ropittella
Poeta veterana en el Portal
Anda diciendo por ahí
-alguno que se cree sabio-
que los melancólicos somos cursis.
¿Qué decir, qué decir?
Desde el pasado
la melancólica melancolía
atrae estas cosas, son su legado.
Los melancólicos, con alegría,
desde el tiempo aguerrido de su rincón,
le ofrendamos cita a la fantasía.
Bajo la blanca sombra de un pañuelo
les damos agua
a la neuronas del corazón,
nos inundamos de tantos recuerdos:
lo que pudo ser o solo fue un rato,
de lo que tuvimos y ya no existe,
de ilusiones provisorias, mentiras
a las que el para siempre
les firmó contrato...
Y la nostalgia nos resiste
las ganas de ser realistas
y de escribir en otras pistas
las "razones iluminadas",
de otra clase de mentiras.
-alguno que se cree sabio-
que los melancólicos somos cursis.
¿Qué decir, qué decir?
Desde el pasado
la melancólica melancolía
atrae estas cosas, son su legado.
Los melancólicos, con alegría,
desde el tiempo aguerrido de su rincón,
le ofrendamos cita a la fantasía.
Bajo la blanca sombra de un pañuelo
les damos agua
a la neuronas del corazón,
nos inundamos de tantos recuerdos:
lo que pudo ser o solo fue un rato,
de lo que tuvimos y ya no existe,
de ilusiones provisorias, mentiras
a las que el para siempre
les firmó contrato...
Y la nostalgia nos resiste
las ganas de ser realistas
y de escribir en otras pistas
las "razones iluminadas",
de otra clase de mentiras.
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