Sábanas de algodón.

Francisco Ruzafa .

Poeta asiduo al portal
Escondido entre afeitados de dos días,
sigo piropeando a mi mujer.
Entre besos cariñosos surge
mi entrega diaria.
Mis noches a su lado.
Me siento algo así
como su guardaespaldas,
como su estufa mágica
de calorcito humano,
cubiertos los dos
de esa blanca pureza.
Como éste invierno frío
que aquí hoy se calienta
con el cariño de un amor
que no entiende demasiadas modas.
Que grita agradecido
en medio de un bosque
donde solo trinan los Ruiseñores
 
Gracias Eratalia por tus palabras cálidas y por la simpatía que nos ha hecho sonreir en casa. Hasta siempre. Un abrazo cordial
 
Escondido entre afeitados de dos días,
sigo piropeando a mi mujer.
Entre besos cariñosos surge
mi entrega diaria.
Mis noches a su lado.
Me siento algo así
como su guardaespaldas,
como su estufa mágica
de calorcito humano,
cubiertos los dos
de esa blanca pureza.
Como éste invierno frío
que aquí hoy se calienta
con el cariño de un amor
que no entiende demasiadas modas.
Que grita agradecido
en medio de un bosque
donde solo trinan los Ruiseñores
Hermosas letras para expresar ese cariño/amor por tu pareja , eso es muy bonito. Un gusto leerte, un abrazo Y felicidades
 
Gracias Bristy por tu lindo comentario. Se agradecen mucho palabras con tanto sentimiento y duende. Mis felicitaciones y mis mejores deseos para usted.
 
Escondido entre afeitados de dos días,
sigo piropeando a mi mujer.
Entre besos cariñosos surge
mi entrega diaria.
Mis noches a su lado.
Me siento algo así
como su guardaespaldas,
como su estufa mágica
de calorcito humano,
cubiertos los dos
de esa blanca pureza.
Como éste invierno frío
que aquí hoy se calienta
con el cariño de un amor
que no entiende demasiadas modas.
Que grita agradecido
en medio de un bosque
donde solo trinan los Ruiseñores

Romántico y amoroso poema dedicas a mostrar la buena relación que mantenéis con gran cariño. Me siento muy cercano a ese calor humano que sirve de refugio en los días invernales. Por propia experiencia, desde luego.

Coraznsaltarn.gif
 
Escondido entre afeitados de dos días,
sigo piropeando a mi mujer.
Entre besos cariñosos surge
mi entrega diaria.
Mis noches a su lado.
Me siento algo así
como su guardaespaldas,
como su estufa mágica
de calorcito humano,
cubiertos los dos
de esa blanca pureza.
Como éste invierno frío
que aquí hoy se calienta
con el cariño de un amor
que no entiende demasiadas modas.
Que grita agradecido
en medio de un bosque
donde solo trinan los Ruiseñores
Bravo!!
qué siga vivo ese fuego intenso del amor.
Un abrazo poeta.
 
Gracias Maramín. Es para mí un honor tenerle en mi pequeño espacio poético. El año pasado estuvimos con el centro donde trabajo para discapacitados en Valencia.Nos encanto. Mujeres flores y armonía de un Vergel de azahares en un levante que siempre ha sido cuna de civilizaciones. Un abrazo al pueblo Valenciano
 
Escondido entre afeitados de dos días,
sigo piropeando a mi mujer.
Entre besos cariñosos surge
mi entrega diaria.
Mis noches a su lado.
Me siento algo así
como su guardaespaldas,
como su estufa mágica
de calorcito humano,
cubiertos los dos
de esa blanca pureza.
Como éste invierno frío
que aquí hoy se calienta
con el cariño de un amor
que no entiende demasiadas modas.
Que grita agradecido
en medio de un bosque
donde solo trinan los Ruiseñores

Felicidades Francisco , yo extraño ese calorcito humano, aunque ahora tengo a mi perra, se llama Rita.
Me ha gustado este poema hogareño y familiar. Feliz estará tu esposa.-
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba