Quisiera poder conocer a todos los poemas por el titulo que les miro, parece fácil escoger a aquellos que parecen ser gratos para llevar una escrita conversación y listo, pero no, no es tan asi de simple la tarea. No sé si algún día lograré leerlos a todos, pero es algo que me ocupa mucho del tiempo en estos días.
Hoy día, en una tarde tranquila, de cielos azules y resplandecientes, con música de fondo o como si aislada o lejos de mis sensaciones, de pronto, se me llega el tostado calor de un café a mi boca, colombiano, para despertar mis dormidas memorias. Los nuevos poemas, como los que hace tiempos sembré en este campo de poesías, hasta hoy, han sido buenos conmigo, y los que más adelante me esperan, de seguro, también lo serán.
El poema “aromas de naranja” como muchos otros, nació al estar escuchando una melodía y vagando en el pasado de una sonrisa dulce y provinciana. Entonces, una bella joven de Chiapas y yo, al abrir la puerta de la tienda del barrio nos conocimos y allí, fue la primera vez que sentí un desborde de fuegos artificiales en mi alma. Con el tiempo, en cada ocasión que ambos buscábamos, intercambiábamos gestos y sonrisas, no palabras, aunque si, un mismo deseo de conocernos las voces cuando sus hermanos la dejaran un segundo a solas.
Un día, con una voz valiente me ofreció una naranja, pero no me la comí por estar, aunque sin saberlo, frente a ese primer amor que nunca se olvida. Toda esa noche y muchas mas, me la pasé oliendo y besando a la naranja y preguntándome como le diría que fuera mi novia… al fin fuimos novios, of course!
De la vida, el mejor regalo, aparte de su ser, fue su pequeña y fragante flor, visual, táctil y sonora de sorpresas. Una experiencia más allá de mi experiencia que entonces era joven mi vida. Memorias que no marchitaran hasta que yo muera.
Guess I hit the hay, tomorrow’s an other day and only 16 days before summer starts..
Good night everybody!
Fidel Guerra.
Hoy día, en una tarde tranquila, de cielos azules y resplandecientes, con música de fondo o como si aislada o lejos de mis sensaciones, de pronto, se me llega el tostado calor de un café a mi boca, colombiano, para despertar mis dormidas memorias. Los nuevos poemas, como los que hace tiempos sembré en este campo de poesías, hasta hoy, han sido buenos conmigo, y los que más adelante me esperan, de seguro, también lo serán.
El poema “aromas de naranja” como muchos otros, nació al estar escuchando una melodía y vagando en el pasado de una sonrisa dulce y provinciana. Entonces, una bella joven de Chiapas y yo, al abrir la puerta de la tienda del barrio nos conocimos y allí, fue la primera vez que sentí un desborde de fuegos artificiales en mi alma. Con el tiempo, en cada ocasión que ambos buscábamos, intercambiábamos gestos y sonrisas, no palabras, aunque si, un mismo deseo de conocernos las voces cuando sus hermanos la dejaran un segundo a solas.
Un día, con una voz valiente me ofreció una naranja, pero no me la comí por estar, aunque sin saberlo, frente a ese primer amor que nunca se olvida. Toda esa noche y muchas mas, me la pasé oliendo y besando a la naranja y preguntándome como le diría que fuera mi novia… al fin fuimos novios, of course!
De la vida, el mejor regalo, aparte de su ser, fue su pequeña y fragante flor, visual, táctil y sonora de sorpresas. Una experiencia más allá de mi experiencia que entonces era joven mi vida. Memorias que no marchitaran hasta que yo muera.
Guess I hit the hay, tomorrow’s an other day and only 16 days before summer starts..
Good night everybody!
Fidel Guerra.
Última edición: