pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Surcó los límites
que marcados fueron
por la ignorancia del deseo...
No dudó de entregarse
por entero
a la dama que trás un velo
le despertó del letardo
que ausente lo mantenía
de la fiesta que es la vida...
Se divorció de la conciencia
que a gritos le recalcaba
lo amargo del engaño
que le cubría de caricias...
Más a soñar no se negaba
pues llegar a la cumbre deseaba
y aunque fuese descabellado
soñó con ser su amado...
Sin fe en el rey de los cielos
entretejió vastos ruegos
y casi sin saberlo
fueron oídos sus anhelos,
antes de ser pronunciados
ya el plan había empezado
y el pecho que quería conquistar
ya era suyo por completo...
Hoy el amor lo abraza
con devoción correspondida,
suspira lleno de besos
que en la piel
han hecho camino,
y pule sueños de deseos
que auguran al destino
un futuro divino.
que marcados fueron
por la ignorancia del deseo...
No dudó de entregarse
por entero
a la dama que trás un velo
le despertó del letardo
que ausente lo mantenía
de la fiesta que es la vida...
Se divorció de la conciencia
que a gritos le recalcaba
lo amargo del engaño
que le cubría de caricias...
Más a soñar no se negaba
pues llegar a la cumbre deseaba
y aunque fuese descabellado
soñó con ser su amado...
Sin fe en el rey de los cielos
entretejió vastos ruegos
y casi sin saberlo
fueron oídos sus anhelos,
antes de ser pronunciados
ya el plan había empezado
y el pecho que quería conquistar
ya era suyo por completo...
Hoy el amor lo abraza
con devoción correspondida,
suspira lleno de besos
que en la piel
han hecho camino,
y pule sueños de deseos
que auguran al destino
un futuro divino.
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