Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Un silencio enfermo de lunas
lloraban las puertas vestidas de gris,
tú contabas despedidas,
yo borraba promesas
de la pared dormida,
la noche, borracha de mañanas,
bailaba con la lluvia desnuda
que se asomaba a la ventana
para ver como nos buscábamos
entre los recuerdos que aun latían,
en un último beso callado
tus ojos buscaban la salida
mientras nuestro tiempo huía
entre mis dedos repletos de nada,
tu adiós se hizo tan grande
que ha llegado hasta este poema.
lloraban las puertas vestidas de gris,
tú contabas despedidas,
yo borraba promesas
de la pared dormida,
la noche, borracha de mañanas,
bailaba con la lluvia desnuda
que se asomaba a la ventana
para ver como nos buscábamos
entre los recuerdos que aun latían,
en un último beso callado
tus ojos buscaban la salida
mientras nuestro tiempo huía
entre mis dedos repletos de nada,
tu adiós se hizo tan grande
que ha llegado hasta este poema.