Al andar del peregrino
lo acompañan las cigarras,
y al ritmo de esas guitarras
bailan haciendo el camino.
Están llegando a La Rioja
y en la luz de sus campiñas
nace el sol sobre las viñas
que alumbra esta tierra roja.
Domingo por la mañana.
La hostería en un rincón.
Y sentado en su balcón
contemplo toda Viana:
Sus enhiestos torreones,
el vuelo de algún vencejo,
de las viejas su consejo
y palacios con blasones.
La Plaza Mayor que habita
el bullicio en la taberna,
y esa piedra siempre eterna
que al caminar resucita.
Ya no soy joven ni viejo
tengo el alma volandera
y en ese volar quisiera
ascender como el vencejo.
PepeSori
SafeCreative
lo acompañan las cigarras,
y al ritmo de esas guitarras
bailan haciendo el camino.
Están llegando a La Rioja
y en la luz de sus campiñas
nace el sol sobre las viñas
que alumbra esta tierra roja.
Domingo por la mañana.
La hostería en un rincón.
Y sentado en su balcón
contemplo toda Viana:
Sus enhiestos torreones,
el vuelo de algún vencejo,
de las viejas su consejo
y palacios con blasones.
La Plaza Mayor que habita
el bullicio en la taberna,
y esa piedra siempre eterna
que al caminar resucita.
Ya no soy joven ni viejo
tengo el alma volandera
y en ese volar quisiera
ascender como el vencejo.
PepeSori
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