dulcinista
Poeta veterano en el Portal
gracias amiga por tu comentario. Pan volvÍ a comer al dÍa siguiente, pero los muslos de tan exquisita seÑora no los volvÍ a ver mÁs. Un abrazo.me hiciste reír con este relato pero no me quiero imaginar cómo saciarás las ganas del pan y la de los muslos de la señora pelz, segunda parte. Mis estrellas.