Chema Ysmer
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se puede cambiar el rumbo de los besos falsos
se pueden desbloquear los abrazos de ataduras
se puede reaprender a llevar un costal de trigo en la espalda
y repartirlo luego infinidad de veces
para aplacar el hambre de tanta injusta avaricia.
Se puede dar nada a la nada
y engordarla hasta que le crezcan ubres en sus rotos
y pueda amamantar a un mundo, que lo es todo
y espera con el ansia, del amante loco
que le devuelvan las flores
que un día dio a su amada.
Se puede dar la vida
sin perderla acaso,
sin quedar ahíto,
sin falsos testimonios que la aplaquen
sin viejos objetivos que la riñan.
Se puede cambiar el rumbo de los besos falsos
y hacerlos verdaderos,
sin ningún otro propósito.
se pueden desbloquear los abrazos de ataduras
se puede reaprender a llevar un costal de trigo en la espalda
y repartirlo luego infinidad de veces
para aplacar el hambre de tanta injusta avaricia.
Se puede dar nada a la nada
y engordarla hasta que le crezcan ubres en sus rotos
y pueda amamantar a un mundo, que lo es todo
y espera con el ansia, del amante loco
que le devuelvan las flores
que un día dio a su amada.
Se puede dar la vida
sin perderla acaso,
sin quedar ahíto,
sin falsos testimonios que la aplaquen
sin viejos objetivos que la riñan.
Se puede cambiar el rumbo de los besos falsos
y hacerlos verdaderos,
sin ningún otro propósito.