Aldonza Lorenzo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sí,
Poeta sí.
Después de todo,
No estamos tan solos.
Está tu otro yo y mi otra yo.
En plena caída y en plena ebullición.
Somos muchos y cobardes.
Porque podríamos pasear por los parques.
Charlar.
Hacer lo idóneo y cotidiano.
Ser humanos.
¿Quién se pasa horas releyendo a Lope?
¿Quién hace teatro para sí mismo?
Y así podríamos estar toda la noche.
Disfrazados,
En espera de ése aplauso que nunca llega.
Agazapados.
Aquí estamos a salvo.
¿Ridículo?
No.
Pura supervivencia extrema.
Somos los Rambo poetas.
Hay millones de letras donde guarecerse.
Es fácil esconderse entre poemas.
¿Nos desnudamos?
Puedes hacerlo,
Nadie puede verte.
Aquí,
Tus tetas y las mias son iguales.
Desde reír para fuera y llorar para dentro,
Hasta asesinar y coserte las heridas.
Somos millones de condenados a vivir entre letras porque ahí fuera nos aplastarían.
Seríamos juzgados y fusilados.
Sin derecho a réplica.
No encajamos en ningún lado.
Lo intentamos y nos reinventamos,pero nuestro yo verdadero sale siempre a flote.
No existe nadie que nos soporte.
A mí me ocurre.
Hablo demás cuando me mandan callar.
Y soy incapaz de articular palabra cuando me lo reclaman.
Hago estricto voto de silencio ó canto con mis auriculares puestos.
Si me enfado lo demuestro al ciento por ciento.
Soy excesiva y deficiente en todo.
Escribo sin final.
Por eso,aquí estamos a salvo.
No seremos degollados,
Ni sacrificados.
Yo no quiero ser poeta.
Quiero sobrevivir a mi propia guerra.
Aspiro a dormir una noche entera.
A no meterme en líos.
A no ser una cafetera.
A sonreír
A saber que tú estás ahí
A lograr dejar de escribir
Porque el día que no escriba estaré curada.
¿Hay alguien ahí?
Poeta sí.
Después de todo,
No estamos tan solos.
Está tu otro yo y mi otra yo.
En plena caída y en plena ebullición.
Somos muchos y cobardes.
Porque podríamos pasear por los parques.
Charlar.
Hacer lo idóneo y cotidiano.
Ser humanos.
¿Quién se pasa horas releyendo a Lope?
¿Quién hace teatro para sí mismo?
Y así podríamos estar toda la noche.
Disfrazados,
En espera de ése aplauso que nunca llega.
Agazapados.
Aquí estamos a salvo.
¿Ridículo?
No.
Pura supervivencia extrema.
Somos los Rambo poetas.
Hay millones de letras donde guarecerse.
Es fácil esconderse entre poemas.
¿Nos desnudamos?
Puedes hacerlo,
Nadie puede verte.
Aquí,
Tus tetas y las mias son iguales.
Desde reír para fuera y llorar para dentro,
Hasta asesinar y coserte las heridas.
Somos millones de condenados a vivir entre letras porque ahí fuera nos aplastarían.
Seríamos juzgados y fusilados.
Sin derecho a réplica.
No encajamos en ningún lado.
Lo intentamos y nos reinventamos,pero nuestro yo verdadero sale siempre a flote.
No existe nadie que nos soporte.
A mí me ocurre.
Hablo demás cuando me mandan callar.
Y soy incapaz de articular palabra cuando me lo reclaman.
Hago estricto voto de silencio ó canto con mis auriculares puestos.
Si me enfado lo demuestro al ciento por ciento.
Soy excesiva y deficiente en todo.
Escribo sin final.
Por eso,aquí estamos a salvo.
No seremos degollados,
Ni sacrificados.
Yo no quiero ser poeta.
Quiero sobrevivir a mi propia guerra.
Aspiro a dormir una noche entera.
A no meterme en líos.
A no ser una cafetera.
A sonreír
A saber que tú estás ahí
A lograr dejar de escribir
Porque el día que no escriba estaré curada.
¿Hay alguien ahí?
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