VELOS Y VIENTOS.
Descanso aliviado,
se sitúa el albatros nocturno
encariñado y para calmarme,
se posa con su amor
en la disciplina amable
de mis nudillos violáceos.
Se observa el día, son imágenes,
templos de amores consumados
que se cuelan entre espejos sin brillo,
sombras armando silencios implacables.
El carrusel rechina voraz,
acompasado por el fluctuar de un viento
que convierte los pinceles en traveseras,
y la música en colores de escalas.
se sitúa el albatros nocturno
encariñado y para calmarme,
se posa con su amor
en la disciplina amable
de mis nudillos violáceos.
Se observa el día, son imágenes,
templos de amores consumados
que se cuelan entre espejos sin brillo,
sombras armando silencios implacables.
El carrusel rechina voraz,
acompasado por el fluctuar de un viento
que convierte los pinceles en traveseras,
y la música en colores de escalas.
Viento,
velos.
¡Para ya!
velos.
¡Para ya!
Veo bebiendo a impulsos,
delirando en esa velocidad
y lloro, pues a mi alrededor
todo gira rompiendo ejes.
¡Ya párate!
¡Quiero bajar!
delirando en esa velocidad
y lloro, pues a mi alrededor
todo gira rompiendo ejes.
¡Ya párate!
¡Quiero bajar!
Así me podré sentir en vacío.
Tu juego es un dolor ingrávido
en esa exposición de seres surreales
y disfraces de lazos verdes con
éxtasis de serpientes en armarios.
* * * * *
Tu juego es un dolor ingrávido
en esa exposición de seres surreales
y disfraces de lazos verdes con
éxtasis de serpientes en armarios.
* * * * *
(luzyabsenta)
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