la_piedra_insular
Poeta asiduo al portal
Seguimos instalados en el lado opuesto de la calle
los poetas con su arma de pétalos mojados
nadie entiende la finura de nuestra codicia
ni la forma en que vemos el otoño caer hoja a hoja
¿quién entiende a este emblema de cosas inciertas?
panorama desértico cuando la vena se seca
¿quién?
Si te digo que escribo poesía ni siquiera me miras
sigues con tu luz encendida y la radio en cadena
aquella torpeza de describir la eterna primavera
con los versos que la enjuician brillante y eterna
¿quién atiende a la poesía?
¿quién?
si te entrego con mis ojos mis versos
y te estiras en la cama por sexo
y voy recitando conclusiones
en los cuadernos de la nada
en mi mente una flor alambrada
un celofán de corazones
ni la lluvia tiene la certera conciencia de ser descrita
mas que el agua que golpea
abro la puerta y me marcho de ti
de tus cobijas
de tu ritmo inconsecuente
la velocidad del poeta es otra
todos se bajan menos yo
en el aire existe poesía por descubrir
un beso es un beso
no aquella larga agonía que tanta ilusión al garabatear
¿me amas o no?
solo di el poema mio
de una vez...
Criss
Nuestro entusiasmo alentaba a estos días que corren
entre la multitud de la igualdad de los días.
Nuestra debilidad cifraba en ellos
nuestra última esperanza.
Pensábamos y el tiempo que no tendría precio
se nos iba pasando pobremente
y estos son, pues, los años venideros.
Todo lo íbamos a resolver ahora.
Teníamos la vida por delante.
Lo mejor era no precipitarse.
Enrique Lihn
los poetas con su arma de pétalos mojados
nadie entiende la finura de nuestra codicia
ni la forma en que vemos el otoño caer hoja a hoja
¿quién entiende a este emblema de cosas inciertas?
panorama desértico cuando la vena se seca
¿quién?
Si te digo que escribo poesía ni siquiera me miras
sigues con tu luz encendida y la radio en cadena
aquella torpeza de describir la eterna primavera
con los versos que la enjuician brillante y eterna
¿quién atiende a la poesía?
¿quién?
si te entrego con mis ojos mis versos
y te estiras en la cama por sexo
y voy recitando conclusiones
en los cuadernos de la nada
en mi mente una flor alambrada
un celofán de corazones
ni la lluvia tiene la certera conciencia de ser descrita
mas que el agua que golpea
abro la puerta y me marcho de ti
de tus cobijas
de tu ritmo inconsecuente
la velocidad del poeta es otra
todos se bajan menos yo
en el aire existe poesía por descubrir
un beso es un beso
no aquella larga agonía que tanta ilusión al garabatear
¿me amas o no?
solo di el poema mio
de una vez...
Criss
Nuestro entusiasmo alentaba a estos días que corren
entre la multitud de la igualdad de los días.
Nuestra debilidad cifraba en ellos
nuestra última esperanza.
Pensábamos y el tiempo que no tendría precio
se nos iba pasando pobremente
y estos son, pues, los años venideros.
Todo lo íbamos a resolver ahora.
Teníamos la vida por delante.
Lo mejor era no precipitarse.
Enrique Lihn
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