La noche del Viernes Santo
es noche de luna llena
que muestra en su cara amable
un halo de triste pena.
Miles de estrellas le ofrecen
fugaces las cabelleras
trenzadas como estandartes
alrededor de una estela.
Luce la luna esa noche
un manto de Macarena
con cinco pétalos verdes
de esmeraldas y azucenas.
Cinco son las mariquillas
-diamantes de las arenas-
que le traspasan el pecho
como a la Virgen morena.
La noche del Viernes Santo
llora la luna lunera
lágrimas de perlas blancas
cuando al Cachorro lo entierran.
es noche de luna llena
que muestra en su cara amable
un halo de triste pena.
Miles de estrellas le ofrecen
fugaces las cabelleras
trenzadas como estandartes
alrededor de una estela.
Luce la luna esa noche
un manto de Macarena
con cinco pétalos verdes
de esmeraldas y azucenas.
Cinco son las mariquillas
-diamantes de las arenas-
que le traspasan el pecho
como a la Virgen morena.
La noche del Viernes Santo
llora la luna lunera
lágrimas de perlas blancas
cuando al Cachorro lo entierran.