Ven a beber
de esta esperanza
la sedienta roca
que troquela
el beso
que arde.
Tengo planicies costeras
en los muslos
un recipiente de amor
que escurre,
tengo tanto
y nada a la vez.
Ven
sólo ven
a bendecirme
con tu simple aparición,
como si fueras
el murmullo
de una piedra silenciada
por años.
Arrópame con tu piel
como lo hace el mar
con sus cerros de espuma.
Y luego
en el silencio
de las amapolas
me perderé
para encontrarte
de nuevo
en el claroscuro
de mis días.
Nov/2019
de esta esperanza
la sedienta roca
que troquela
el beso
que arde.
Tengo planicies costeras
en los muslos
un recipiente de amor
que escurre,
tengo tanto
y nada a la vez.
Ven
sólo ven
a bendecirme
con tu simple aparición,
como si fueras
el murmullo
de una piedra silenciada
por años.
Arrópame con tu piel
como lo hace el mar
con sus cerros de espuma.
Y luego
en el silencio
de las amapolas
me perderé
para encontrarte
de nuevo
en el claroscuro
de mis días.
Nov/2019