Felipe Antonio Santorelli
Poeta que considera el portal su segunda casa
La vida es un suspiro macilento
te tiene arrodillado en tus hinojos
La vida se te infiltra con abrojos
seguidos de un fatal presentimiento
El no creer en nada es un tormento
de cuitas y dolores con enojos
y sólo quedarán tristes despojos
por causa del suicidio y su lamento
Serás asi el esclavo de tu inercia
buscándote la muerte como andanza
postrado ante el pesar de ser vacío.
Y en vano abusarás de tu solercia
y ufano tú expiarás sin más tardanza
el craso error de hundirte en un hastío.
Y todo será frío
marmóreo , tenebroso, desquiciado,
porque te faltó fe te has inmolado
te tiene arrodillado en tus hinojos
La vida se te infiltra con abrojos
seguidos de un fatal presentimiento
El no creer en nada es un tormento
de cuitas y dolores con enojos
y sólo quedarán tristes despojos
por causa del suicidio y su lamento
Serás asi el esclavo de tu inercia
buscándote la muerte como andanza
postrado ante el pesar de ser vacío.
Y en vano abusarás de tu solercia
y ufano tú expiarás sin más tardanza
el craso error de hundirte en un hastío.
Y todo será frío
marmóreo , tenebroso, desquiciado,
porque te faltó fe te has inmolado