Elisalle
Poetisa
¿SERÁ VERDAD QUE ESTOY CON LOS CAMBIOS
?
(No sé si es Monólogo)
¿Qué? ¿El día? ¿Ha amanecido? Sí, los pájaros de invierno entonan trinos fríos y el canto de la lluvia sobre el zinc me recuerda que hoy No. Me revuelvo en la cama, no quiero pensar, volver a dormir, sí, hoy quiero dormir todo el día para no saber nada. Con las cobijas me cubro hasta los ojos, un segundo tranquilo y luego el cobertor parece adorno de cumpleaños, de esos que suben y bajan ¿Cómo es que se llaman ? Guirnaldas, ya, de verdad no me acordaba al hacer la pregunta. De nuevo a intentarlo, quito las almohadas y las pongo sobre mi cabeza boca abajo, está oscuro, niña, es de noche, duerma, shits, shits Así me hacía dormir mi mamá y me daba golpecitos en la espalda. De pronto una duda ¿Qué soñé anoche? Eso podría darme una pista pero no me acuerdo. Volteo para el lado en que desperté, el derecho y, empiezan a pasar las imágenes de varios sueños, cortaditas, claro. Fueron buenos, recuerdo todo, acentos, voces, amplitud de espacios, unas flores algo mustias de color rosado, un buen ramo y una señora me decía que les cortara la patilla y las pusiera en un vasito con agua, claro, para que den raíz. Otra señora, algo distinta, parecía con mucha clase, vestía ropa deportiva, tenía cabellos cortos, oscuros, era linda, en su mano llevaba una raqueta de tenis, se le escapa el baloncito, lo atrapo y se agranda en mis manos, a ella parece no importarle, a mí tampoco. Noto un interés en su rostro por saber algo que me pregunta y no escucho, se acerca, me acerco y ya, es para saber por quién voy a votar en las elecciones presidenciales, yo quiero empatizar, le digo que voy por los cambios, bueno, para qué estamos con cosas, no sé si es para empatizar (Hasta se parece a la esposa de un candidato). Noto un gesto de complicidad, lanzo su pelota que atrapa con la mano y se va, es de derecha, claro, es la razón por la que practica deporte de elite. No cuento los otros sueños, un poco no me acuerdo o me alargaría demasiado, además, no marcan. Me levanto, voy al baño, me veo en el espejo y sí, soy un nudo. Regreso a mis sábanas un poco menos tibias, miro el velador y no sé cuándo encendí la luz, apago, nuevo arreglo de almohadas, pero no me pongo a pensar otra vez ¿Y si me tomo algo? Hay unos relajantes musculares por ahí, sí, uno. Busco en el cajoncito y lo encuentro, a la boca, guácala, la cuestión para amarga, más agua, más agua, más, se acabó, espero el efecto Efecto, efecto, efecto, no hay efecto, tengo los ojos más abiertos que un búho y si los cierro sigo despierta ¿Y si me los tomo todos? Los relajantes, digo. NO. Nada está resultando bien, no vuelvo a dormir cuando despierto y qué voy a dormir hoy, hoy menos que nunca. Necesito luz, enciendo, ahora por lo menos sé cuándo la enciendo, ahí está mi cuaderno, mi lápiz, mis lentes y yo me creo escritora pues, si cuando me preguntan qué hago, digo que soy escritora ¿Para qué son los es-cri-to-res, eh? Para ES-CRI-BIR, sí señor y yo voy a escribir. Esta circunstancia debe quedar locamente escrita, tan loca como he escrito, como soy. Una pista hoy mi vida da un vuelco en trescientos sesenta grados- lo escribo enterito, sin números porque nunca encuentro el signo para el grado, sigo con lo del vuelco, o hay o todo se queda como está, así de sencillo. No sé qué prefiero ¿Será que de verdad estoy con el cambio ? Sí. No. Sí. No sé
Margarita
10/07/2013
Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio
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Propiedad Intectual <propiedad.intelectual@dibam
(No sé si es Monólogo)
¿Qué? ¿El día? ¿Ha amanecido? Sí, los pájaros de invierno entonan trinos fríos y el canto de la lluvia sobre el zinc me recuerda que hoy No. Me revuelvo en la cama, no quiero pensar, volver a dormir, sí, hoy quiero dormir todo el día para no saber nada. Con las cobijas me cubro hasta los ojos, un segundo tranquilo y luego el cobertor parece adorno de cumpleaños, de esos que suben y bajan ¿Cómo es que se llaman ? Guirnaldas, ya, de verdad no me acordaba al hacer la pregunta. De nuevo a intentarlo, quito las almohadas y las pongo sobre mi cabeza boca abajo, está oscuro, niña, es de noche, duerma, shits, shits Así me hacía dormir mi mamá y me daba golpecitos en la espalda. De pronto una duda ¿Qué soñé anoche? Eso podría darme una pista pero no me acuerdo. Volteo para el lado en que desperté, el derecho y, empiezan a pasar las imágenes de varios sueños, cortaditas, claro. Fueron buenos, recuerdo todo, acentos, voces, amplitud de espacios, unas flores algo mustias de color rosado, un buen ramo y una señora me decía que les cortara la patilla y las pusiera en un vasito con agua, claro, para que den raíz. Otra señora, algo distinta, parecía con mucha clase, vestía ropa deportiva, tenía cabellos cortos, oscuros, era linda, en su mano llevaba una raqueta de tenis, se le escapa el baloncito, lo atrapo y se agranda en mis manos, a ella parece no importarle, a mí tampoco. Noto un interés en su rostro por saber algo que me pregunta y no escucho, se acerca, me acerco y ya, es para saber por quién voy a votar en las elecciones presidenciales, yo quiero empatizar, le digo que voy por los cambios, bueno, para qué estamos con cosas, no sé si es para empatizar (Hasta se parece a la esposa de un candidato). Noto un gesto de complicidad, lanzo su pelota que atrapa con la mano y se va, es de derecha, claro, es la razón por la que practica deporte de elite. No cuento los otros sueños, un poco no me acuerdo o me alargaría demasiado, además, no marcan. Me levanto, voy al baño, me veo en el espejo y sí, soy un nudo. Regreso a mis sábanas un poco menos tibias, miro el velador y no sé cuándo encendí la luz, apago, nuevo arreglo de almohadas, pero no me pongo a pensar otra vez ¿Y si me tomo algo? Hay unos relajantes musculares por ahí, sí, uno. Busco en el cajoncito y lo encuentro, a la boca, guácala, la cuestión para amarga, más agua, más agua, más, se acabó, espero el efecto Efecto, efecto, efecto, no hay efecto, tengo los ojos más abiertos que un búho y si los cierro sigo despierta ¿Y si me los tomo todos? Los relajantes, digo. NO. Nada está resultando bien, no vuelvo a dormir cuando despierto y qué voy a dormir hoy, hoy menos que nunca. Necesito luz, enciendo, ahora por lo menos sé cuándo la enciendo, ahí está mi cuaderno, mi lápiz, mis lentes y yo me creo escritora pues, si cuando me preguntan qué hago, digo que soy escritora ¿Para qué son los es-cri-to-res, eh? Para ES-CRI-BIR, sí señor y yo voy a escribir. Esta circunstancia debe quedar locamente escrita, tan loca como he escrito, como soy. Una pista hoy mi vida da un vuelco en trescientos sesenta grados- lo escribo enterito, sin números porque nunca encuentro el signo para el grado, sigo con lo del vuelco, o hay o todo se queda como está, así de sencillo. No sé qué prefiero ¿Será que de verdad estoy con el cambio ? Sí. No. Sí. No sé
Margarita
10/07/2013
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