Luis de Pablos
Poeta veterano en el Portal
Se ha muerto un árbol
en la acera solo.
No hay pájaros cantando
su tristeza.
Solo silencio y coches
y ningún muelle en el que atracar
esta inigualable melancolía.
Se va ya la tarde por la calle
rumbo a alguna plaza oscura.
Los pájaros renuncian
a despedir el día
y Madrid apenas
sobrevive en el asfalto,
a un atardecer más,
un nuevo día.
en la acera solo.
No hay pájaros cantando
su tristeza.
Solo silencio y coches
y ningún muelle en el que atracar
esta inigualable melancolía.
Se va ya la tarde por la calle
rumbo a alguna plaza oscura.
Los pájaros renuncian
a despedir el día
y Madrid apenas
sobrevive en el asfalto,
a un atardecer más,
un nuevo día.