Lizzy
Poeta adicto al portal
El tiempo sin tiempo
que se marcha alfombrando
los caminos disecados
por un beso que no fue beso,
en las tinieblas candorosas
de sus encantos, se convierten
en risas que no son risas.
Un alba que no es alba
de un invierno crudo
cubierto de niebla en los ojos
que brotan fríamente
lágrimas que nos son lágrimas,
convertidas en
granizos que no son granizos.
Una voz que no es voz
que se esparce en la atmósfera
elevados por los vientos de otoño,
en el aire que no es aire,
acompañadas por las aves
y sus melódicas voces
que se convierten
en canto que no es canto.
Unos versos que nos son versos
de efigies tendidas en el camino,
que se juntan por la seducción
de un libro que no es libro,
con letras plasmadas
con gotas de vino
que recorrían las praderas
cuando solían beber
la miel que no fue miel.
que se marcha alfombrando
los caminos disecados
por un beso que no fue beso,
en las tinieblas candorosas
de sus encantos, se convierten
en risas que no son risas.
Un alba que no es alba
de un invierno crudo
cubierto de niebla en los ojos
que brotan fríamente
lágrimas que nos son lágrimas,
convertidas en
granizos que no son granizos.
Una voz que no es voz
que se esparce en la atmósfera
elevados por los vientos de otoño,
en el aire que no es aire,
acompañadas por las aves
y sus melódicas voces
que se convierten
en canto que no es canto.
Unos versos que nos son versos
de efigies tendidas en el camino,
que se juntan por la seducción
de un libro que no es libro,
con letras plasmadas
con gotas de vino
que recorrían las praderas
cuando solían beber
la miel que no fue miel.