Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Linda historia llena de realismo poético. Los gatos son libres y nocturnos. Los míos pasan el día dormitando y la noche los despierta. Muchos he tenido, y muchos no volvieron es el precio de la libertad felina.
Siempre se puede pensar que se fueron con el gato de la vecina.
Me gustó tu relato. Te sienta bien la prosa Eva.
Un beso.
Muchas gracias Alonso
un abrazo amigo