He descubierto hace poco a esta poeta vasca que quiero compartir con vosotr@s. Se trata de Blanca Sarasua:
https://es.wikipedia.org/wiki/Blanca_Sarasua#Obra
Con el libro "Música de Aldaba" obtuvo el premio Internacional San Juan de la Cruz, os dejo algunos de sus poemas.
De: Música de aldaba (2008)
¡TA, TA, TA, CHAN!
Urgían en la puerta de Beethoven cuatro golpes de aldaba,
abriendo su cancela al pentagrama y cuentan
que inició su quinta sinfonía.
Yo golpeo la tuya
entrando en tu rutina y atraco mis palabras
donde no molesten,
no voy a romper nada.
Tú también has sentido en momentos de esparto
la soledad del cero.
Que mi visita sea
como tu libertad alzando
el vuelo, un espacio
sin cercas.
Es tu puerta.
Decide.
LA MIRADA DEL MUNDO
No dejemos que se incline el calendario,
si se inclina pesa demasiado.
Si detesto la roña de los días iguales
es porque tengo prisa y no sé a dónde ir.
¿Quién ronca a ripio limpio?
Al fin ¿qué somos?, ¿un esbozo de qué?
¿Y vamos a luchar por una esquina?
Llega una nueva ola y me soborna
imposible marchar,
amiga luna, te quiero por apátrida,
por reflejar sin bulas la mirada del mundo.
NO APTO PARA MENORES
Guateque de domingo.
Nosotras esperábamos
-una buena manera de ejercer la paciencia-,
ellos nos elegían como fruta en su punto
y la vida pasaba a veces sin mirarnos.
El tango era un deseo fuera de nuestro alcance,
tan recatadas siempre, por favor, tan estrictas.
Lo nuestro eran los valses de mirada perdida
perdido el corazón
y una vida perdida por miedo a tropezarse.
Y sin embargo había que caerse.
Aprender a vivir es saber levantarse
y fuimos bachilleres cum laude
del analfabetismo de la vida.
Lo mejor del guateque era su víspera.
Trapicheo de blusas y collares.
Nos cambiábamos todo, menos el alma inédita.
Ahora, que ya no hay vísperas
-especie a proteger en un mundo escaldado-,
dejadme la ilusión de naftalina
de las fotografías de este álbum.*
* Extraigo estas palabras de Elena Sierra de un artículo del periódico " El Correo" que expresan en pocas líneas la actitud de la poeta:
La pregunta del guateque sirve de metáfora para explicar la situación en la que estaban hasta hace bien poco varias generaciones de poetisas, casi siempre a la sombra de sus colegas masculinos. Contra esa manera de estar y de ser puestas en el mundo se ha rebelado siempre Sarasua, sobre todo desde la literatura. «Mi generación estaba en casa y atada a la pata de la cama. ¿Por qué no podíamos actuar nosotras?», recuerda la poeta bilbaína. Ahora, ganada toda su libertad, «y sin acoquinarme ante nada», tiene su propia parcela. «Solamente mía».
Siento no hacer una publicación más completa, ando muy escasa de tiempo pero espero que os aporte aunque sea un poquito.
Un abrazo,
Eva