Sigue siendo difícil ser mujer,
en un mundo de hombres, las poetas,
ya sea con tacones o chancletas,
al narciso debemos complacer.
Si eres culta disfraza tu saber,
si eres apasionada, ¡sé discreta!
vestirse de mujer ¡qué vieja treta!
Madame Bovary era Flaubert.
No quiero a una princesa interpretar,
ni que un príncipe azul, a la sazón,
me entregue del dragón solo el despojo.
Si he de elegir prefiero el propio arrojo,
domarlo y su fiereza cabalgar.
¡ Que mi triunfo no tenga parangón!
Y ahora el colofón:
Lo dijo la ministra: -Hazte la rubia
que eso funciona aquí e incluso en Nubia.
Nota: Espero que no se molesten los compañeros poetas, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia
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