Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un cuerpo frío dentro de una caja
Cálida por las lágrimas de una madre
llorando inconsolable por su criatura.
Se fue con la natura a las alturas. Baja
su rostro y clama clemencia, cansada
sin fuerzas, ni conciencia, todo perdido
en su maternal pecho, que llora herido;
por dentro deshecho y la cascada
imparable, de sus ojos cae a la madera
que encierra a su pequeña y la límita
a un respiro, un brinco o una sonrisa.
Su cabello alborotado, sin siquiera
importarle el maquillaje o su vestido.
Ahí yace su cuerpo pero y, su alegría?
sus sueños, anhelos y fantasías?
La madre llora, su corazón herido.
y su espíritu sollozo y confundido
al ver a su niña tendida en el lecho
Y al cielo cuestiona ¿Que te hecho
para que te la lleves tan temprano?
Por qué me la arrebatas de la mano?
Llevame a mí y dale larga vida,
Pues yo ya viví...! y ella..., mi querida
aún no conoce el amor, ni el dolor
que éste deja en los labios y en el pecho
cuando no es bien valorado.
ella no conoce el estar enamorado
por qué me sobrevino este hecho?
Sube la cabeza... escucha casual
y ve lo que para ella imposible era.
Sus ojos ahora lloran mas no de pena,
pues ve sudoroso a aquel cristal
por donde alcanza a ver una sonrisa,
y unos ojos grandes como lunas;
pues ha vuelto ella a vivir la fortuna
de respirar, de sentir el aire y la brisa.
Cálida por las lágrimas de una madre
llorando inconsolable por su criatura.
Se fue con la natura a las alturas. Baja
su rostro y clama clemencia, cansada
sin fuerzas, ni conciencia, todo perdido
en su maternal pecho, que llora herido;
por dentro deshecho y la cascada
imparable, de sus ojos cae a la madera
que encierra a su pequeña y la límita
a un respiro, un brinco o una sonrisa.
Su cabello alborotado, sin siquiera
importarle el maquillaje o su vestido.
Ahí yace su cuerpo pero y, su alegría?
sus sueños, anhelos y fantasías?
La madre llora, su corazón herido.
y su espíritu sollozo y confundido
al ver a su niña tendida en el lecho
Y al cielo cuestiona ¿Que te hecho
para que te la lleves tan temprano?
Por qué me la arrebatas de la mano?
Llevame a mí y dale larga vida,
Pues yo ya viví...! y ella..., mi querida
aún no conoce el amor, ni el dolor
que éste deja en los labios y en el pecho
cuando no es bien valorado.
ella no conoce el estar enamorado
por qué me sobrevino este hecho?
Sube la cabeza... escucha casual
y ve lo que para ella imposible era.
Sus ojos ahora lloran mas no de pena,
pues ve sudoroso a aquel cristal
por donde alcanza a ver una sonrisa,
y unos ojos grandes como lunas;
pues ha vuelto ella a vivir la fortuna
de respirar, de sentir el aire y la brisa.
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