Vacías y olvidadas están
las paredes tan blancas
sobre las que mi voz escribe,
nace el verbo exiliado de mi boca
abandona mi presencia y explota
se desparrama
sobre el papel olvidado
que en la mesa reposa.
Enmudecida se queda la estancia
de un impoluto blanco
de noches y días vacía
no volverán esas palabras
no me rozarán siquiera los labios
se fueron y quedarán
en el papel otra vez olvidadas.
Desde la ventana llega un rumor
un marchar en letanía de ausencias
regueros que en la puerta nacen
y en las estancias vacías
y en las paredes blancas.
las paredes tan blancas
sobre las que mi voz escribe,
nace el verbo exiliado de mi boca
abandona mi presencia y explota
se desparrama
sobre el papel olvidado
que en la mesa reposa.
Enmudecida se queda la estancia
de un impoluto blanco
de noches y días vacía
no volverán esas palabras
no me rozarán siquiera los labios
se fueron y quedarán
en el papel otra vez olvidadas.
Desde la ventana llega un rumor
un marchar en letanía de ausencias
regueros que en la puerta nacen
y en las estancias vacías
y en las paredes blancas.
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