La reina sus fragmentos descabella,
capillejo guardando la cornisa,
que al debelar su chispa no aplebeya.
¡Fraccionada, duplica la divisa
en tierra!, sin que racha le sacuda
el púrpura: moscón que magnetiza.
Es una cifra Otoño, que demuda
el rostro, rodeado en Primavera.
Disciplina al sagaz con lira ruda:
«Que la muerte decora buena estera.»
***
Pomalaca, se le da el nombre al pomagás en Venezuela, sobre todo en el oriente del país, que significaría textualmente fruta o manzana de Malaca (que alude a la península de Malaca o Malaya, ubicada al oeste de Malasia, de cuyas selvas se supone proviene la especie.), expresión que seguramente era utilizada por los españoles y portugueses que participaban en las flotas que cubrían periódicamente las rutas entre las posesiones ibéricas ubicadas en Asia y América y sus metrópolis europeas, en cuyos viajes es seguro que fueron traídas las semillas y tal vez incluso los retoños. Al caer las inflorescencias dejan en el piso una alfombra de color púrpura.
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