¡Pobre mujer rica!

Luis Prieto

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El amarillo viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
la pena iluminaba
sus mejillas sin besos,
las nubes eran pálidas pero
más pálida era su alma.

Sobre el agua, su triste mirada,
bajo el agua, quedaban palabras
que fueron mariposas
volando por su vientre
y dibujadas sobre su piel
por dedos de su amante.

¡Ay, pobre mujer rica,
su tez es su desdicha!

No pudo ser aquello que quiso,
sólo jugaron, solo al amor...
y de tantos amores
y de otros tantos besos,
ya todo era tan simple,
que se olvidaron de los te quiero.

Y de aquellos gemidos de carne
sin pronunciar palabra,
de aquellos labios que se buscaban
apasionadamente...
se tornaron en odio
y ardientes corazones de hielo.

¡Ay, pobre mujer rica,
ataviada y sin dicha!

Mientras que el tibio viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
bajo el agua quedaba
aquel sueño ahogado,
aquel verbo jamás conjugado...
y sobre el agua, una hoja de otoño
se llevaba sus lágrimas.

Luis

 
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El amarillo viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
la pena iluminaba
sus mejillas sin besos,
las nubes eran pálidas pero
más pálida era su alma.

Sobre el agua, su triste mirada,
bajo el agua, quedaban palabras
que fueron mariposas
volando por su vientre
y dibujadas sobre su piel
por dedos de su amante.

¡Ay, pobre mujer rica,
su tez es su desdicha!

No pudo ser aquello que quiso,
sólo jugaron, solo al amor...
y de tantos amores
y de otros tantos besos,
ya todo era tan simple,
que se olvidaron de los te quiero.

Y de aquellos gemidos de carne
sin pronunciar palabra,
de aquellos labios que se buscaban
apasionadamente...
se tornaron en odio
y ardientes corazones de hielo.

¡Ay, pobre mujer rica,
ataviada y sin dicha!

Mientras que el tíbio viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
bajo el agua quedaba
aquel sueño ahogado,
aquel verbo jamás conjugado...
y sobre el agua, una hoja de otoño
se llevaba sus lágrimas.

Luis

Muy hermoso tu poema Luis. Me ha encantado leerte. Un abrazo amigo.
 
Lo que pudo haber sido y no fue. Una fantasía de dibujos animados. Y el lago, como espectador. Porque a la hora de la verdad, el Cosmos es muy promiscuo.
 
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El amarillo viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
la pena iluminaba
sus mejillas sin besos,
las nubes eran pálidas pero
más pálida era su alma.

Sobre el agua, su triste mirada,
bajo el agua, quedaban palabras
que fueron mariposas
volando por su vientre
y dibujadas sobre su piel
por dedos de su amante.

¡Ay, pobre mujer rica,
su tez es su desdicha!

No pudo ser aquello que quiso,
sólo jugaron, solo al amor...
y de tantos amores
y de otros tantos besos,
ya todo era tan simple,
que se olvidaron de los te quiero.

Y de aquellos gemidos de carne
sin pronunciar palabra,
de aquellos labios que se buscaban
apasionadamente...
se tornaron en odio
y ardientes corazones de hielo.

¡Ay, pobre mujer rica,
ataviada y sin dicha!

Mientras que el tíbio viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
bajo el agua quedaba
aquel sueño ahogado,
aquel verbo jamás conjugado...
y sobre el agua, una hoja de otoño
se llevaba sus lágrimas.

Luis



¡WOW! Poeta Luis, su musa es para aplaudirla, desojas una flor de apariencia frágil y sufrida masss siempre será flor y te ha brindado una excelente inspiración, mucho sazón tienen tus imágenes que reflejan esa tenue tristeza en el rostro interno.
Mis saludos, un abrazo.
 
Última edición:
¡Simplemente maravilloso! La belleza de los versos es inconmensurable, absolutamente exquisita, al igual que el pasaje del tiempo de todo a la melancolía, verdaderamente un poema fantástico. Un verdadero placer disfrutar de tanta hermosura hecha poesía, Luis, reciba mi más sincera felicitación y saludo
 
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El amarillo viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
la pena iluminaba
sus mejillas sin besos,
las nubes eran pálidas pero
más pálida era su alma.

Sobre el agua, su triste mirada,
bajo el agua, quedaban palabras
que fueron mariposas
volando por su vientre
y dibujadas sobre su piel
por dedos de su amante.

¡Ay, pobre mujer rica,
su tez es su desdicha!

No pudo ser aquello que quiso,
sólo jugaron, solo al amor...
y de tantos amores
y de otros tantos besos,
ya todo era tan simple,
que se olvidaron de los te quiero.

Y de aquellos gemidos de carne
sin pronunciar palabra,
de aquellos labios que se buscaban
apasionadamente...
se tornaron en odio
y ardientes corazones de hielo.

¡Ay, pobre mujer rica,
ataviada y sin dicha!

Mientras que el tíbio viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
bajo el agua quedaba
aquel sueño ahogado,
aquel verbo jamás conjugado...
y sobre el agua, una hoja de otoño
se llevaba sus lágrimas.

Luis

Pobrecita, Luis! Y es que el amor es algo que no se puede comprar y quien lo posee ya es dueño de todas las mejores riquezas del mundo. Me encantó aún en su melancolía. Escribes bello. Un abracito tierno para ti.
 
Desnudas una gran verdad; la felicidad no se la compra, se la encuentra.
Hermoso poema amigo Luis. Fuerte abrazo.

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El amarillo viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
la pena iluminaba
sus mejillas sin besos,
las nubes eran pálidas pero
más pálida era su alma.

Sobre el agua, su triste mirada,
bajo el agua, quedaban palabras
que fueron mariposas
volando por su vientre
y dibujadas sobre su piel
por dedos de su amante.

¡Ay, pobre mujer rica,
su tez es su desdicha!

No pudo ser aquello que quiso,
sólo jugaron, solo al amor...
y de tantos amores
y de otros tantos besos,
ya todo era tan simple,
que se olvidaron de los te quiero.

Y de aquellos gemidos de carne
sin pronunciar palabra,
de aquellos labios que se buscaban
apasionadamente...
se tornaron en odio
y ardientes corazones de hielo.

¡Ay, pobre mujer rica,
ataviada y sin dicha!

Mientras que el tíbio viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
bajo el agua quedaba
aquel sueño ahogado,
aquel verbo jamás conjugado...
y sobre el agua, una hoja de otoño
se llevaba sus lágrimas.

Luis

 
¡WOW! Poeta Luis, su musa es para aplaudirla, desojas una flor de apariencia frágil y sufrida masss siempre será flor y te ha brindado una excelente inspiración, mucho sazón tienen tus imágenes que reflejan esa tenue tristeza en el rostro interno.
Mis saludos, un abrazo.

Desde esta inspiración acabada en letras mi querida amiga, reflejo dos cosas...que el amor no se puede comprar y para que salga el Te quiero, realmente hay que sentirlo, no basta con hacer el amor.
Muchas gracias Spring por tu bella presencia dejando gratas palabras .
Mis saludos y un abrazo
 
¡Simplemente maravilloso! La belleza de los versos es inconmensurable, absolutamente exquisita, al igual que el pasaje del tiempo de todo a la melancolía, verdaderamente un poema fantástico. Un verdadero placer disfrutar de tanta hermosura hecha poesía, Luis, reciba mi más sincera felicitación y saludo

Muchas gracias amigo Daniel por lo halagos que me otorga que se antojan un tanto grandes pero siempre agradecido de corazón.
Reciba un fuerte y afectuoso abrazo amigo mío.
 


El amarillo viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
la pena iluminaba
sus mejillas sin besos,
las nubes eran pálidas pero
más pálida era su alma.

Sobre el agua, su triste mirada,
bajo el agua, quedaban palabras
que fueron mariposas
volando por su vientre
y dibujadas sobre su piel
por dedos de su amante.

¡Ay, pobre mujer rica,
su tez es su desdicha!

No pudo ser aquello que quiso,
sólo jugaron, solo al amor...
y de tantos amores
y de otros tantos besos,
ya todo era tan simple,
que se olvidaron de los te quiero.

Y de aquellos gemidos de carne
sin pronunciar palabra,
de aquellos labios que se buscaban
apasionadamente...
se tornaron en odio
y ardientes corazones de hielo.

¡Ay, pobre mujer rica,
ataviada y sin dicha!

Mientras que el tíbio viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
bajo el agua quedaba
aquel sueño ahogado,
aquel verbo jamás conjugado...
y sobre el agua, una hoja de otoño
se llevaba sus lágrimas.

Luis

Muy bellos versos nos presentas, estimado Luis.
Mis felicitaciones.
Un abrazo.
 
Pobrecita, Luis! Y es que el amor es algo que no se puede comprar y quien lo posee ya es dueño de todas las mejores riquezas del mundo. Me encantó aún en su melancolía. Escribes bello. Un abracito tierno para ti.

Así es amiga mía, el amor no se compra, se gana corazón a corazón.
Muchas gracias Rosa por acercarte dejando bellas palabras.
Un fuerte y cálido abrazo
 
Un enorme poema bien presentado y adornado por bella imagen nos compartes, amigo Luis, las dos primeras estrofas ya pintan el cuadro de lo liviano de ese lazo que se establece sin verdadero amor y cierras perfectamente con la consecuente soledad y llanto.

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Siempre es un honor tu presencia maestro Marcos máxime con los halagos que me otorgas que se me antojan tanto grandes.
Me alegra que hayan sido de tu agrado.
Fraternal abrazo siempre.
 
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El amarillo viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
la pena iluminaba
sus mejillas sin besos,
las nubes eran pálidas pero
más pálida era su alma.

Sobre el agua, su triste mirada,
bajo el agua, quedaban palabras
que fueron mariposas
volando por su vientre
y dibujadas sobre su piel
por dedos de su amante.

¡Ay, pobre mujer rica,
su tez es su desdicha!

No pudo ser aquello que quiso,
sólo jugaron, solo al amor...
y de tantos amores
y de otros tantos besos,
ya todo era tan simple,
que se olvidaron de los te quiero.

Y de aquellos gemidos de carne
sin pronunciar palabra,
de aquellos labios que se buscaban
apasionadamente...
se tornaron en odio
y ardientes corazones de hielo.

¡Ay, pobre mujer rica,
ataviada y sin dicha!

Mientras que el tibio viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
bajo el agua quedaba
aquel sueño ahogado,
aquel verbo jamás conjugado...
y sobre el agua, una hoja de otoño
se llevaba sus lágrimas.

Luis

Sabes de manera impecable aunar una historia con tu magistral poesía para mantener la atención del lector en estos suaves y melancólicos versos a los cuales contesto si me lo permites

De la tristeza del lago
una figura emergió,
rompiéndolo en mil pedazos
de los reflejos del sol.
El silencio fue tan largo
que todo mudo quedó,
no se escuchaba los pájaros
hasta el viento silenció.
Y con su mano empuñando
una espada rescató
y un joven que iba pasando
con fuerza se la quitó.

Espero no haber sido atrevido, pero tu poema me recordó a la "La Dama del Lago"
Conn mi abrazo, siempre desde la amistad, siempre desde la admiración.
Salva.
 
Sabes de manera impecable aunar una historia con tu magistral poesía para mantener la atención del lector en estos suaves y melancólicos versos a los cuales contesto si me lo permites

De la tristeza del lago
una figura emergió,
rompiéndolo en mil pedazos
de los reflejos del sol.
El silencio fue tan largo
que todo mudo quedó,
no se escuchaba los pájaros
hasta el viento silenció.
Y con su mano empuñando
una espada rescató
y un joven que iba pasando
con fuerza se la quitó.

Espero no haber sido atrevido, pero tu poema me recordó a la "La Dama del Lago"
Conn mi abrazo, siempre desde la amistad, siempre desde la admiración.
Salva.

Al contrario amigo mío, todo un honor leer tu hermoso romance doble magistralmente llevado como no es de otra manera tu maestría. He de confesar que no he leído La dama del lago pero que ya me intriga.
Muchas gracias Salva por tu hermoso gesto compartiendo tu tiempo y pluma en estas letras.
Recibe un fuerte abrazo desde la profunda admiración que me mereces.
 
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El amarillo viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
la pena iluminaba
sus mejillas sin besos,
las nubes eran pálidas pero
más pálida era su alma.

Sobre el agua, su triste mirada,
bajo el agua, quedaban palabras
que fueron mariposas
volando por su vientre
y dibujadas sobre su piel
por dedos de su amante.

¡Ay, pobre mujer rica,
su tez es su desdicha!

No pudo ser aquello que quiso,
sólo jugaron, solo al amor...
y de tantos amores
y de otros tantos besos,
ya todo era tan simple,
que se olvidaron de los te quiero.

Y de aquellos gemidos de carne
sin pronunciar palabra,
de aquellos labios que se buscaban
apasionadamente...
se tornaron en odio
y ardientes corazones de hielo.

¡Ay, pobre mujer rica,
ataviada y sin dicha!

Mientras que el tibio viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
bajo el agua quedaba
aquel sueño ahogado,
aquel verbo jamás conjugado...
y sobre el agua, una hoja de otoño
se llevaba sus lágrimas.

Luis

Ayyy Luís, sólo nos hace ricos el amor, él es el mayor caudal que nos sacia la sed, beber de sus aguas es aprender a conjugar el verbo amar, un "te quiero" reinventa todo de nuevo, no habrá lágrimas que llenen un lago, ni hoja de otoño que se las lleve, porque solo habrá sonrisas y ellas saben volar. Me han encantado estos melancólicos y enamorados versos, muchísimo. Besazos mi querido amigo, mi admirado Escudero.....muáááááckssss...
 
Ayyy Luís, sólo nos hace ricos el amor, él es el mayor caudal que nos sacia la sed, beber de sus aguas es aprender a conjugar el verbo amar, un "te quiero" reinventa todo de nuevo, no habrá lágrimas que llenen un lago, ni hoja de otoño que se las lleve, porque solo habrá sonrisas y ellas saben volar. Me han encantado estos melancólicos y enamorados versos, muchísimo. Besazos mi querido amigo, mi admirado Escudero.....muáááááckssss...

Así es amiga mía, mientras se conjugue el verbo amar, no habrá nada que impida borrar la sonrisa de felicidad salvo una lágrima por amor.
Muchas gracias mi querida hermosa Dulcinea por acercarte y dejar siempre tus bellas palabras.
Muchos besazos y abrazos pa' que te sobren...muakkkkklkksssss
 
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El amarillo viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
la pena iluminaba
sus mejillas sin besos,
las nubes eran pálidas pero
más pálida era su alma.

Sobre el agua, su triste mirada,
bajo el agua, quedaban palabras
que fueron mariposas
volando por su vientre
y dibujadas sobre su piel
por dedos de su amante.

¡Ay, pobre mujer rica,
su tez es su desdicha!

No pudo ser aquello que quiso,
sólo jugaron, solo al amor...
y de tantos amores
y de otros tantos besos,
ya todo era tan simple,
que se olvidaron de los te quiero.

Y de aquellos gemidos de carne
sin pronunciar palabra,
de aquellos labios que se buscaban
apasionadamente...
se tornaron en odio
y ardientes corazones de hielo.

¡Ay, pobre mujer rica,
ataviada y sin dicha!

Mientras que el tibio viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
bajo el agua quedaba
aquel sueño ahogado,
aquel verbo jamás conjugado...
y sobre el agua, una hoja de otoño
se llevaba sus lágrimas.

Luis

Te quedo muy bonito este poema estimado Luis Prieto, una pequeña historia que deja mucho para reflexionar, te dejo un fuerte abraso hermano poeta.
 
Te quedo muy bonito este poema estimado Luis Prieto, una pequeña historia que deja mucho para reflexionar, te dejo un fuerte abraso hermano poeta.

Muchas gracias hermano por dedicarme tu tiempo en este inspirado tema que encierra una moraleja que bien sabes.
Recibe un fuerte abrazo estimado poeta y amigo Selenscheck.
 
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El amarillo viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
la pena iluminaba
sus mejillas sin besos,
las nubes eran pálidas pero
más pálida era su alma.

Sobre el agua, su triste mirada,
bajo el agua, quedaban palabras
que fueron mariposas
volando por su vientre
y dibujadas sobre su piel
por dedos de su amante.

¡Ay, pobre mujer rica,
su tez es su desdicha!

No pudo ser aquello que quiso,
sólo jugaron, solo al amor...
y de tantos amores
y de otros tantos besos,
ya todo era tan simple,
que se olvidaron de los te quiero.

Y de aquellos gemidos de carne
sin pronunciar palabra,
de aquellos labios que se buscaban
apasionadamente...
se tornaron en odio
y ardientes corazones de hielo.

¡Ay, pobre mujer rica,
ataviada y sin dicha!

Mientras que el tibio viento de otoño
atusaba el espejo del lago,
bajo el agua quedaba
aquel sueño ahogado,
aquel verbo jamás conjugado...
y sobre el agua, una hoja de otoño
se llevaba sus lágrimas.

Luis

Que historia más triste pero que bella amigo Luis, ya sabemos que el dinero no da la felicidad y que el amor si puede hacerlo, me ha gustado mucho porque me gusta mucho como escribes amigo mío. Abrazote vuela. Paco.
 
Que historia más triste pero que bella amigo Luis, ya sabemos que el dinero no da la felicidad y que el amor si puede hacerlo, me ha gustado mucho porque me gusta mucho como escribes amigo mío. Abrazote vuela. Paco.

Muchas gracias Paco por dedicarme tu tiempo con muy gratas palabras que son recíprocos.
Recibe un fuerte abrazo estimado amigo.
 

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