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En el rincón de alguna sacristía
se consume una vela abandonada,
titilando, su llama queda en nada
igual que el corazón que la encendía.
Se apagará la mecha sola y fría
sobre la cera blanca y nacarada
y al dejar a la luz sin llamarada
se extinguirá el fulgor con que latía.
Empañando de...
Buscando en el mar caracolas que tengan un nácar dorado,
percibo su claro rumor en la voz de sirenas ardientes,
cadencias y voces, estruendo de trompas, y un grito apagado
de algunos tritones celosos que guardan el mar con tridentes.
Me llega de lejos la brisa que anuncia tormentas de espanto...
Excavando la tierra,- las hormigas,-
irán haciendo un agujero en ella
y en el oscuro silo y esa mella
guardarán laboriosas las espigas.
Procesiones de luto y de fatigas
una tras otra van detrás de aquella
que al desfilar le va dejando huella
como un tren de vapor. Rail de vigas.
Con su brega...
Me he quedado sin palabras Salvador, siempre opiné no solo de la facilidad que tienes para componer poesía clásica, sino también de la capacidad lírica de la misma.
Aquí claramente lo demuestras, es una elegía que plasma, paso a paso, todo el calvario de nuestro Señor, pero aún más: ahonda en la...
Se queda entre un silencio lastimero
la muerte helada en los helados días,
que en las noches eternas y sombrías
en Gaza es un quejido bronco y fiero.
En los ojos de un niño callejero
se nutre el hambre en las escarchas frías
y le pide a su Alá y en sus porfías
que acabe un genocidio tan...
Yo con mi voz acompañarte quiero
junto a tu voz de angustias siderales,
tiemblo si tiemblas, y ante tantos males
nuestra amistad arrulla al verso vero.
De tanto tiempo atrás, -te soy sincero,-
surgiste con sonetos a raudales
hechos de pura miel y de panales
para endulzar mi tinta en tu tintero...
Luces de un blanco y negro que ilumina
para alegrarle al sol su rayos fieros
,-ardientes como brillan los luceros,-
o esa estrella fugaz que me fascina.
Volando desde el África vecina
nos dejas primaveras de aguaceros
y con greda que abunda en los senderos
aparejas un nido en cada esquina...
Jajaja, me encanta recordarlo Manolo, no estoy mucho en contacto contigo porque además ya sabes...
Apenas comento pero esta vez no he podido reprimirme y saber de ti ya sé que estás mucho más tranquilo con la nube aquella que se convirtió en tormenta y de lo cual me alegro mucho
Un abrazo
Pepe...
Gracias amigo, celebro tu amable y lunar comentario, la luna siempre estará presente en su Romancero y suele estar también en el mío, jeje, Federico desde su Granada que también es la mía, nos alumbra
Un abrazo
Pepe
Efectivamente, bien visto por tu parte y agradecido por la mía compañero FanÁngel, rectifico en el poema tu certificado, la cuestión es que en unos apuntes anteriores tenía el dato del "delincuente común," sin más, y guardado desde hace tiempo, revisando papeles con otro poeta del portal que...