averapaz
Poeta recién llegado
Miro la nube blanca en el horizonte rozando la cima de la montaña en este domingo solo para la soledad.
Recuerdos rozan mis pensamientos e intentan aturdirme... se revulven y se mezclan en cóctel de amargo sabor.
Sí, la recuerdo... sus ojos brillantes y profundos tratando de encontrar una mirada que le correspondiera; a veces con desespero, a veces con tristeza al sentirse abandonada ante la gran corriente de gente y el escaso flujo de miradas. Vivir en soledad rodeada de multitud.
Grandes, negros, brillantes y profundos.
Mientras tanto yo, al otro lado de la multitud la miraba fijamente; era como un faro, una luz al otro lado del rio, una luz que no me iluminaba a mí y que buscaba a quien iluminar. Estaba decidido a cruzar nadando el rio hacia mi luz y no lo hice... ¿por qué?
Sus ojos buscando los mios, los mios ya habían encontrado los suyos... ¿qué demonios ocurre cuando miradas no se encuentran?
Una lucha interna en el corazón y el pensamiento... la pelea de gallos y se admiten apuestas...
Recuerdos rozan mis pensamientos e intentan aturdirme... se revulven y se mezclan en cóctel de amargo sabor.
Sí, la recuerdo... sus ojos brillantes y profundos tratando de encontrar una mirada que le correspondiera; a veces con desespero, a veces con tristeza al sentirse abandonada ante la gran corriente de gente y el escaso flujo de miradas. Vivir en soledad rodeada de multitud.
Grandes, negros, brillantes y profundos.
Mientras tanto yo, al otro lado de la multitud la miraba fijamente; era como un faro, una luz al otro lado del rio, una luz que no me iluminaba a mí y que buscaba a quien iluminar. Estaba decidido a cruzar nadando el rio hacia mi luz y no lo hice... ¿por qué?
Sus ojos buscando los mios, los mios ya habían encontrado los suyos... ¿qué demonios ocurre cuando miradas no se encuentran?
Una lucha interna en el corazón y el pensamiento... la pelea de gallos y se admiten apuestas...