Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: Es posible que esta función no esté disponible en algunos navegadores.
![]()
La noche sella el firmamento
con gajos de terciopelo
y una filigrana de luz mimbre
abraza el mugido viento.
La oscuridad que ella cubre
tiene un acento funesto,
el silencio que la acoge
apaga el sentimiento.
La luz ausente
requiebra a la luna oscura,
me siente...
Enamorar a los luceros.
Las sombras aguijonean
al silencio apacible que viste
un gabán de desdén, erguido
entre las paredes de mi soledad.
Esos luceros perennes
que vigilan los besos,
de aquellas parejas ausentes
que un día amantes fueron.
Saco de la tumba
a aquel que me amó,
zumbido de timbales
es un zombi pero le amo yo.
Una franja de cielo se filtra
entre el cristal y la melancolía,
cual cincel de Miguel Ángel
agrietando un trozo de mármol.
Ese mármol frío y solo
que apagó la alegría,
de una persona buena
que quiso seguir la vida.
Vísteme de música fúnebre...
Matame que no hay en mí ya vida,
que se marchó mi amor...
¡Aquel a quien más quería!
Ese amor clandestino
que un día mi pasión tenía,
sigue en mi pensamiento...
permanece solo en mi alegría.
Respirando quedo
escucho el susurro de las luciérnagas,
en un concierto de danzas
con el tic-tac de su volar
y el admisible deseo de besar
el arcángel de tu traslúcida boca.
El susurro de la melancolía
el silencio de lo apagado,
el pensamiento de mi vida
el compás del misterio,
el final de la vía.
¡Ay de mi! que no llega más espanto,
que él no encuentra sendero
para fundirnos en llanto,
¡Que no me llegan más espasmos!
Fundámonos en lo clandestino
hagamos un largo camino,
para terminar en el confín
de nuestra querida vida vivida
Por: Yaneth, Pedroski y Rosario
Lo vuestro es una cosa... inefabe... osea que nada más. Os habéis juntado tres astros que brillan con luz propia.
Un beso queridos amigos os dejo con estrellas y si me permite el sistema reputación.
BESIE.
![]()
La noche sella el firmamento
con gajos de terciopelo
y una filigrana de luz mimbre
abraza el mugido viento.
La oscuridad que ella cubre
tiene un acento funesto,
el silencio que la acoge
apaga el sentimiento.
La luz ausente
requiebra a la luna oscura,
me siente...
Enamorar a los luceros.
Las sombras aguijonean
al silencio apacible que viste
un gabán de desdén, erguido
entre las paredes de mi soledad.
Esos luceros perennes
que vigilan los besos,
de aquellas parejas ausentes
que un día amantes fueron.
Saco de la tumba
a aquel que me amó,
zumbido de timbales
es un zombi pero le amo yo.
Una franja de cielo se filtra
entre el cristal y la melancolía,
cual cincel de Miguel Ángel
agrietando un trozo de mármol.
Ese mármol frío y solo
que apagó la alegría,
de una persona buena
que quiso seguir la vida.
Vísteme de música fúnebre...
Matame que no hay en mí ya vida,
que se marchó mi amor...
¡Aquel a quien más quería!
Ese amor clandestino
que un día mi pasión tenía,
sigue en mi pensamiento...
permanece solo en mi alegría.
Respirando quedo
escucho el susurro de las luciérnagas,
en un concierto de danzas
con el tic-tac de su volar
y el admisible deseo de besar
el arcángel de tu traslúcida boca.
El susurro de la melancolía
el silencio de lo apagado,
el pensamiento de mi vida
el compás del misterio,
el final de la vía.
¡Ay de mi! que no llega más espanto,
que él no encuentra sendero
para fundirnos en llanto,
¡Que no me llegan más espasmos!
Fundámonos en lo clandestino
hagamos un largo camino,
para terminar en el confín
de nuestra querida vida vivida
Por: Yaneth, Pedroski y Rosario
Ya me parece dificil hacer duos, de modo que esta poesía, para mi, pobre escritora corrientita, se merece toda mi admiración. Habeis estado geniales. El tema me ha emocionado profundamente. La he leido varias veces y cada una de ellas, la encuentro más profunda y preciosa. Os felicito de todo corazón. Os mereceis un "rediez", reputacion, estrellitas y más si lo hubiera. Muchos besos a los tres estupendos poetas . Mary Carmen
![]()
La noche sella el firmamento
con gajos de terciopelo
y una filigrana de luz mimbre
abraza el mugido viento.
La oscuridad que ella cubre
tiene un acento funesto,
el silencio que la acoge
apaga el sentimiento.
La luz ausente
requiebra a la luna oscura,
me siente...
Enamorar a los luceros.
Las sombras aguijonean
al silencio apacible que viste
un gabán de desdén, erguido
entre las paredes de mi soledad.
Esos luceros perennes
que vigilan los besos,
de aquellas parejas ausentes
que un día amantes fueron.
Saco de la tumba
a aquel que me amó,
zumbido de timbales
es un zombi pero le amo yo.
Una franja de cielo se filtra
entre el cristal y la melancolía,
cual cincel de Miguel Ángel
agrietando un trozo de mármol.
Ese mármol frío y solo
que apagó la alegría,
de una persona buena
que quiso seguir la vida.
Vísteme de música fúnebre...
Matame que no hay en mí ya vida,
que se marchó mi amor...
¡Aquel a quien más quería!
Ese amor clandestino
que un día mi pasión tenía,
sigue en mi pensamiento...
permanece solo en mi alegría.
Respirando quedo
escucho el susurro de las luciérnagas,
en un concierto de danzas
con el tic-tac de su volar
y el admisible deseo de besar
el arcángel de tu traslúcida boca.
El susurro de la melancolía
el silencio de lo apagado,
el pensamiento de mi vida
el compás del misterio,
el final de la vía.
¡Ay de mi! que no llega más espanto,
que él no encuentra sendero
para fundirnos en llanto,
¡Que no me llegan más espasmos!
Fundámonos en lo clandestino
hagamos un largo camino,
para terminar en el confín
de nuestra querida vida vivida
Por: Yaneth, Pedroski y Rosario
El amor que se va y deja el alma perdida en las tinieblas.
Buen trío, si señor.
Mil besos a los tres.
![]()
La noche sella el firmamento
con gajos de terciopelo
y una filigrana de luz mimbre
abraza el mugido viento.
La oscuridad que ella cubre
tiene un acento funesto,
el silencio que la acoge
apaga el sentimiento.
La luz ausente
requiebra a la luna oscura,
me siente...
Enamorar a los luceros.
Las sombras aguijonean
al silencio apacible que viste
un gabán de desdén, erguido
entre las paredes de mi soledad.
Esos luceros perennes
que vigilan los besos,
de aquellas parejas ausentes
que un día amantes fueron.
Saco de la tumba
a aquel que me amó,
zumbido de timbales
es un zombi pero le amo yo.
Una franja de cielo se filtra
entre el cristal y la melancolía,
cual cincel de Miguel Ángel
agrietando un trozo de mármol.
Ese mármol frío y solo
que apagó la alegría,
de una persona buena
que quiso seguir la vida.
Vísteme de música fúnebre...
Matame que no hay en mí ya vida,
que se marchó mi amor...
¡Aquel a quien más quería!
Ese amor clandestino
que un día mi pasión tenía,
sigue en mi pensamiento...
permanece solo en mi alegría.
Respirando quedo
escucho el susurro de las luciérnagas,
en un concierto de danzas
con el tic-tac de su volar
y el admisible deseo de besar
el arcángel de tu traslúcida boca.
El susurro de la melancolía
el silencio de lo apagado,
el pensamiento de mi vida
el compás del misterio,
el final de la vía.
¡Ay de mi! que no llega más espanto,
que él no encuentra sendero
para fundirnos en llanto,
¡Que no me llegan más espasmos!
Fundámonos en lo clandestino
hagamos un largo camino,
para terminar en el confín
de nuestra querida vida vivida
Por: Yaneth, Pedroski y Rosario
Bello, interesante y felicitaciones por tan lindos versos plasmados .
Mis cariños a los tres poetas y un millon de estrellas.
sergio Bermúdez;3616544 dijo:Buen dueto, muy penetrante en el buen sentido y muy bien expresado, llega muy profundo su lectura al lector. Gracias por compartir vuestra obra conmigo. Saludos Cordiales.