spleen de Charles Baudelaire)
Pincelada otoñal
En su cojín, mi gato se agencia una litera. Catatónicos ambos, observamos que afuera
la calandria tirita, herida en su trinchera
de ramajes desnudos, como fiel prisionera.
Es mágico el otoño. Normaliza dolores con hojas que, en volutas, traman nuevos rencores.
En las macetas secas, tres famélicas flores
charlan siniestramente de sus muertos amores.
Estructura elegida: cuaderna vía (dos)
Para la próxima: “Del breve circo en el espacio interno” (Rafael Landívar en, “Pelea de gallos”) “la luz de Diana y el fulgor de Febo.” (Rafael Landívar en, “Pelea de gallos”)
Del breve circo en el espacio interno
do siempre luchan en mi mente monstruos
siempre el más fuerte va ganando muertes
de mis deseos tiernos y sin temple.
Mas siempre insisto en que mi centro seas
cual fiel escudo que batallas libra.
Y es tu calor el que mi lucha tensa
cual arco y lanza de mi centro furia.
Y es su derrota que mi mente labra
matando horrores que tiñeron negro
mi ansia de amores, el placer de mi alma.
Con la victoria al fin que da tu fuerza
llego al cenit y me ilumina toda la luz de Diana y el fulgor de Febo.
Estructura: Soneto blanco.
Nueva pinza.
He aquí la noche bruja, del criminal amiga ( de El crepúsculo vespertino de Charles Baudelaire)
a través de las luces que bambolea el viento. ( de El crepúsculo vespertino de Charles Baudelaire)
He aquí la noche bruja, del criminal amiga, desgrana la prudencia como un cuervo la espiga, es capa de la Muerte que solo muerte abriga. El mal que el Sol oculta, la noche desperdiga.
Hay dolor de callejas y un estremecimiento, un pecho, un clavel rojo congelando el momento. Y escapa vida y sueños, huye un último aliento
a través de las luces que bambolea el viento.
Estructura elegida: cuaderna vía (dos)
Nueva pinza: “Como el triste piloto que por el mar incierto” (Pedro de Espinosa en, “A la Virgen Santísima”) “llegué al dichoso puerto donde escapé la vida.” (Pedro de Espinosa en, “A la Virgen Santísima”)